17 Ideas Para Empoderarte En 2017

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Empoderar masajistas

Mi gran objetivo. Mi humilde servicio: empoderar a cualquier masajista. A cualquiera que se dedique (o se quiera dedicar) al sector de los masajes, el bienestar y la salud. A cualquier masajista que se atreva a intentar algo diferente, claro…

Renacer primaveral. En enero escribí esta lista y creo que es el momento adecuado para compartirla contigo. Espero que te inspire. Lo que sea. Simplemente piénsalo:

  1. Simplifica

    Hazlo fácil. Lo primero es simplificar. SIMPLIFICAR TODO. Tu vida, tus anuncios, tus tarjetas, tus ofertas y tus servicios de masaje.

    Simplifica tu vida. Simplifica tus tareas, tus cargos y tus acciones. Simplifícalo todo cuanto puedas. Así llevarás menos carga innecesaria para vivir y para dar masajes.

  2. Confía

    Confía en ti. Ve a tu ritmo. Se trata de hacer que ocurran cosas. Poco a poco. Sin prisa. Sin pausa. Sin miedo. Sobre todo eso, sin miedo. Porque el tiempo pasa igualmente, pero la calidad depende de cómo te lo tomes todo.

    Tienes tu propio criterio. Lo que piensas está bien. Confía en ti. En tu corazón. En lo que sientes y en lo que te gusta. Confía en tu intuición y en tu manera de ver la vida.

  3. Aclara

    Lo primero son tus cimientos. En qué te basas para vivir. Qué es lo primero, lo segundo y lo tercero..

    Decide tus valores. Salud, relaciones y negocios. En ese orden de importancia..

  4. Brilla

    Brilla mucho. Para que te hagan caso, siéntete bien. Contigo y con tu vida. Trabaja tu autoestima y tu desarrollo como persona. Eso hará que brilles de manera natural.

    Ejemplo: El brillo es como la barba: si lo tienes, se nota. Je je je. Es un chiste inevitable, pero adecuado. Porque cuando brillas como persona, también lo harás como profesional de la salud y del bienestar. Es la mejor manera de convertirte en masajista de referencia para tus clientes.

  5. Atrévete

    Sé valiente. Ten miedo, es normal. Pero enfréntate a él. Para brillar, atrévete. Tan fácil o tan difícil como te resulte sentirte bien contigo. Mírate al espejo y háblate. Dite unas palabras con cariño y acéptate.

    Avanza. Da un paso adelante. Nadie se dará cuenta. Solamente tú notarás la diferencia. Sentirás que algo cambia. Eres tú. Es normal. Es necesario. La vida es un cambio constante. Una sonrisa lo cambia todo. ¡Sonríe!

  6. Mide

    Apunta bien y céntrate. Decide un objetivo claro y concreto cada vez. Luego divídelo en pequeños pasos, etapas y tareas. Lo más específicas que puedas. Para poder medir cada paso. Para saber si avanzas o no. ¿Con cuántas personas desconocidas has hablado esta semana? ¿Cuántas demostraciones de masaje has hecho hoy?

    Mide para avanzar. Si quieres “tener más clientes”, lo mejor es que te propongas “conseguir 6 nuevos clientes esta semana”, por ejemplo. Y para ello hagas al menos “9 demostraciones cada día” en las 17 oficinas, talleres o empresas que hay en tu calle o tu barrio. Eso serían unas “3 horas de tiempo cada día”. ¿Dónde has ido hoy? ¿Cuántos masajes has ofrecido? ¿Te conocen en tu ciudad? ¡Haz números!

  7. Exprésate

    Sé tú. Sé la persona que quieres ser. Manifiesta tus sueños. Cuéntalos sin miedo. Haz planes y realiza las tareas que te propones. Inténtalo. Estamos transformando el mundo. Eso es arte. Expresión de tu interior. Sin miedo al ridículo ni a la censura.

    Fluye. Entrar en flujo es como volar. Puedes cambiar tu estado en segundos. Toma aire y escucha lo que sientes. La inteligencia de tu corazón puede ajustar todo tu cuerpo. Te apetecerá practicar posturas y mudras. Muévete. Siente tus intenciones.

  8. Invierte

    Piensa en tu cuerpo y en tu mente. Nutre, alimenta, cuida… Practica o cultiva los hábitos que consideres saludables. Haz lo que te ayude a aumentar tu energía. Esencias, aromas, tés, batidos o libaciones. Bocatas saludables y rápidos. Transformar tu agua poniéndola al sol o agitándola mucho. Conecta tripas y cerebro.

    Observa. Reconoce si lo que comes te anima y te ayuda a pensar mejor. Ten en cuenta la importancia del descanso, de las siestas y del aburrimiento. Todo eso es invertir en ti. En tu cuerpo y en tu mente. Recuérdalo y mímate. Quiérete. Ámate. Respétate.

  9. Avanza

    Tracción interna. Activa, empuja, avanza, continúa. Activa tu cuerpo, tu alma y el medio ambiente. No todo está en tus gentes (Epigenética). Cuando piensas, cuando sientes y según te relacionas. Todo está en movimiento. Avanza igualmente.

