La Tercera Gran Excusa Del Masajista

Blog de @antonReina sobre Marketing Masajista

Masajes gratis… Solamente quieren darse masajes gratis.  ¿De verdad crees que eso es lo que quieren? ¿Piensas que es lo único que busca la gente? ¿Masajes gratuitos? Pues lo siento. Tengo que decírtelo. Es La Tercera Gran Excusa De Los Masajistas. [Si no has leído la primera parte de estas 5 publicaciones sobre las 4 Grandes Excusas Masajistas, puedes empezar por aquí].

¿Lo das por hecho? Pues te equivocas. Siempre me lo dicen y lo oigo decir a muchos masajistas, profesores, terapeutas o sanitarios. La gente quiere que le des masaje, sí, pero no quieren pagar… Todos los días lo veo en foros de conversación y lo leo en grupos de facebook. EXCUSAS. Eso son excusas.

Deja de poner excusas

Sé valiente. Con excusas no te puedes enfrentar a nada ni a nadie nuevo. Lo primero es reconocerlo. Te proteges. Tal vez demasiado. Evitas nuevas situaciones. Ahorras nuevos desafíos. Eliminas responsabilidades. Te olvidas de lo que tienes que hacer con tu miedo a vender masajes.

Nadie se va a meter contigo. Ni con tu negocio. Ni con la manera que tienes de hacer tus cosas. Eres tú y tus masajes. Nadie más… Pero si todavía te pones esta excusa de lo gratis, no te enfades conmigo y vamos a darle la vuelta, ¿vale?

Desmontando el mito de los masajes gratis

Vamos a Desmontar esa creencia. Siempre habrá personas que quieran darse masajes gratis. Es normal. Pero no todos son iguales ni pertenecen al mismo grupo. Tienes que saber diferenciarlos. Reconocerlos. Tratar a cada uno de una manera…

Hay Tres Grandes Grupos. Míralos y aprende a diferenciarlos. Te será más fácil mantenerlos a raya. Podrá lidiar mejor con ellos… Los tres grupos de personas que quieren masajes gratis son los siguientes:

1. Buscadores de Regalos

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  • Buscan sistemáticamente ofertas, regalos y descuentos.
  • Suelen conseguir no pagarte cuando menos te lo esperas.
  • Son Especialistas en buscar regalos y descuentos.
  • Saben cómo conseguir un masaje gratis.
  • Muchas veces te lo piden directamente.
  • Asociaciones de enfermos que necesitan ayuda.
  • Te ayudan a «darte a conocer» a cambio de que regales masajes.
  • Invitan a eventos para darte a conocer haciendo masajes gratis.
  • Piden que des masajes para ayudar a recaudar fondos para cualquier causa.
  • Pretenden atraerte con la excusa de que «beneficiará mucho a tu negocio».
  • Si les hablas de dinero te hacen la cobra o cambian de tema.
  • Nunca hablan de dinero y casi nunca lo harán.
  • Lo tienen muy claro, no les insistas.

¿Qué estás haciendo? Ya sé que quieres que te vean. Te gusta ayudar a la gente. Mejorar la salud de la población. Luchar por un mundo mejor y todo eso… Pero, ¿qué es lo que necesitas? En serio. Pregúntatelo. ¿Qué es más importante ahora? ¿Conseguir clientes de masaje o hacer voluntariado?

Céntrate. Recomiendo que te decidas por un solo proyecto de ayuda social y te centres en ese. Dedícale un día a la semana. Inviertele una mañana cada dos semanas… Lo que quieras o puedas. Las obras de caridad son una experiencia maravillosa y enriquecedora.

Dona tu tiempo, sí. Tenemos la responsabilidad de ayudar a otros. Comparte tus masajes con personas mayores.. Con presos de la cárcel.. O con cualquier otro colectivo desfavorecido. Hay muchos grupos marginales en la sociedad que te recibirán con los brazos abiertos y el corazón agradecido. El mundo necesita masajes. Desde las amas o amos de casa, hasta los más altos ejecutivos de oficinas.

