Feliz Autocuidado 2019

Siente el cielo, con los pies en la tierra… #autocuidado2019 @antonReina ;)

Empecé 2019 tocando fondo. Uno de los peores baches de mi vida. Tan silencioso como profundo. Tan increíble como real. Tan duro como doloroso. Han sido varios y algunos de ellos muy serios. Físicos, mentales, emocionales, familiares, sociales, espirituales… pero esta vez no ha sido un golpe, sino un proceso que venía calando hondo y desgastando mi salud desde hace varios años. Hasta que llegó el momento de cambiar la versión.

Soy demasiado sensible. Será eso, que soy sensible y lo comparto. ¿Te parece exagerado? ¿Piensas que sufro porque quiero? Es lo típico. Tendemos a subestimar el dolor ajeno. Va escrito en la palabra sufri-miento. Pero lo importante es cómo reaccionas. Por eso pedí ayuda. Apoyo profesional. No quería seguir así. No acepté ese estado y decidí cambiarlo. Dí un paso hacia mi autoestima. Lo hice por amor propio. Decidí apoderarme de mi vida. Ahora me alegro. Sigo recuperando el control. Estoy al 80% de lo que soy.

Cuidarme para poder cuidar. Eso aprendí. La importancia de cuidarme. Cuidar mi salud. Promover mi bienestar. Cuidarme para vivir mejor. Con o sin enfermedades… ¿Sabes cómo hacerlo? Pues ese es mi trabajo. Velar por la salud. Conmigo mismo y con los demás. Eso es Enfermería: Cuidar, cuidarse y dejarse cuidar… La cuestión es cómo poner en práctica la teoría. Cómo aplicar ciencia, evidencia, filosofía, pensamiento, conciencia, humanismo, arte y profesión a las relaciones, reacciones e interacciones que vivimos con nosotros mismos y con los demás.

  • Gracias por todas las conexiones digitales y analógicas que me ayudan a reconectar conmigo mismo, cada vez más y mejor, para volver a ser yo, que es lo más importante.
  • Hoy cumplo una primavera más y me voy a dedicar a conectar con mi entorno de gente cercana, lejana, familia, contactos; conectar con mi entorno o ambiente, tierra o suelo, animales o plantas, mar o aire; conectar conmigo mismo, mis pensamientos o emociones, necesidades y proyectos.
  • Soy una #enfermerajipi fanzinera, aprendiz de conectante y valiente, con ganas de sumar y compartir, reflexionar y aprender.
  • Mejor me iría aprendiendo a expresar miedos, ira y frustración de manera sana, constructiva o transformadora, porque así me libero de cargas innecesarias para cerrar ciclos y etapas.
  • Gracias a toda esa gente con la que me siento conectado, física y digitalmente, para mejorar el mundo, hacer las cosas de otra manera, cultivar contracultura y fomentar nuevas corrientes de ideas.

No sé casi nada


¿Qué es real?

Lo real es lo que ves. Lo que pasa por tu cabeza. Lo que sabes. Lo que piensas y lo que vives. Lo que crees como creencia y lo que creas como creación. Es un tema complejo. Conlleva tanta filosofía como rebeldía. Contiene tanta ciencia como conciencia. Comprende tanta cultura como intuición. Consiste tanto en conocimiento como en consciencia. La verdad ha de ser creída o vivida. Depende del punto de vista.

Eso pasa con Internet. Una red tan poderosa como invisible. Una conexión que no existe para quien no la usa o para quien no sabe navegar. Ni para buscar información. Ni para encontrar personas. Ni para saber de quién fiarse. Ni para diferenciar en qué confiar. Si no tienes acceso, eres un salvaje digital. Si no lo sabes usar, eres una persona analfabeta digital.

Internet no existe para la mitad del planeta. Eso es una brecha real. De conocimiento y de consciencia. Eso divide la realidad. Además del acceso a internet necesitas tener criterio para clasificar la información. Para saber qué datos son de confianza. Eso es otra brecha real. Cómo te informas.

Hay más. Puedes conectar con mucha gente desde tu teléfono. Cada uno de tus contactos forma parte de muchas corrientes de pensamiento. La manera de ver los mismos temas también dependerá de cada persona. Nuestra manera de interactuar creará más brechas o las destruirá… ¿Qué opinas? ¿Cómo interactúas? ¿Cómo te comunicas?

