Cómo Mejorar Tus Momentos De La Verdad Para Masajistas

dsc_0461

¿Vendes masaje? ¿Tienes un negocio masajista o te gustaría crearlo? ¿Sabes cómo conseguir clientes? ¿Has leído Los Momentos de la Verdad para Masajistas? Vamos a ver cómo mejorarlos en general, teniendo en cuenta que hay 3 momentos clave.

Dos momentos clave tradicionales..

Antes y después. Cuando hablamos de vender masaje hay dos fases principales. Una antes y otra después de que alguien te pague por tu servicio.. Una es cuando la persona no te conoce todavía y ve tu publicidad por primera vez. La otra es cuando ya se ha dado un masaje contigo y te ha pagado. A partir de ese momento ya tiene algo que contar sobre la experiencia que ha vivido contigo:

1º El momento UNO es cuando se deciden por tí

Razones Para Darte Un Masaje SentadoCuando no te conocen y te llamanLa persona decide ser tu cliente. Ha seleccionado tu oferta de masaje frente a otras. Tal vez alguien te ha recomendado. Es el momento en el que se deciden y te llaman. Momento UNO de la verdad.

Diferénciate. Tienes que atraer a un público concreto. Esa es la clave. Porque hay otros negocios de masajistas que son competencia tuya. Sin embargo esa persona prefiere pagarte a tí. Has llamado su atención y le has seducido (o no lo han hecho otros) con una demostración, unas palabras, una foto, un folleto o un anuncio tuyo del tipo que sea.

Sugerencia. Te puedes diferenciar por tu aspecto, por la manera de anunciarte, por la manera de tratar a las personas o simplemente por tu manera de ser. Decide en qué valores éticos personales y profesionales te quieres pasar para vivir. Eso define tu estilo y tu marca. ¿Cuáles son tus principios?

2º El momento DOS es cuando ya te han pagado

http://lasfofuchasdelore.blogspot.com.es/2013/07/ref-028-masajista.htmlCuando cualquiera ya te conoce y habla de tí. Después de haberte conocido, esa persona (ahora cliente) tendrá una opinión de su experiencia contigo. Hablará de ti, recuérdalo. Y lo hará para bien o para mal.

Cómo se siente después. Habrá sentido alguna emoción y tendrá algo que decir, bueno o malo, de lo que ha vivido contigo, con tus productos o con tu servicio. Incluso si no tiene nada que decir, eso ya es comunicar algo de su relación contigo. Muchas veces no lo podrá expresar con palabras.

Ya está. El bien (o el mal) ya está hecho. Ahora tienes que comprender cómo se siente cada persona, cada cliente. Así sabrás si puedes mejorar tu servicio, tu trato, tu actitud, tu manera de preguntárselo… ¿Cómo te lo va a decir? ¿Hablarás de cómo le ha ido? ¿Qué le has vendido y qué se ha llevado? ¿Es lo que esperaba? ¿Servicios de salud? ¿Servicios de bienestar? ¿Cómo es su balance general? ¿Positivo o negativo?

Sugerencia. Pregunta, observa y escucha. Sobre todo eso: escucha. Escucha mirando cómo se siente, de qué manera te habla, cómo camina o como sonríe. Puedes hacer encuestas directamente cuando hables con tus clientes. También puedes contactar en otro momento y por otros medios como el teléfono o el correo electrónico. Incluso utilizando en las redes sociales. Depende de tu relación en cada caso y de tu estilo o forma de ser particular. Observa cómo te sientes tú también.

Hay un tercer momento menos conocido…

  • Momento uno es cuando se deciden por ti entre más opciones.
  • Momento dos es cuando ya te conocen y hablan de ti.
  • Momento cero es cuando buscan y todavía no te conocen.

0º El momento CERO

Antes del antes. Como te decía en la anterior entrada sobre Los Momentos de la Verdad para Masajistas, cuando alguien te busca en internet también es un momento importante y decisivo. Los de Googuel lo llaman MomentoZeroDeLaVerdad. Míralo aquí o aquí.

¿Cómo puedes mejorar ese momento? Está claro. Tienes que apuntar bien con tu estrategia y tu manera de vender. Tienes que anunciarte y no de cualquier manera. Anúnciate inteligentemente. Piensa dónde apareces y dónde deberías aparecer. Piensa a quién quieres dirigir tu servicio. Piensa dónde y cómo quieres que te vean. Anúnciate en el lugar adecuado y con el medio adecuado.

