Qué Hacer Con Tu Miedo A Vender Masajes

¿Masaje sentado amenazado o asegurado en el Murcia Remanga 2013?
¿Te da miedo vender masajes? ¿Ni siquiera te atreves a ofrecer tus servicios por si acaso… (pon aquí tu miedo o excusa)?

Si te paralizas solamente con pensarlo:

  • ¿Y si no le gusta mi masaje?
  • ¿Y si le parece caro el servicio?
  • ¿Y si no se mejora con lo que le hago?
  • ¿Y si lo hago mal?
  • ¿Y si, y si,,, y si,,,?

A muchos masajistas nos pasa. Si te ha pasado cuando empezabas, es normal. Si te sigue pasando todavía… también es normal. Créeme. Tiene mucho más que ver con tu manera de pensar que con lo que sabes de marketing del masaje. Porque se aprende a pensar según tus experiencias.

Lo 1º es reconocerlo

«Tengo miedo de vender masaje». Pues sí, lo primero es reconocer que sientes miedo a vender masaje. No pasa nada. Tiene mucho que ver con la inseguridad, por ejemplo. Y es un sentimiento que suele estar ahí siempre, escondido debajo de un montón de excusas. Además suele venir en grupo de varios miedos, pero su efecto es el mismo que si fuera uno solo.

¿Y si… (pon aquí tu miedo o excusa)? Es la frase que te frena como masajista profesional o aficionado. Lo que te paraliza. Pero es una ilusión, ya lo sabes.

El mayor obstáculo al que te enfrentas para presentarte como profesional o amateur está más en tu mente que en el mundo real. El mercado de los masajes es eso, un mercado lleno de gente. Unos buscan y otros venden masaje. Unos ofrecen y otros compran.

Lo 2º es mirarlo a la cara

Es tu lado oscuro. Míralo a los ojos. No muerde. Eres tú. Es como mirarte al espejo. Te puede impresionar, pero no pasa nada. Eres tú. Estás ahí. Háblate.

Enfréntate al lado oscuro. Plántale cara. Míralo a los ojos y habla con él. No pasa nada. NADA. Díselo. Habla con él a solas. Aunque un poco sí que te da… Muchos pensarán que estás crazy, pero eso ya lo sabías, ¿verdad? ;)

Lo 3º es pelear

Pelea un poco por lo menos. Tienes que enfadarte y sacar la rabia que te produce ese estado de impotencia… ¿No te gusta pelear? Bueno, pues entonces habla contigo. Hablar si, ¿verdad? Hay que abordar el tema de todas esas creencias limitantes que has aprendido. Porque no es por falta de conocimientos técnicos ni de marketing para saber promocionar tus masajes.

¿No sabes cómo hablar contigo? Pues entoces dale un masaje a tu lado oscuro. Porque esos miedos tuyos son como una contractura mental. Un bloqueo energético en tu manera de pensar. Presiona un poco. Acaricia. No hace falta forzar. Ni provocarte dolor. Solamente tienes que trabajar esa zona delicada. Con suavidad. Dejando salir las emociones para que fluyan en tu vida.

Y si crees que lo necesitas, pide ayuda

¿Necesitas ayuda externa? Eso también sería muy valiente: reconocer que necesitas apoyo para superar ese miedo. Puedes pedir ayuda profesional o aficionada. Busca alguien que te acompañe. Que luche a tu lado. Que esté como tú. Que haya pasado por eso… ¿Qué te parece?

Enfrentándome a mis miedos masajistas durante Murcia Remanga 2013. antonReina.com

¿Cuáles son tus miedos, masajista?

Sé valiente y coméntalos aquí. Seguro que animas a más masajistas para que no se sientan tan… «bichos raros».

¿Cómo Quieres Que Sea Tu Negocio De Masajista?

antonReina durante el Día Mundial del Reiki en Murcia 2014
Estamos cambiando de paradigma científico y cultural. Pasando de centrarnos en la compraventa de enfermedad a centrarnos en una compraventa de salud. Y lo que pasa es que el bienestar no se puede comprar ni vender.

Por eso cuesta empezar un negocio de masajes. Porque es difícil cuantificar tu trabajo de masajista. Tu calidad humana. Tu paciencia para conseguir clientes de masaje. Tu esfuerzo en mantenerlos. Eso es artesanía del bienestar.

¿Comprar salud?

Las empresas venden productos «saludables». Te hacen creer que la salud se compra. Hacen creer a la gente que el bienestar se puede comprar. Y eso es simplemente una gran MENTIRA. La industria de la salud tiene dos extremos. Vender salud y vender enfermedad. Como si vendieran felicidad.