Menos móvil y más calle

Interactuamos online y offline. Aquí en Internet la mayoría estamos en alguna red social. Para escuchar, para compartir, para enseñar, para aprender, para ayudar, para criticar, para buscar o para intentar influir en los demás. Es igual que fuera de internet. Todo lo que hacemos es interactuar. Interaccionar con otros. Escribiendo, dibujando, hablando, fotografiando, comentando o compartiendo. Actuamos por interés propio o ajeno. Da igual. Todo es lo mismo.

Lo único que cuenta es lo que tú quieras. Eso que tú quieres que importe. El sentido de tu vida. El que tú le das. El que te parezca más apropiado. A mí me parece tan importante lo que vivo y hago cada día en persona como lo que sucede digitalmente. Es una dimesión paralela. Son presencias que reflejan nuestra identidad real. Son máscaras de la misma marca.

Relación conmigo y relación contigo

Yo primero. De dentro a fuera. Intento trabajar la conexión conmigo mismo. Mediante el silencio, la respiración o el contacto con la naturaleza. Cada cuerpo nos pide una cosa… Conócete. Pregúntate. Obsérvate. Pregúntate. Escúchate. Créete…. Déjate llevar por lo que dice tu instinto. Confía en ti. Acéptate y quiérete. Tan fácil y tan difícil como eso.

Después estarán los demás. Tu relación con el mundo. Todas las relaciones se cultivan. Interactúas según te sientes contigo. Unas veces reaccionas mejor y otras peor. A veces prefieres culpar a cualquiera antes que asumir la responsabilidad de tu propia autoestima, autoconcepto y ánimo. Es una cuestión de armonía, resonancia y coherencia.

https://www.ramonramon.org/blog/2018/11/05/redes-sociales-en-numeros-que-tanta-gente-en-el-mundo-las-usa/
  • ¿Con qué resuenas en la vida?
  • ¿Con quién resuenas online?
  • ¿Eres coherente contigo y los demás?
  • ¿Qué buscas o has encontrado?
  • ¿ES INTERNET UNA BRECHA REAL?

Luna de lunático

Corazón campo de batalla antonReina

Mi corazón es un campo de batalla… Y no es que esté dividido, sino que está agitado. Hace años que debería haberme puesto serio. Hace años que debería haber cortado las faltas de respeto, los maltratos, la denigración y las salidas de tono que vivo/veo/bebo cada día. Debería haber destapado ese melón, por muy sutil, exagerado o subjetivo que hubiera podido parecer.

Ya no importa. Es aquí. Estoy ahora. Hacia el exterior me toca reconocerlo. Personalmente. Profesionalmente. Dignamente. Asumir responsabilidad. Hacer lo que corresponda. Ni más ni menos. Ya está. Hacia el interior es otra cosa. Eso me importa más. Mirarme al espejo y ver más allá. Reconocer lo que no se ve, ni se oye, ni se sabe explicar… pero se siente. Toca sacar el lado oscuro. Esa parte mía que no es mala, aunque parezca menos buena. Mi lado sino menos conocido, incluso por mí mismo: La emoción. Mi estado emocional. Lo que siento de verdad.

¿Qué emoción me quita el sueño?

Vamos a explorar usando una técnica de pensamiento+ autorretrato . Hablo de mi parte oscura, la que está escondida. Ese lado secreto que suelo guardar. Es una dimensión oculta que necesito expresar. No sé cómo será ahora: Rabia. Odio. Ira. Pasión…

Es rabia. Está luchando por salir. Como una olla a presión. Necesito una válvula de escape. Para evitar más daños internos y externos. Porque afecta a cómo me siento, cómo pienso y cómo actúo. Duele, bloquea, frustra. Da miedo dejarla fluir, por si después no la puedo controlar… Pero las emociones son como el agua, y el agua se evapora.

¿Cómo explota una olla a presión?

  • Porque no resiste el cuerpo material..
  • Porque no funciona la válvula de seguridad..
  • Por seguir aumentando la temperatura..
  • ¿Algo más? Da igual.

Prefiero no explotar sin sentido.

  • Podría inmolarme y destrozarlo casi todo.
  • Podría avisar del peligro y pedir ayuda.
  • Podría darle más caña a la válvula de escape, no sé cuánto más resistirá, ni hasta cuándo, ni para qué sirve tanta resistencia.
  • Podría alejarme de la fuente, alejarme de lo tóxico, alejarme de lo problemático, alejarme de esas personas y situaciones que desencadenan malestar.
  • Lo más fácil será alejar esa olla del fuego.
  • Lo difícil ya ha ocurrido: la materia ha transmutado.