Pero controla. No pierdas la salud ayudando demasiado ni regalando tu tiempo. Tampoco pierdas el tiempo haciendo algo que tal vez no es tan necesario ahora. Tu trabajo tiene un precio y un valor. Acuérdate de recordártelo. Practica la frase de tus tarifas delante del espejo ;)

2. Clientes Potenciales

Clientes potenciales

  • Esperan que les regales algo mientras negocian contigo.
  • Creen que hay que regatear contigo antes de pagarte.
  • Pueden acercarse a tí para preguntarte por tus precios.
  • Te piden una breve demostración de tu masaje.
  • Quieren que tengas un detalle con ellos, por lo menos.
  • Pueden dejarte KAO desmontando tus condiciones de trabajo.
  • Tienen más derechos que nadie y te lo harán saber.
  • Tienen más privilegios que tú. Es así. Respira hondo..
  • Piden demasiado..

¿Qué hacer con ellos? ¿Qué haces cuando te piden demasiado? Te sientes como si estuvieras perdiendo un cliente si no les das algo extra… Esperan un trato especial cuando les compras, vendes o tratas con ellos. Quieren que se lo des todo y más.

¿Qué pasa cuando se lo das? ¿Sirve de algo tratarles mejor? ¿Son mejores clientes? ¿Acaso te contratan más? ¿Te hacen más caso? ¿Te recomiendan, tal vez? ¿Hablan de ti? ¿Están dispuestos a escribirte una recomendación? ¿Un vídeo-testimonio por lo menos? Como clientes de masaje satisfechos… ¿Se sienten más satisfechos?

¿De verdad se sienten más satisfechos? Te lo estoy preguntando. Porque todo lo que quieran está bien. No hay nada malo en que te pidan, exigan, insistan y rueguen. Que les hagas regalos, avises de ofertas o envíes descuentos. Haz favores. En serio. Dáselo todo. Pero observa qué ocurre después. Esa es la clave.

¿Qué ganas tú? ¿Te ha servido de algo? Son clientes potenciales y hay que cuidarlos. Mímalos. Sí, pero.. ¿Hasta dónde? ¿Hasta cuándo? Si ellos no avanzan más, tú tampoco cedas. Es decir. Que les regales, sí, pero a cambio de un paso por su parte. Un acercamiento. Un mínimo gesto de interés. Una mínima intención de pagarte por lo que haces o compensarte de alguna manera. ¿Qué te dan a cambio? Pues eso.

3. Amigos y familia

Amigos y familiares

  • Son casi todos tus amigos.
  • Más concretamente, aquellos que te piden masaje.
  • Son todos los amigos de tus amigos.
  • Esos que llegan y te dicen que les han hablado de tí.
  • También son tus familiares y allegados.
  • Incluso tus compañeros de trabajo…
  • Dicen que se lo dirán a todos sus amigos.
  • Suelen decir que te van a recomendar..
  • Se ofrecen para hacerte «publicidad».
  • Son muy difíciles de rechazar.
  • Pero…

¿Y si se enfadan? Te da miedo que se enfaden contigo por no darles ese masaje gratis, ¿verdad? No les cobras porque no quieres que se vayan. ¿Y si te rechazan? ¿Y si se van? ¿Y si… _aquí tu miedo_? ¿Y si… _aquí tu excusa_? ¿Y si… ? ¿Y si qué?

Y lo que es peor... ¿Y si estás de acuerdo con ellos? ¿Y si les das ese masaje gratis y luego desaparecen? El caso es que dan miedo. Te dan miedo. No me extraña…

¿Qué hago yo? Pues no dárselos. Simplemente no les doy masajes gratis. Te lo recomiendo. No se los des gratis. Económicamente hablando.. Porque eso quiere decir que no vales nada. Lo que haces no vale nada. Tu trabajo tiene muy poco o ningún valor.

