¿Te da miedo dar masajes? ¿Temes hacerlo mal o meter la pata? Eso es bueno, piénsalo… Este post se iba a titular La inseguridad del masajista. En general es normal y necesaria. Vamos a ver cómo enfrentarla ;)
La inseguridad del masajista
¿Tu mayor miedo? Lo que más miedo nos da no es la muerte. No son las arañas ni las serpientes, no… Ni tampoco es hablar en público…
El mayor miedo es el miedo al cambio. Nos aterra cambiar nuestro estado actual. Eso que llamamos nuestra zona de confort. Nos resistimos con todas nuestras fuerzas. Para protegerte, el cerebro no se arriesga.
Es por miedo al cambio
El dueño de Virgin, que es Richard Branson, comparte estas 10 frases que te pueden servir para reflexionar sobre el tema. Inseguridad, miedos y cambio:
10. Nunca cambies las cosas luchando contra la realidad. Para generar cambio, debes construir un nuevo modelo que haga que el modelo actual sea obsoleto. Buckminster Fuller
9. Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo. Leo Tolstoy
8. Dentro de un año desearás haber empezado hoy. Karen Lamb
7. Si no cambias nada, nada va a cambiar. Tony Robbins
6. Para un huevo es difícil convertirse en ave. Pero es todavía más difícil si quiere aprender a volar siendo huevo. Somos como los huevos. No podemos ser personas ordinarias, debemos ser mejores o todo irá mal. C.S Lewis
5. Cambia antes de que tengas que hacerlo. Jack Welch
4. La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo. Nelson Mandela
3. El mundo como lo conocemos es un proceso de nuestro pensamiento. No puede ser cambiado sin cambiar nuestra manera de pensar. Albert Einstein
2. Nunca pienses que pocas personas no pueden cambiar el mundo. De hecho son pocas las que alguna vez lo han hecho. Margaret Mead
1. No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni las más inteligente, sino la que mejor se adapta a los cambios. Charles Darwin
La inseguridad es necesaria
Es una especie de motor. La inseguridad te puede ayudar para emprender. Tanto si eres masajista profesional con clientes como si estás empezando, es bueno que sientas inseguridad. Al menos para pasar a la acción.
El secreto es «no tirar la toalla». Como dice Maider Tomasena, eso de «no se me da bien» es una excusa para no hacerlo. Por eso cuanto más lo hagas, más experiencia tendrás. Y cuanto más lo intentas, mejor te sale. Sí o sí.
Es normal sentir miedo
Reconócelo. Concédete sentir miedo e inseguridad, pero no te quedes ahí. Enfréntalo. Míralo a la cara. Cuéntalo. Compártelo y todo cambiará. Lo primero es plantarle cara y reconocerlo. Verás que todo es una mentira...
Cómo enfrentarte a tu inseguridad de masajista
Déjate llevar, olvídate de ser perfecto, ríete de ti.
Grábate como un niño… Hablando, trabajando o bailando.
Sueña en grande y actúa en pequeño, pero actúa. Ahora.
Lánzate sin miedo… Intenta. Fracasa.
Intenta. Fracasa y vuelve a intentarlo una vez más.
Recuerda algo agradable y siéntelo. Sonríe. Transmite.
Recréate, disfruta haciendo lo que haces. Sonríe.
El mejor remedio es la práctica. Practicar, practicar, practicar. Ese es el secreto. Ya te lo dije en Cómo Ser Mejor Masajistaaquí.
Hola, soy yo, Antón Reina es mi nombre artístico, jeje
Soy un tío de pueblo y siempre me he sentido diferente, divergente, disruptivo, incomprendido… Pero gracias a todo lo que he vivido, estudiado y trabajado fuera, he podido conocerme y valorarme.
Antes pensaba que lo de ser raro es malo, pero ahora creo que es todo lo contrario. Es decir, que lo malo es intentar dejar de ser diferente: soy un moderno de pueblo, jeje.
En realidad me considero un friki, un frikifan del masaje sentado y me presento como enfermero natural y masajista artesano con ganas de revolucionar el bienestar.
¿Qué te llevó a iniciarte en las terapias manuales?
