La Primera Gran Excusa Del Masajista

Blog de @antonReina sobre Marketing Masajista

Yo es que no soy de vender. Suele ser casi siempre La Primera Gran Excusa Del Masajista… No sé vender – Yo hago masajes – No me gustan las ventas – Me dedico a tratar – No soy vendedor – No valgo para vender – No soy vendedora – No soy negociante – Soy terapeuta – No me gusta el marketing…

¿Que no te gusta vender? ¿Pero cómo vas a ser masajista si no vendes masajes? Te aseguro que si no tienes quién lo haga por tí, tendrás que aprender a vender tus servicios. Cada vez es más necesario saber diferenciarte en el sector del bienestar. Tienes que aprender a anunciarte para destacar en el mercado de los masajistas.

No es lo mismo dar masajes que vender masajes. Hablo de ser masajista por tu cuenta. Está claro. Porque si eres masajista a sueldo entonces hablamos de otra cosa.. [Si no has leído la primera parte de estas 5 publicaciones sobre las 4 Grandes Excusas Masajistas, puedes empezar por aquí].

No soy comercial, soy masajista

¿Piensas lo mismo? Siempre me ha dado mucha vergüenza que me deban dinero. Lo reconozco. Me cuesta pedir que me paguen.. Hablar de dinero.. Aunque parezca que es mejor que te deban, para mí siempre ha sido un inconveniente. ¿Cómo decirle a alguien que te pague lo que te debe? ¿Te sientes mal hablando de dinero?

¿VENDER? Ya sé que no eres comercial. Menos mal que no eres comercial. ¿Verdad? Tener que pedirle dinero a la gente es horrible.. Lo que quieres es que te valoren por tu trabajo y no como vendedor o vendedora… Pero es que eso no es vender. Eso es hacer marketing. Y no hay que vender.

No vendas… ¡Haz marketing!

¿Marketing del masaje? El mejor marketing que puedes hacer es hablar de lo que haces y demostrarlo. Eso es marketing. No lo hagas la voz de otra persona. Ni con las palabras de tu madre. Hazlo hablando tú. De tus masajes. Habla de lo que haces. De por qué lo haces y cómo te sientes..

Vender un producto es así: Hola, vendo bonos de masaje: tres sesiones de 90 minutos cada una por 100 euros. ¿Me compras uno?

Hacer marketing es hacer que la compra parezca una buena idea. Dices que se obtiene un beneficio y lo señalas: ¿Quieres ahorrarte 30€? Cómprame dos cheques-regalo de masaje y te dejo el tercero a mitad de precio. ¿Qué te parece? ¡Ahorras 30€!

Puedes hacer marketing así: Tengo un estupendo regalo antes de tus vacaciones. Tres sesiones de 90 minutos de masaje, a menos de 30 euros cada una. Podrías hacer dos buenos regalos a dos buenos amigos y darte uno para tí. Para que disfrutes también y te recargues las pilas..

¿Seguro? En realidad esta conversación está solamente en mi cabeza. Porque es lo que yo creo que mis clientes quieren oir.. Pienso que eso les va a interesar.. Pero no lo sabré hasta que no hable con ellos.

Habla de (tus) masajes con (la) gente

Habla con la gente. Crea encuentros y provoca conversaciones con las que te sientas bien. Habla de lo que haces. Hazlo cómodamente. Sin fingir nada. Siendo tú. Con tu voz. Con tus palabras. Aunque lo tengas que ensayar..

Practica. Tómate tu tiempo. Piensa en lo que necesitan (beneficios para el cliente) y escríbelo. Edítalo. Vuelve a empezar. Practícalo con el espejo. Sin miedo. Sin vergüenza.. Practica. Practica hablándolo. Practica diciéndolo. Cuanto más practiques más fácil será para tí. Sonríe y habla.. Empieza ahora.

Por ejemplo..

– ¿Cuánto vale un masaje?
– Precisamente tengo unos bonos que te salen muy bien de precio..

O bien..

– ¿Cuánto me cuesta un masaje?
– 20 minutos gratis. Si quieres una hora, son 20 euros. Hora y media 30€..