¿Te cuesta decir que no? Recuerda que se trata de ganar dinero dando masajes. Por lo menos tienes que ganar algo.. ¿Y si les pides algo a cambio? No sé, lo que sea… Pídeles que hagan un vídeo-testimonio, por ejemplo. Saca tu móvil antes y diles que te den su opinión después del masaje. Si no quieren, que pasa mucho, entonces pregúntales que qué ganas tú. ¿Y yo qué gano? Fácil y justo.

¿Y si sí que lo valoran? Entonces sí. Si aprecian tu masaje, sí. Cuando no puedan pagar.. O tienen poco dinero.. Si ves que intentan compensarte de alguna manera.. Entonces sí, dales ese masaje sin dudarlo. Disfrutarás mucho con el intercambio.

¿Qué puedes hacer? Ofrece tus masajes a mitad de precio. Haz una oferta especial para amigos y familiares del 50%. 30%… Lo que sea. Pero recuérdales el precio que cobras por hora de masaje. Sí, sí, esa cantidad que has practicado delante del espejo… ¿La recuerdas?

¿Qué te dan a cambio?

¿Qué te dan a cambio?

RESUMEN. Hay gente dispuesta a pagar por tus masajes y gente que no. Aléjate de quienes no valoren tu trabajo. ¿Cómo saber quién es quién? Es muy fácil. Simplemente pregúntales: ¿Y Qué Me Das a Cambio? Es decir, busca maneras de ganar dinero (o lo que sea) dando masaje y deja ya de ponerte excusas… Dime: ¿A cuánto cobras la hora?

+ Próxima lectura: [La cuarta gran excusa del masajista: Prefiero disimular mis ganas de dar masaje para no dar sensación de desesperación].

La Segunda Gran Excusa Del Masajista

Blog de @antonReina sobre Marketing Masajista

Lo mío es dar masajes. Soy excelente haciendo lo que hago. Hago lo que mejor se me da. La Segunda Gran Excusa Del Masajista tiene mucho que ver con la primera..[Si no has leído la primera parte de estas 5 publicaciones sobre las 4 Grandes Excusas Masajistas, puedes hacerlo aquí].

¿Te cuesta anunciar tus masajes? ¿Te parece difícil hacer otra cosa que no sea atender a tus clientes y hacer tus terapias? ¿Crees que es una excusa que te pones? Lo que mejor se me da es hacer masajes…

La primera excusa era que no eres comercial, ¿verdad? Después de insistir en que no sabes vender, que no vales para negocios, que no puedes dedicarte a las ventas… la mayoría de masajistas sigue justificándose. Prefiero hacer lo que mejor se me da: mis masajes, mis terapias, mis clientes… Me dicen..

Lo que me gusta es dar masajes

¿Tus puntos fuertes? Ese argumento de que prefieres centrarte en tus fortalezas te puede perjudicar seriamente. Estás saboteando tu actividad. Estás frenando tu marketing. Principalmente si no tienes a nadie que te haga una buena publicidad de tus masajes..

El dinero. Necesitas ganar dinero para poder seguir ayudando a mucha más gente. Haces mucha falta ahí afuera… Por eso tienes que practicar para que se te de bien hacerte publicidad.

Conversaciones. Tienes que hablar con la gente. Ya lo sabes. Contarles lo que haces. Practicarlo hasta que te salga tan natural como tus técnicas de masaje. Tienes que ser capaz de hablar tanto de masajes como de dinero. De tus precios. Tus ofertas y tus condiciones.

Masajea el tema del dinero

Es cuestión de técnica. Piénsalo… ¿Qué haces para tratar a un cliente? Técnicas de masaje para calmar, relajar o aliviar, ¿verdad? Seguro que tienes un muchas. Supongo que tienes un buen repertorio. Ya sabes lo que tienes que hacer. Recibirle, preguntar, calentar, respirar y trabajar.. Dar masaje es todo un arte.. Se aprende y se mejora cada día..