Cuando estudiaba enfermería me di cuenta de que la gente necesita mucho el contacto humano. En todos los sentidos. Desde entonces siempre me he sentido cómodo hablando y practicando masajes como aficionado. Así despertó mi curiosidad “manual”, mitad de los 90.
¿Cuál ha sido tu trayectoria?
Con mi primer sueldo de enfermero hice un curso de reflexología podal en Murcia. Yo buscaba un tipo de masaje con el que llegar a mucha gente y para la reflexo no hace falta quitarse la ropa. Por eso me pareció una buena opción para llegar a mucha más gente que con cualquier otro tipo de masaje..
En realidad me hubiera gustado aprender masaje tailandés, porque también se puede hacer vestido y trabaja en todo el cuerpo,,, pero solamente se cursaba en Barcelona y todavía no me lo podía permitir económicamente..
Después me fui a trabajar de enfermero en París, Francia, donde conocí el masaje sentado.
¿Cuál fue la primera experiencia que tuviste referente a las terapias manuales?
En realidad nunca he pensado en las terapias complementarias como terapias manuales, aunque ahora se puede decir que son un tipo de tratamiento más, dentro de esa visión global, holística o natural de la salud…
Como enfermero, veo al ser humano de manera holística y global. Como un todo en relación con su entorno. Además, de pequeño leía mucho sobre el Tao y las filosofías orientales que ya consideraban así a la persona.
Mi primera experiencia fue estudiando y practicando Reflexo Podal en el 2000. Fue allí cuando dije eso de: !Mami, quiero ser masajista!
Ahora eres especialista en masaje AMMA, ¿Podrías explicar de qué trata exactamente?
Amma es Acupresión tradicional japonesa. Significa “calmar con las manos” y es la raíz del Shiatsu, conocido en todo el mundo gracias al señor Namikoshi.
La principal diferencia es que el shiatsu relaja porque sigue a la respiración, mientras que el amma relaja pero también estimula, espabila y dinamiza.
Al practicarse sentado y vestido es más accesible y versátil que otros masajes. Y al practicarlo en forma de kata tienes muchas ventajas. Por ejemplo, te libera mentalmente y no tienes que pensar en qué debes hacer. Así te puedes ocupar de algo más importante, que es cómo lo quieres hacer.. También que puedes hacer muchos masajes seguidos.. Máxima eficacia en el mínimo de tiempo..
¿Dónde descubriste ese estilo?
En París, durante una feria de tatuajes. Ya te digo que me gustan las cosas raras. Siempre curioseando y explorando… Me encontré con un montón de gente haciendo reflexo podal, que ya conocía, y otros tipos de masaje detrás de unas cortinas… Pero me llamó la atención un puesto con tres sillas ergonómicas y 3 personas dando masajes gratis a todo el mundo.
Lo que me impactó de ese masaje sentado fue que no me lo esperaba. La chica que me lo dió era alumna en prácticas. Se le notaba mucho que era novata. Pero después de 10-15 minutos me quedé con la boca abierta. Pensé que si aquella chica tan inexperta podía hacerme sentir tan bien, si lo practicaba con ganas y más “pericia”, podría ser la caña… Levanté la cabeza fascinado y le dije: ¡Es genial! ¡Quiero aprender esta técnica.
¿Cómo lo aprendiste?
Allí mismo me apunté al curso, porque era pronto y allí mismo en París. Duraba dos días y costaba unos 600 euros. En aquel momento me lo podía permitir.. Después de aquel finde de formación y tras un par de meses practicando el kata, me examiné con mi profesor y ya está.
Me sentía totalmente capaz de hacerle un masaje sentado a cualquiera. Estaba dispuesto a meterme en cualquier ambiente y proponerle “Un petit massage?”.
¿Qué profesor ha sido el que más te ha marcado? ¿Por qué?
Primero fue Joaquín Muñoz, que sigue enseñando Reflexo presencial y online. Para mí es el mejor de toda España, porque lleva más de 20 años viviendo de eso.