Habla de dinero. Practica. Cada vez te será más fácil hablar de dinero. Vender masajes no es nada malo. Puedes hacerlo honestamente. El dinero es importante. Ya sé que hay otras cosas más. Pero es una parte de la ecuación. Tan importante como comer y pagar tus facturas.. Simboliza seguridad y confianza en tu trabajo..

Sé natural. Hablar con la gente de lo que tienes que pagar no te convierte en ese vendedor agresivo y deshonesto que tanto te asusta ser. Te lo prometo. Tienes que creer en el valor de lo que sabes para que tus masajes funcionen. ¿Estudiaste mucho? ¿Tenías dudas?

Dí lo que vales. Cuando te pregunten, dales una tarjeta en mano y mírales a los ojos. Nunca bajes la mirada. Sonríe.. Articula tus palabras y di claramente: Mis honorarios son a 35 la hora. Aquí tienes mi tarjeta.

Posiciónate. Si no están dispuestos a pagarte eso, es porque no son tus clientes. Valórate. Pero si quieres, puedes intentar convencerles, adelante. Cuando alguien parezca interesado, avanza un poco más. Háblale de ventajas. Señala los beneficios de trabajar contigo.. Pero no bajes tus precios.

Haz demos. Nada de media hora gratis. Mejor 5 ó 10 minutos de regalo solamente.. Haz una buena oferta: Si quieres, los primeros 20 minutos son gratis, pidiéndome cita en mi centro. Después puedes subir el tiempo por poco dinero más..

+ Próxima lectura: [La segunda gran excusa del masajista: Hago lo que mejor se me da hacer, nada más].

Las 4 Grandes Excusas Del Masajista

Blog de @antonReina sobre Marketing Masajista

¿Sabes que muchos masajistas, terapeutas y sanitarios tienen problemas por el dinero? Principalmente los autónomos, legales o no… Discuten sobre cómo ganarse la vida con los masajes y las terapias que hacen. Tienen problemas para que se reconozca el valor de su trabajo..

Por eso he adaptado estos 4 artículos en inglés que trataban el tema y los comparto contigo. Me refiero a las excusas más frecuentes de masajistas, por masajistas, para masajistas y entre masajistas.. Es un tema de actitud personal y apertura de mente profesional.

¿Te cuesta cobrar tus masajes? ¿Te resulta difícil pedir que te paguen por algo que ya has hecho? ¿Cuál crees que es el verdadero problema? Estos son los argumentos que suelen poner (y que nos ponemos) los masajistas como excusa:

Las 4 Grandes Excusas:

  1. Es que no sé vender / No soy negociante..
  2. Hago lo que mejor se me da, que es dar masajes/terapias..
  3. Todos quieren masajes gratis / Nadie quiere pagar masajes..
  4. No quiero parecer desesperadx por cobrar/dar masajes..

¡Guau! ¿Te suenan de algo esas frases? A mí sí. Y mucho. Las oigo casi a diario. Casi cada día las repiten muchos masajistas, quiromasajistas, terapeutas, profesores de yoga y fisioterapeutas o sanitarios que trabajan por su cuenta..

Al principio creía que era algo típico de la gente que se dedica al masaje y las terapias, pero me he dado cuenta que eso le ocurre a la mayoría de emprendedores. La inmensa mayoría de las personas que quieren tener su propio negocio, pasan por aquí.. Por eso creo que ya está bien.

¡Basta ya! Es hora de tomar el control. Tu control personal. Controlar tu trabajo. Controlar lo que haces. Controlar lo que piensas. Lo que valoras. Valorar lo que haces. Porque tu trabajo vale. Y ese valor tiene un precio. La gente necesita verlo y saberlo para poder pagártelo. Porque cuando no ves lo que vale tu trabajo, haces demasiados descuentos..

Empieza Ganando Confianza

  • ¿Y cómo ganas confianza? Practicando.
  • ¿Cómo saben los clientes cuánto vales? Practicando.
  • ¿Cómo valoras lo que vales? Practicando.
  • ¿Cómo atraes a tus clientes ideales? Practicando.

¿Cómo hablas? ¿Cómo te hablas? ¿Observas las cosas que te dices? Me refiero a las quejas, las excusas y las frases negativas que muchas veces se repiten de manera automática… Las quejas… ¿Te quejas? ¿Cuánto te quejas?