Primero internet. O no… Muchas personas, antes de llamar al masajista, buscarán en internet. Suele ser lo primero… ¿Estás aquí? ¿Crees que deberías de aparecer en las búsquedas de tu zona? Aunque solamente sea para decir que no tienes página web, ni tarjeta virtual, ni perfil en redes sociales… O para decir dónde y cómo te pueden encontrar… ¿Quieres estar en las redes de tu barrio? ¿Necesitas aparecer en las búsquedas de masajistas que se hagan en tu ciudad? Creo que sí.

CONCLUSIÓN. Por eso te sugiero que te diferencies. Haz vídeos con preguntas frecuentes y súbelos a la red. Entrevista a tus clientes favoritos. Sal a la calle y que te vean. Recoge testimonios. Haz demostraciones gratis y que hablen de ti. Piénsalo y decídete. Equivócate. Experimenta. Se me ocurren infinitas ideas… Llámame y hablamos ;)

¿Cómo Te Presentas, Masajista?

¡Hola masajista! ¿Te da miedo hablar en público? ¿Crees que es más fácil hablar a una persona que a un grupo? ¿Cómo te presentas en frío? ¿Cómo ofreces tus servicios de masaje a desconocidos? ¿Visitas empresas que no te conocen? ¿Qué necesitas para lanzarte? ¿Sientes algún bloqueo ahí?

¿Quieres conseguir más clientes de masaje?

Aprende a presentarte. Seguro que ya lo haces muy bien. Si eres masajista, te propongo algunas ideas para presentarte mejor y conseguir nuevos clientes de masaje. Algunas me las ha dado Sebastián Lora ;)

Aprende a presentarte, masajista

  1. Empieza ya mismo

    Ponte delante del espejo y preséntate. Hazlo varias veces. Practica y reconoce cuál es tu mensaje. Tiene que ser claro y conciso. Nada generalista. Muy concreto. Para que te recuerden bien. Habla con el espejo, no temas… Sentir miedo o vergüenza es normal. Enfréntate a ti. Practica ahora. Es algo necesario. Inténtalo. Habla. Supera ese miedo absurdo. Sé valiente y acéptate como eres. ¡Todo es ferpecto!

  2. Fija un objetivo claro

    ¿Vas a presentarte? ¿Para qué? Para que te recuerden. ¿Qué quieres conseguir? Lo ideal es que pienses en forma de pequeños pasos hacia tus nuevos clientes. Primero tienen que hablar contigo para después hablar de ti. Segundo, vas a ofrecer una demostración de masaje gratis o algún otro regalo personalizado. Tercero, quieres que conozcan tus precios. Cuarto, hazles alguna oferta que les pueda atreer de verdad… Por favor, ponte un par de objetivos claros (con dos o tres acciones muy concretas cada uno) para poder cumplir cada meta.

  3. Conoce a cada persona

    ¿Quiénes son? ¿Conoces a ese cliente que te gustaría tener? ¿Qué interés podría tener en tus masajes? Cuando hables con alguien que no te conoce, muestra interés en lo que te dice. Observa cómo te lo dice, aunque habléis del tiempo o de cosas superficiales. Hazlo fácil. Escucha de verdad. Pon interés o curiosidad. Que se note por fuera y por dentro que te importa. Hazlo natural.

  4. Concreta un mensaje claro

    Define qué quieres transmitirle. No le cuentes los beneficios del masaje. Eso es ridículo si no te lo pregunta. Mejor pónselo fácil. Habla del día a día. De cómo sobrelleva el estrés. De las preocupaciones. De lo bella que es la vida. De esas pausas que nos hacen sentir mejor. Y luego concreta. Una idea, una oferta o un servicio. Un masaje en la mano o el antebrazo. Algo rápido. Sin aceites. Sobre la ropa. Sin hablar demasiado sobre dolencias ni problemas de salud. En el mismo lugar. ¿Le apetece un masaje? Sí, claro, es gratis. Aquí y ahora.

  5. Pregunta y deja que hable

    Es lo más importante para conectar con las personas. Pregunta y deja que hable. Deberías dejar que hable. Que hable más que tú. Es la regla para escuchar bien. 2:1 (2 Orejas y 1 Boca). Para escuchar el doble… Escucha de verdad. Ante todo (y sobre todo) escucha. Después, teniendo en cuenta la conversación, podrás concretar tu mensaje de manera que no sobrecargues ni satures de información.