  • ¿Cómo lo haces? Practicando.
  • ¿Qué consigues practicando? Confianza.

Y de Satisfacción… Sienten alivio. Se mejoran. Después de la sesión todos estamos mejor. Te sientes bien. Has ayudado. Se sienten bien. Tenemos el poder. Estamos satisfechos..

Sé que es difícil

Difícil no es imposible… Aliviar el dolor es posible. Descongestionar la zona. Tocar la parte económica. Ocurre durante la conversación.. La técnica consiste en soltarse. Aflojar. Como si fuera un músculo. Ahora el tuyo.

Afloja tu miedo… Es un músculo. Tienes que relajarlo. Una emoción. Es el miedo al rechazo. La excusa que te pones. Un pensamiento. Nada más. Una creencia tuya. Pura imaginación: En cuanto les hable de dinero se van. Seguro que deja de hablar. No me volverá a mirar a la cara… 

Aprende técnicas… ¿Hay puntos gatillo para tratar temas de dinero? Pues sí. Los hay. Es cuestión de estudiar, repetir y practicar. El arte del marketing masajista… Ese es mi trabajo. Enseñarte a dar un paso adelante cada día..

Practica

Aquí mismo. La práctica empieza aquí. Ahora. Levanta una mano izquierda (o las dos) y póntela en el pecho. Repite conmigo (en serio, hazlo):

Yo, [di tu nombre], juro solemnemente que me voy a poner delante del espejo, una vez cada día o cada noche, durante al menos una semana, mirándome a los ojos y repitiendo firmemente siete veces en voz alta – Cobro a 45? €uros la hora – ()

Es la única manera. Abre la boca y exprésalo. Te harás más fuerte. Solamente tienes que practicar. A solas. Con tu familia. Con gente… Es posible que te cueste una semana por lo menos. Hasta que consigas decirlo una sola vez sin agobiarte. Sigue intentándolo. Estás avanzando. Vas ganando terreno ;)

+ Próxima lectura: [La tercera gran excusa del masajista: Todos quieren darse los masajes gratis].

La Primera Gran Excusa Del Masajista

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Yo es que no soy de vender. Suele ser casi siempre La Primera Gran Excusa Del Masajista… No sé vender – Yo hago masajes – No me gustan las ventas – Me dedico a tratar – No soy vendedor – No valgo para vender – No soy vendedora – No soy negociante – Soy terapeuta – No me gusta el marketing…

¿Que no te gusta vender? ¿Pero cómo vas a ser masajista si no vendes masajes? Te aseguro que si no tienes quién lo haga por tí, tendrás que aprender a vender tus servicios. Cada vez es más necesario saber diferenciarte en el sector del bienestar. Tienes que aprender a anunciarte para destacar en el mercado de los masajistas.

No es lo mismo dar masajes que vender masajes. Hablo de ser masajista por tu cuenta. Está claro. Porque si eres masajista a sueldo entonces hablamos de otra cosa.. [Si no has leído la primera parte de estas 5 publicaciones sobre las 4 Grandes Excusas Masajistas, puedes empezar por aquí].

No soy comercial, soy masajista

¿Piensas lo mismo? Siempre me ha dado mucha vergüenza que me deban dinero. Lo reconozco. Me cuesta pedir que me paguen.. Hablar de dinero.. Aunque parezca que es mejor que te deban, para mí siempre ha sido un inconveniente. ¿Cómo decirle a alguien que te pague lo que te debe? ¿Te sientes mal hablando de dinero?

¿VENDER? Ya sé que no eres comercial. Menos mal que no eres comercial. ¿Verdad? Tener que pedirle dinero a la gente es horrible.. Lo que quieres es que te valoren por tu trabajo y no como vendedor o vendedora… Pero es que eso no es vender. Eso es hacer marketing. Y no hay que vender.