Después fue Tony Neuman, mi profe de masaje sentado. Porque es todo un aventurero. Era alumno y acompañante de David Palmer (conocido como padre del chair massage) allá por los 80-90, cuando se empezó a dar masaje sentado a las empresas en Silicon Valley. Ha sido el pionero en Europa y sigue abriendo camino con el masaje sentado en Marruecos.
¿Qué te llevó a dar el salto de terapeuta a maestro (dar las clases)?
Precisamente el ejemplo profesional de mi maestro, el señor Neuman. Admiro su capacidad para trabajar y ser “masajista + hombre de negocios”. Primero he tenido que fracasar gravemente como emprendedor, para atreverme a ser yo mismo. Comprendí que debía mirar hacia dentro y me di cuenta de lo que siempre quise hacer, como sea: masaje sentado.
Me endeudé muchísimo con una franquicia de ayuda socio-sanitaria a domicilio para personas mayores, pero ya casi está pagado.. Ahora lucho por ser coherente conmigo y con mi vida. Para convertirme en aquello en lo que creo. Cuidar a la gente y promocionar la VRDB.. barata, sostenible y al alcance de tooodo el mundo..
¿Hay algo que especialmente te enamore de tu profesión?
La gente y sus reacciones de sorpresa, las sonrisas, los ojos brillantes y la conexión humana que sucede. Es maravilloso lo que ocurre en cuestión de minutos. Tendríamos que grabar las caras de antes y después del masaje, porque es para sentir orgullo del trabajo que hacemos.
Si tuvieras que escoger un momento muy especial dentro del tiempo que llevas sumergido en el mundo de las terapias manuales ¿cuál sería?
Cada sonrisa.. Cada sorpresa.. Cada nuevo masaje es un desafío y una aventura.. En especial los mayores y los niños.
¿Has tenido alguna mala experiencia en el mundo de las terapias manuales?
Muchas. Muchísimas. Claro.. Pero todas te enseñan. Claro.
¿Cómo definirías una sesión de masaje contigo?
Eso lo tienen que decir otros.. Y el resultado del masaje debería ser el mismo, lo haga quien lo haga. El kata hace su función, sin importar el masajista.
Para mí es un momento de meditación en movimiento. Solamente pienso en cómo quiero estar en ese momento. Es un trabajo de presencia. Y así pienso que debería para cualquiera que lo practique: Un momento de superación personal. Una puesta en escena del artista.
¿Cuáles son los procedimientos que más utilizas?
Un kata de acupresión tradicional japonesa incluye 17 técnicas diferentes y trabaja más de 400 puntos a lo largo de los meridanos..
Suelo trabajar en cabeza, cuello, hombros, brazos, manos, espalda y caderas.. normalmente sentado y siempre vestido.. para que sea accesible y se pueda ver en cualquier momento y en cualquier lugar.
¿Qué le recomendarías para los que se quieren iniciar en las terapias manuales?
Pues que hagan caso a su instinto. Que se dejen llevar por aquello que más les llame la atención. Hay peligro de caer en la famosa cursillitis, porque nunca dejamos de aprender y hay que seguir formándose.
Pero lo mejor es especializarse en una sola terapia e intentar ser el mejor. Puede que prefieras mezclar varios tipos de tratamiento, también vale. El caso es que lo hagas con la mejor calidad que puedas.
Déjate llevar por el corazón, porque las opciones son infinitas..
¿Por donde deberían de empezar?
Hay que practicar. Porque practicando lo que estás estudiando sabrás si quieres ser profesional o amateur. Los dos hacen mucha falta en el mundo, que conste.
Si quieres tratar con gente, lo primero que necesitas es adquirir experiencia con el tacto y las personas. Porque muchos masajistas que son muy buenos pero no saben cómo tratar a la gente. Las relaciones personales se mejoran con la práctica, como todo.
Para mí el trato con personas me parece algo normal, porque he sido camarero durante muchos años y luego enfermero durante otros cuantos más.. Pero no es lo habitual. No todo el mundo se mueve con soltura en ese aspecto.
Tienes que ser capaz de dar 10 ó 20 masajes de un tirón, adaptarte a cada uno y que te digan que les ha gustado. Hay que vivirlo para saber de qué hablo.