    Tienes tu propia energía. Hay energía en tu espacio. Todo es energía. Avanza pensando en tu organización. Haz planes. Suena y resuena. Vibra para fluir. Porque todo es vibración. Puedes crear un espacio sagrado para momentos espirituales.

  10. Acelera

    No corras, acelera. Siente los escalofríos. Ese hormigueo que te recorre el cuerpo es la kundalini. Cuando te mueves, eres energía y formas parte de la vida. No tengas miedo de acelerar. Ocurre en algunos estados de flujo. Te puede ayudar a liberar emociones.

    Siéntete feliz. Cuando algo es coherente con lo que sientes y lo que quieres, tu cerebro y tus hormonas te ayudarán. Es lo que te ayuda a manifestar lo que necesitas, a avanzar, progresar y acercarte a tus mentas.

  11. Crece

    Déjate llevar. Exprime todo. Desbloquea tu creatividad. Visualiza y actúa. Cuando expresas lo que llevas dentro te estás empoderando. Reconoces lo que eres y lo que quieres. Eso es muy fuerte. Tiene energía, magnetismo, poder.

    Cúrate. El tiempo pasa, sí, pero tú decides cómo te lo tomas. Cómo encajas los cambios en tu vida. Cómo creces y hacia dónde quieres ir. Expresa lo que llevas dentro, porque eso te cura. Pintar, bailar, cantar, escribir un diario… Todo eso te puede ayudar a conectar, para reconocerte, para sentirte y para superar bloqueos.

  12. Fluye

    Ya te hablé de fluir. Fluye. Desencadena tu energía . Eres imparable. Puedes contar “3, 2, 1” y entrar en estado. Llámalo meditación. Llámalo relajación. Llámalo calma… Puedes respirar y meditar en movimiento. Experimenta y siente. Da igual lo que te digan. Solamente te vas a creer lo que tú vives. Todavía conoces tus límites.

    Déjate llevar. Tus emociones te pueden ayudar a ver más allá. Puedes crear tu destino dejándote llevar. Intenta seguir los ciclos de la naturaleza. Cuando mueves tu cuerpo, cambia tu mente. Entrenas viviendo. Entrénate con la vida misma. Siente tu energía en tu cuerpo. Descarga tu malestar y conecta con la tierra. Es gratis.

  13. Suelta

    Afloja. La culpa y el arrepentimiento te bloquean. Date cuenta. Reconoce lo que pasa, acéptalo y deja que se vaya. De poco sirve frustrarte, culparte, arrepentirte, fustigarte o machacarte. De ahí vienen muchas contracturas y tensiones.

    Practica. Es fácil de decir, lo sé. Se trata de practicar. Afloja el cuello. Afloja la espalda. Afloja la cara. ¿Te das cuenta? ¿Cómo estás? En serio, ¿cómo estás?

  14. Agradece

    Da las gracias. Agradece los piropos y las buenas palabras. Si te halagan es porque te lo mereces. Valora lo que eres, lo que tienes y lo que sientes. Vales mucho. Aunque no lo quieras ver. Ni reconocer. Piensa que todos somos luz, aunque no siempre podamos comprender nuestros sufrimientos.

    Por la mañana y por la noche. Cuando lo primero que haces al despertar es dar las gracias y lo último que piensas antes de dormir es sentir agradecimiento, tu vida cambia. Compruébalo. Escribe unos minutos cada día. Por la mañana da gracias y ponte un objetivo para hoy. Por la noche, piensa qué habrías mejorado y agradece.

  15. Sin quejas

    Otro hábito interesante. No critiques ni te quejes nunca más. Es una de las mejores cosas que me han pasado. Pensar que no sirve de nada quejarte. Es una obligación. Dedícate a mejorar. Cero quejas. Cero críticas. Cero regañadientes.

    Háblate mejor. ¿Cómo te hablas? ¿Qué te dices? Escucha ese diálogo que tienes en la cabeza cuando hablas contigo. Todos lo hacemos. Escúchalo. Piensa en cómo te gusta que te hablen. Háblate mejor. Con más cariño, con más respeto y con más aceptación.

  16. Acepta

    Aceptarte es quererte. Acepta como eres, tu cara, tu cuerpo, tu vida. Mírate al espejo y ámate. Quiérete. Háblate con cariño. Di que te quieres. Dilo muchas veces. Sonríete.

    Acepta lo que pasa. No te resignes. Acepta. Cuando algo depende de ti y no te gusta, acéptalo. Es el primer paso para poder cambiarlo. Pero no te resignes, por favor.

  17. Cambia

    La vida es cambio. Todo está cambiando constantemente. Por eso te lo digo. Pierde el miedo al cambio.. Aprecia y agradece lo que eres y lo que tienes..

    Sigues siendo tú. Creciendo, evolucionando y mejorando. No tiene nada que ver. Es una trampa… Cuando te digan “has cambiado”, responde “eso espero”.

¿Qué opinas de estas ideas?