Piensa diferente. Intenta encontrar una manera de pensar diferente. Cambia tu manera de pensar. Date cuenta de cómo piensas. ¿Cómo hablas de tu trabajo? Escúchate. ¿Cómo hablas de tí? ¡Escúchate!

+ Próxima lectura: [La primera gran excusa del masajista: No soy vendedor-No sé vender]

Qué Hacer Con Tu Miedo A Vender Masajes

¿Masaje sentado amenazado o asegurado en el Murcia Remanga 2013?
¿Te da miedo vender masajes? ¿Ni siquiera te atreves a ofrecer tus servicios por si acaso… (pon aquí tu miedo o excusa)?

Si te paralizas solamente con pensarlo:

  • ¿Y si no le gusta mi masaje?
  • ¿Y si le parece caro el servicio?
  • ¿Y si no se mejora con lo que le hago?
  • ¿Y si lo hago mal?
  • ¿Y si, y si,,, y si,,,?

A muchos masajistas nos pasa. Si te ha pasado cuando empezabas, es normal. Si te sigue pasando todavía… también es normal. Créeme. Tiene mucho más que ver con tu manera de pensar que con lo que sabes de marketing del masaje. Porque se aprende a pensar según tus experiencias.

Lo 1º es reconocerlo

“Tengo miedo de vender masaje”. Pues sí, lo primero es reconocer que sientes miedo a vender masaje. No pasa nada. Tiene mucho que ver con la inseguridad, por ejemplo. Y es un sentimiento que suele estar ahí siempre, escondido debajo de un montón de excusas. Además suele venir en grupo de varios miedos, pero su efecto es el mismo que si fuera uno solo.

¿Y si… (pon aquí tu miedo o excusa)? Es la frase que te frena como masajista profesional o aficionado. Lo que te paraliza. Pero es una ilusión, ya lo sabes.

El mayor obstáculo al que te enfrentas para presentarte como profesional o amateur está más en tu mente que en el mundo real. El mercado de los masajes es eso, un mercado lleno de gente. Unos buscan y otros venden masaje. Unos ofrecen y otros compran.

Lo 2º es mirarlo a la cara

Es tu lado oscuro. Míralo a los ojos. No muerde. Eres tú. Es como mirarte al espejo. Te puede impresionar, pero no pasa nada. Eres tú. Estás ahí. Háblate.

Enfréntate al lado oscuro. Plántale cara. Míralo a los ojos y habla con él. No pasa nada. NADA. Díselo. Habla con él a solas. Aunque un poco sí que te da… Muchos pensarán que estás crazy, pero eso ya lo sabías, ¿verdad? 😉

Lo 3º es pelear

Pelea un poco por lo menos. Tienes que enfadarte y sacar la rabia que te produce ese estado de impotencia… ¿No te gusta pelear? Bueno, pues entonces habla contigo. Hablar si, ¿verdad? Hay que abordar el tema de todas esas creencias limitantes que has aprendido. Porque no es por falta de conocimientos técnicos ni de marketing para saber promocionar tus masajes.

¿No sabes cómo hablar contigo? Pues entoces dale un masaje a tu lado oscuro. Porque esos miedos tuyos son como una contractura mental. Un bloqueo energético en tu manera de pensar. Presiona un poco. Acaricia. No hace falta forzar. Ni provocarte dolor. Solamente tienes que trabajar esa zona delicada. Con suavidad. Dejando salir las emociones para que fluyan en tu vida.

Y si crees que lo necesitas, pide ayuda

¿Necesitas ayuda externa? Eso también sería muy valiente: reconocer que necesitas apoyo para superar ese miedo. Puedes pedir ayuda profesional o aficionada. Busca alguien que te acompañe. Que luche a tu lado. Que esté como tú. Que haya pasado por eso… ¿Qué te parece?

Enfrentándome a mis miedos masajistas durante Murcia Remanga 2013. antonReina.com

¿Cuáles son tus miedos, masajista?

Sé valiente y coméntalos aquí. Seguro que animas a más masajistas para que no se sientan tan… “bichos raros”.