Además de rodar con la gente, te hace falta conseguir clientes. Porque nunca eres masajista solamente. Sino que siempre serás masajista y emprendedor/a. Como los artistas y artesanos. Tienes que hacer tu trabajo y saber venderlo. Te dedicas a ayudar, calmar y aliviar, pero también tienes que vender. Y el marketing masajista es el tema más abandonado actualmente en nuestro sector.
Sí, no le des más vueltas. Empieza por aquí. Apúntate a este curso. Aprende masaje sentado y dale caña al mundo. Mucha gracias. Un cordial saludo desde Murcia.
Mi mayor defecto es la dispersión. La falta de enfoque. Ese es mi punto débil. Suelo recordarlo de vez en cuando para trabajarlo más. Para mejorar. Para superarme… ¿Cuál es el tuyo? ¿Cuál es tu punto débil?
Focus
Tienes que enfocarte, ya te digo. Centrarte. Agarrarte a un punto de partida. Apoyarte en algo que nunca te falle. Hablo de la mayor fortaleza. Eso que te empuja a dar un paso adelante.. Llámalo voluntad.. Son ganas.
¿Tienes ganas de dar masaje? Hacen falta para enfocar tus pasos. Piénsalo. Si tienes ganas, tienes energía. Pero la energía no es solamente pensamiento. Además de la intención, hace falta emoción para la acción. Vamos a verlo…
Sentido
¿Por qué lo haces?
¿Por qué das masajes? ¿Por qué quieres ayudar a otros ?
Si tienes claro tu porqué, no te importarán los cómo. Podrás intentarlo de mil maneras. Siempre querrás seguir avanzando. Pero tiene que tener sentido para ti. Es la pregunta clave. El centro de todo tu negocio de masaje. ¿Por qué te dedicas al masaje, las terapias o el bienestar de la gente? Why?
¿Cómo te lo planteas?
¿Cómo te planteas tu negocio de masaje? Eso determina cómo lo llevas a cabo, cómo te ves a tí de masajista y cómo quieres que te vean los demás.
¿Masajista profesional? ¿Masajista amateur? ¿Artesanía del bienestar? ¿Terapeuta manual? ¿Consultor de salud? ¿Frikifan del masaje sentado? Cuanto más positivos y coherentes sean tus metas contigo, mejor que mejor. Porque eso se transmite y es lo que llega a la gente.
¿Qué haces?
Masaje tántrico, masaje tailandés, osteopatía, masaje perineal, masaje ayurvédico, masaje anticelulítico, quiromasaje, masajes para embarazadas, masajes para bebés, masajes en la oficina, tratamientos de salud, sesiones de yoga, taichi, pilates o meditación, consultas de terapias naturales, clínicas de fisioterapia o lo que sea que hagas como masajista. Si lo haces de acuerdo a tu porqué, entonces tendrá sentido. Al menos para ti. De eso se trata.
Haz una cosa bien. Diferénciate por eso. Es el punto de partida al que tienes que aspirar para centar tu negocio de masaje. Si quieres trabajar como masajista, ofrece un servicio excelente. Aunque sea simple. Pero que tenga sentido. Que sea coherente con tu porqué. Que venga desde lo que te motiva..
Motivación
Lo que nos mueve son las emociones. Emoción es energía en movimiento. Mi mayor fortaleza es la motivación. Tu motivación es energía en acción.
¿Tienes ganas? Para seguir luchando por tus sueños tienes que tener ganas. Y las ganas salen del porqué. Respóndete: Tengo muchas ganas porque… Quiero ser masajista porque… Quiero dar masaje porque…
Si tienes varios porqués… Estos son los míos:
Quiero dar masajes porque quiero ayudar a la gente. Darles algo positivo.
Quiero ayudar a otros masajistas porque el mundo necesita más masaje.
Quiero aportar algo de valor al mundo. Quiero sumar. Quiero sembrar.
Quiero poner mi grano de arena para mejorar el futuro en la Tierra.
Quiero que trabajen todos los masajistas para que mi hijo viva en un mundo más amable, menos estresado y más humano.