¡Nos engañan! Las vitaminas, los minerales, el agua limpia, el aire limpio, la meditación, la conciencia tranquila, las emociones, el placer del contacto humano, la evolución personal y el crecimiento espiritual no se pueden comprar en ninguna parte. Lo estoy descubriendo ahora.

¡Tienes que polarizar! No hace falta ser extremista. Es mejor polarizar. Consumir con criterio. Porque la virtud está en un punto medio. ¡Polariza!

¿Qué quieres vender, masajista?

¿Masajes? Vale, sí. Masajes. Vendes masaje. Pero eso no es suficiente. Porque por unas monedas (o billetes) ya hay máquinas vibradoras y sillas de masaje que lo hacen. Sin tener que pagarle a un humano. No es suficiente.

¿Terapias? Estética. Nutrición. Psicología. Enfermería. Videntes. Coaching. Viajes iniciáticos. Encuentros chamánicos… Da igual lo que vendas. Porque no es suficiente con ofrecerlo. Tienes que ir más allá. Diferenciarte y ser más humano. Porque hace mucha falta, créeme.

¡Diferénciate!

Busca tu ventaja particular. Vendas lo que vendas, masajista, es necesario diferenciarte. De la competencia y del mercado entero, incluyendo las empresas. ¿Hablas de salud-enfermedad? Mejor habla de personas.

Enfócate en el bienestar. Porque no es fácil vivir del masaje. Si te quieres dedicar a los masajes como negocio, piénsalo. Es todo un desafío. Una carrera de fondo. Hace falta paciencia, trabajo y pasión.

¡Tienes que darle caña! El otro día lo comentaba con Alejandro, que ofrece masaje tradicional tailandés, reflexología podal y masaje con aceites esenciales en Madrid. En su blog escribió ésto sobre los inicios de un negocio de masaje:

Masajes como negocio: Esto no es un camino de rosas, como cualquier negocio en sus primeros pasos. Promocionarte, conseguir los primeros clientes y que vuelvan es lo más difícil. Publicidad, buzoneo, ofrecerte como autónomo en centros de masaje, blogs, anuncios, pero aún con esas al principio da gracias si alguien te llama aunque sea para pedir información de precios.

 ¿Qué quieres vender?

Masajes en Silla Versus Masajes en Camilla

Jornada de reiki, reflexo y masaje amma en Cartagena

¿Tengo que elegir? ¿Hay que decidirse entre silla o camilla de masaje? ¡¡¡Noooo!!! En absoluto. Se trata de pensar en las ventajas y desventajas de cada una.

Silla de masaje vs. Camilla de masaje

¿Silla vs. Camilla? ¿Como si fuera un combate de boxeo? No, gracias. Prefiero utilizar el «VS« de «Versus» como «Hacia« y no como «Contra» o «Frente a».

Para mí la silla es una herramienta. Pero no sólo para dar masajes. También es un medio de publicidad. Es el primer paso para la gente que nunca se ha dado un masaje. Sobre todo si tienen dudas o no se fían. Es normal.

¿La silla es un medio o un fin?

La silla puede ser un medio o un fin en sí misma. En el aeropuerto de Barcelona hay un salón Spa que lo tiene muy claro. Usan las sillas de masaje para acercarse a la gente a pie de calle.

Luego tienen camillas, para masajes y tratamientos de estética. Tal y como se trabaja de manera habitual en otros gabinetes o centros de terapias. Te conté los detalles en la entrada de Cómo usan 2 Sillas De Masaje En Spa De BCN.

Jornada de reiki, reflexo y masaje amma en Cartagena

¿Qué tipo de masajes haces?

¿Masaje sentado o acostado? Es decir, que cada una te sirve para una cosa. La silla es más fácil de transportar que las camillas. Aunque lleves un carrito o carretilla, sigo buscando alternativas más manejables. Lo he comprobado. La silla de masaje con su carrito es más versátil. Se maneja como un carro de bebés o el que lleva la gente para comprar en el mercado.

Salvo que trabajes con un futón japonés, que es mucho más fácil de transportar, yo apuesto por la silla. Porque se trata de que la gente de un pequeño paso hasta la silla. Después habrá otro pequeño paso hasta la camilla. Si no, dar ese primer paso hasta la camilla será mucho más difícil por lo general.

Conclusión

¿Para qué la quieres? Esa es la pregunta. Porque no hace falta crear más conflictos en el mundo. Salvo que pretendas vender algo por las malas. Como hace el típico marketing deshonesto. Sin valores humanos. Todavía de moda. Atacando a su competencia de masaje. Criticando los productos de masaje de los demás. Lo siento, vendedores del sector. Eso ya no está de moda.

¿Qué tipo de masajes haces?