  6. Demuestra haciendo

    Deberías tener siempre un masaje a mano. Una breve demostración de tu trabajo. Para poder hacérsela a cualquier persona, en cualquier momento y en cualquier lugar. Una secuencia de acupresión sobre la espalda. Unos toques de reflexo sobre la mano. Un par de estiramientos básicos. Demostrar haciendo genera confianza. Haz muchas demostraciones. Cuantas más, mejor. Da pequeños masajes siempre que puedas. Es lo que más confianza puede generar.

  7. Regala generosamente

    Regala una tetera, un imán con tu teléfono, una taza zen, un calendario, un bolígrafo, unas flores, una orgonita, una planta, un pequeño cactus, una demostración de masaje, una sesión completa de masaje, una invitación al teatro, o a cualquier otro evento agradable, una banqueta para apoyar los pies en la oficina, un masajeador para los pies, un rascador de espalda, un buen rato de conversación agradable, cualquier producto artesano para el descanso y la salud. Regala generosamente. Ten detalles con la gente. Sin esperar nada a cambio. Hazlo con cariño. Disfrútalo.

  8. Disfruta de verdad

    Cuando hablamos de trabajo se nos olvida el juego. Es algo que se puede y se debe combinar. Busca el equilibrio. Puedes hablar de dinero y divertirte. Se puede trabajar y disfrutar. Desarrolla tu negocio pasándotelo bien. El juego es algo vital. Recuerda que el juego puede ser divertido y serio a la vez. Como la vida misma. Una cosa no quita la otra. De tí depende encontrar ese punto medio.

  9. Juega a experimentar

    Experimenta como si todo fuera un juego. Porque todo es un juego. La vida es juego… Cuando juegas, da igual ganar o perder. Lo importante es disfrutar siempre. Es la mejor manera de ganar siempre. Cobra diferentes precios. Experimenta con la publicidad. Responde al teléfono de varias maneras. Ofrece descuentos así y asá. Visita diferentes empresas. Conoce varios tipos de clientes. Prueba con otros uniformes. Habla con gente del mismo sector y de otros sectores. Intenta hacer trueque… Si fallas, vuelve a intentarlo. Aprende cuanto puedas. Fracasa o triunfa, pero aprende y gana siempre.

  10. Empieza ahora mismo

    Si sales a la calle verás que hay mucha gente. Todas esas personas se sienten bien, mal o regular. Como tú. Si te da miedo, da un paso. Solamente un pequeño paso. Algo simple. Una llamada. Una visita. Un mercadillo. Una oferta. Media hora hablando con la gente. Practica 10 minutos delante del espejo. Preséntate a una persona nueva cada día o cada semana… Pregunta por qué te recuerdan o reconocen… Aquí tienes más de 100 ideas para vender más masajes. Léetelas y pon en práctica cualquiera de ellas.

    ¡Vive tu aventura de masaje!

17 Ideas Para Empoderarte En 2017

5-tibetanos

Empoderar masajistas

Mi gran objetivo. Mi humilde servicio: empoderar a cualquier masajista. A cualquiera que se dedique (o se quiera dedicar) al sector de los masajes, el bienestar y la salud. A cualquier masajista que se atreva a intentar algo diferente, claro…

Renacer primaveral. En enero escribí esta lista y creo que es el momento adecuado para compartirla contigo. Espero que te inspire. Lo que sea. Simplemente piénsalo:

  1. Simplifica

    Hazlo fácil. Lo primero es simplificar. SIMPLIFICAR TODO. Tu vida, tus anuncios, tus tarjetas, tus ofertas y tus servicios de masaje.

    Simplifica tu vida. Simplifica tus tareas, tus cargos y tus acciones. Simplifícalo todo cuanto puedas. Así llevarás menos carga innecesaria para vivir y para dar masajes.

  2. Confía

    Confía en ti. Ve a tu ritmo. Se trata de hacer que ocurran cosas. Poco a poco. Sin prisa. Sin pausa. Sin miedo. Sobre todo eso, sin miedo. Porque el tiempo pasa igualmente, pero la calidad depende de cómo te lo tomes todo.

    Tienes tu propio criterio. Lo que piensas está bien. Confía en ti. En tu corazón. En lo que sientes y en lo que te gusta. Confía en tu intuición y en tu manera de ver la vida.