No vendas… ¡Haz marketing!

¿Marketing del masaje? El mejor marketing que puedes hacer es hablar de lo que haces y demostrarlo. Eso es marketing. No lo hagas la voz de otra persona. Ni con las palabras de tu madre. Hazlo hablando tú. De tus masajes. Habla de lo que haces. De por qué lo haces y cómo te sientes..

Vender un producto es así: Hola, vendo bonos de masaje: tres sesiones de 90 minutos cada una por 100 euros. ¿Me compras uno?

Hacer marketing es hacer que la compra parezca una buena idea. Dices que se obtiene un beneficio y lo señalas: ¿Quieres ahorrarte 30€? Cómprame dos cheques-regalo de masaje y te dejo el tercero a mitad de precio. ¿Qué te parece? ¡Ahorras 30€!

Puedes hacer marketing así: Tengo un estupendo regalo antes de tus vacaciones. Tres sesiones de 90 minutos de masaje, a menos de 30 euros cada una. Podrías hacer dos buenos regalos a dos buenos amigos y darte uno para tí. Para que disfrutes también y te recargues las pilas..

¿Seguro? En realidad esta conversación está solamente en mi cabeza. Porque es lo que yo creo que mis clientes quieren oir.. Pienso que eso les va a interesar.. Pero no lo sabré hasta que no hable con ellos.

Habla de (tus) masajes con (la) gente

Habla con la gente. Crea encuentros y provoca conversaciones con las que te sientas bien. Habla de lo que haces. Hazlo cómodamente. Sin fingir nada. Siendo tú. Con tu voz. Con tus palabras. Aunque lo tengas que ensayar..

Practica. Tómate tu tiempo. Piensa en lo que necesitan (beneficios para el cliente) y escríbelo. Edítalo. Vuelve a empezar. Practícalo con el espejo. Sin miedo. Sin vergüenza.. Practica. Practica hablándolo. Practica diciéndolo. Cuanto más practiques más fácil será para tí. Sonríe y habla.. Empieza ahora.

Por ejemplo..

– ¿Cuánto vale un masaje?
– Precisamente tengo unos bonos que te salen muy bien de precio..

O bien..

– ¿Cuánto me cuesta un masaje?
– 20 minutos gratis. Si quieres una hora, son 20 euros. Hora y media 30€..

Habla de dinero. Practica. Cada vez te será más fácil hablar de dinero. Vender masajes no es nada malo. Puedes hacerlo honestamente. El dinero es importante. Ya sé que hay otras cosas más. Pero es una parte de la ecuación. Tan importante como comer y pagar tus facturas.. Simboliza seguridad y confianza en tu trabajo..

Sé natural. Hablar con la gente de lo que tienes que pagar no te convierte en ese vendedor agresivo y deshonesto que tanto te asusta ser. Te lo prometo. Tienes que creer en el valor de lo que sabes para que tus masajes funcionen. ¿Estudiaste mucho? ¿Tenías dudas?

Dí lo que vales. Cuando te pregunten, dales una tarjeta en mano y mírales a los ojos. Nunca bajes la mirada. Sonríe.. Articula tus palabras y di claramente: Mis honorarios son a 35 la hora. Aquí tienes mi tarjeta.

Posiciónate. Si no están dispuestos a pagarte eso, es porque no son tus clientes. Valórate. Pero si quieres, puedes intentar convencerles, adelante. Cuando alguien parezca interesado, avanza un poco más. Háblale de ventajas. Señala los beneficios de trabajar contigo.. Pero no bajes tus precios.

Haz demos. Nada de media hora gratis. Mejor 5 ó 10 minutos de regalo solamente.. Haz una buena oferta: Si quieres, los primeros 20 minutos son gratis, pidiéndome cita en mi centro. Después puedes subir el tiempo por poco dinero más..

+ Próxima lectura: [La segunda gran excusa del masajista: Hago lo que mejor se me da hacer, nada más].