  3. Aclara

    Lo primero son tus cimientos. En qué te basas para vivir. Qué es lo primero, lo segundo y lo tercero..

    Decide tus valores. Salud, relaciones y negocios. En ese orden de importancia..

  4. Brilla

    Brilla mucho. Para que te hagan caso, siéntete bien. Contigo y con tu vida. Trabaja tu autoestima y tu desarrollo como persona. Eso hará que brilles de manera natural.

    Ejemplo: El brillo es como la barba: si lo tienes, se nota. Je je je. Es un chiste inevitable, pero adecuado. Porque cuando brillas como persona, también lo harás como profesional de la salud y del bienestar. Es la mejor manera de convertirte en masajista de referencia para tus clientes.

  5. Atrévete

    Sé valiente. Ten miedo, es normal. Pero enfréntate a él. Para brillar, atrévete. Tan fácil o tan difícil como te resulte sentirte bien contigo. Mírate al espejo y háblate. Dite unas palabras con cariño y acéptate.

    Avanza. Da un paso adelante. Nadie se dará cuenta. Solamente tú notarás la diferencia. Sentirás que algo cambia. Eres tú. Es normal. Es necesario. La vida es un cambio constante. Una sonrisa lo cambia todo. ¡Sonríe!

  6. Mide

    Apunta bien y céntrate. Decide un objetivo claro y concreto cada vez. Luego divídelo en pequeños pasos, etapas y tareas. Lo más específicas que puedas. Para poder medir cada paso. Para saber si avanzas o no. ¿Con cuántas personas desconocidas has hablado esta semana? ¿Cuántas demostraciones de masaje has hecho hoy?

    Mide para avanzar. Si quieres «tener más clientes», lo mejor es que te propongas «conseguir 6 nuevos clientes esta semana», por ejemplo. Y para ello hagas al menos «9 demostraciones cada día» en las 17 oficinas, talleres o empresas que hay en tu calle o tu barrio. Eso serían unas «3 horas de tiempo cada día». ¿Dónde has ido hoy? ¿Cuántos masajes has ofrecido? ¿Te conocen en tu ciudad? ¡Haz números!

  7. Exprésate

    Sé tú. Sé la persona que quieres ser. Manifiesta tus sueños. Cuéntalos sin miedo. Haz planes y realiza las tareas que te propones. Inténtalo. Estamos transformando el mundo. Eso es arte. Expresión de tu interior. Sin miedo al ridículo ni a la censura.

    Fluye. Entrar en flujo es como volar. Puedes cambiar tu estado en segundos. Toma aire y escucha lo que sientes. La inteligencia de tu corazón puede ajustar todo tu cuerpo. Te apetecerá practicar posturas y mudras. Muévete. Siente tus intenciones.

  8. Invierte

    Piensa en tu cuerpo y en tu mente. Nutre, alimenta, cuida… Practica o cultiva los hábitos que consideres saludables. Haz lo que te ayude a aumentar tu energía. Esencias, aromas, tés, batidos o libaciones. Bocatas saludables y rápidos. Transformar tu agua poniéndola al sol o agitándola mucho. Conecta tripas y cerebro.

    Observa. Reconoce si lo que comes te anima y te ayuda a pensar mejor. Ten en cuenta la importancia del descanso, de las siestas y del aburrimiento. Todo eso es invertir en ti. En tu cuerpo y en tu mente. Recuérdalo y mímate. Quiérete. Ámate. Respétate.

  9. Avanza

    Tracción interna. Activa, empuja, avanza, continúa. Activa tu cuerpo, tu alma y el medio ambiente. No todo está en tus gentes (Epigenética). Cuando piensas, cuando sientes y según te relacionas. Todo está en movimiento. Avanza igualmente.

    Tienes tu propia energía. Hay energía en tu espacio. Todo es energía. Avanza pensando en tu organización. Haz planes. Suena y resuena. Vibra para fluir. Porque todo es vibración. Puedes crear un espacio sagrado para momentos espirituales.

  10. Acelera

    No corras, acelera. Siente los escalofríos. Ese hormigueo que te recorre el cuerpo es la kundalini. Cuando te mueves, eres energía y formas parte de la vida. No tengas miedo de acelerar. Ocurre en algunos estados de flujo. Te puede ayudar a liberar emociones.

    Siéntete feliz. Cuando algo es coherente con lo que sientes y lo que quieres, tu cerebro y tus hormonas te ayudarán. Es lo que te ayuda a manifestar lo que necesitas, a avanzar, progresar y acercarte a tus mentas.

  11. Crece

    Déjate llevar. Exprime todo. Desbloquea tu creatividad. Visualiza y actúa. Cuando expresas lo que llevas dentro te estás empoderando. Reconoces lo que eres y lo que quieres. Eso es muy fuerte. Tiene energía, magnetismo, poder.

    Cúrate. El tiempo pasa, sí, pero tú decides cómo te lo tomas. Cómo encajas los cambios en tu vida. Cómo creces y hacia dónde quieres ir. Expresa lo que llevas dentro, porque eso te cura. Pintar, bailar, cantar, escribir un diario… Todo eso te puede ayudar a conectar, para reconocerte, para sentirte y para superar bloqueos.

  12. Fluye

    Ya te hablé de fluir. Fluye. Desencadena tu energía . Eres imparable. Puedes contar «3, 2, 1» y entrar en estado. Llámalo meditación. Llámalo relajación. Llámalo calma… Puedes respirar y meditar en movimiento. Experimenta y siente. Da igual lo que te digan. Solamente te vas a creer lo que tú vives. Todavía conoces tus límites.

    Déjate llevar. Tus emociones te pueden ayudar a ver más allá. Puedes crear tu destino dejándote llevar. Intenta seguir los ciclos de la naturaleza. Cuando mueves tu cuerpo, cambia tu mente. Entrenas viviendo. Entrénate con la vida misma. Siente tu energía en tu cuerpo. Descarga tu malestar y conecta con la tierra. Es gratis.

  13. Suelta

    Afloja. La culpa y el arrepentimiento te bloquean. Date cuenta. Reconoce lo que pasa, acéptalo y deja que se vaya. De poco sirve frustrarte, culparte, arrepentirte, fustigarte o machacarte. De ahí vienen muchas contracturas y tensiones.

    Practica. Es fácil de decir, lo sé. Se trata de practicar. Afloja el cuello. Afloja la espalda. Afloja la cara. ¿Te das cuenta? ¿Cómo estás? En serio, ¿cómo estás?

  14. Agradece

    Da las gracias. Agradece los piropos y las buenas palabras. Si te halagan es porque te lo mereces. Valora lo que eres, lo que tienes y lo que sientes. Vales mucho. Aunque no lo quieras ver. Ni reconocer. Piensa que todos somos luz, aunque no siempre podamos comprender nuestros sufrimientos.

    Por la mañana y por la noche. Cuando lo primero que haces al despertar es dar las gracias y lo último que piensas antes de dormir es sentir agradecimiento, tu vida cambia. Compruébalo. Escribe unos minutos cada día. Por la mañana da gracias y ponte un objetivo para hoy. Por la noche, piensa qué habrías mejorado y agradece.

  15. Sin quejas

    Otro hábito interesante. No critiques ni te quejes nunca más. Es una de las mejores cosas que me han pasado. Pensar que no sirve de nada quejarte. Es una obligación. Dedícate a mejorar. Cero quejas. Cero críticas. Cero regañadientes.

    Háblate mejor. ¿Cómo te hablas? ¿Qué te dices? Escucha ese diálogo que tienes en la cabeza cuando hablas contigo. Todos lo hacemos. Escúchalo. Piensa en cómo te gusta que te hablen. Háblate mejor. Con más cariño, con más respeto y con más aceptación.

  16. Acepta

    Aceptarte es quererte. Acepta como eres, tu cara, tu cuerpo, tu vida. Mírate al espejo y ámate. Quiérete. Háblate con cariño. Di que te quieres. Dilo muchas veces. Sonríete.

    Acepta lo que pasa. No te resignes. Acepta. Cuando algo depende de ti y no te gusta, acéptalo. Es el primer paso para poder cambiarlo. Pero no te resignes, por favor.

  17. Cambia

    La vida es cambio. Todo está cambiando constantemente. Por eso te lo digo. Pierde el miedo al cambio.. Aprecia y agradece lo que eres y lo que tienes..

    Sigues siendo tú. Creciendo, evolucionando y mejorando. No tiene nada que ver. Es una trampa… Cuando te digan «has cambiado», responde «eso espero».

¿Qué opinas de estas ideas?

Si has leído hasta aquí, entonces te animo a que pienses y (te) respondas a 
estas 15 preguntas para anunciarte mejor.
Seguro que te ayudan…
Dales caña, Banzaï!!!