Trabajos y trabajos

Maemía.
La gente.

¿Hay que aceptar a la gente?

¿A todos por igual?

¿O habrá que ser tolerante con unos sí y con otros no?

Porque a veces me da la sensación de que siempre se aguantan los mismos. Es como si hubiera dos bandos. Unos ceden y otros no. Unos tienen en cuenta a los demás y otros se aprovechan sin escrúpulos.

Deber ser eso de la doble moral.
O que no aplicamos las mismas normas con los nuestros que con los otros. Tenemos un comportamiento con los que consideramos de la familia y amigos. Tenemos otro comportamiento con los que consideramos ajenos o lejanos.

Hay trabajos en los que al compañero lo consideras de tu equipo y hay trabajos en los que al compañero lo consideras un extraño. Y así va la gente. Y así están los ambientes.

Por eso muchos jefes se esfuerzan por crear cultura de equipo. Y lo intentan por las buenas o por las malas. No suele funcionar.

Si los compañeros ya vienen de casa con una u otra actitud, el resultado ya está decidido de antemano. La gente se comporta como es y como sabe.

El tema podría ser que cualquier trabajo será de una u otra manera según con quién te toque estar. Según tus compañeros te consideren tal o no. Por eso debemos conocer las tácticas y estrategias que usan los que se escaquean. Para salir al paso del escaqueador y evitar que abusen de ti. Aunque algunos no saben pararles los pies. Pero esa es otra historia que también hay que abordar.

Pasa un buen día. Me voy a trabajar.

P. D. – Puedes apoyar otra de mis antoñadas: https://antonreina.com/el-arte-del-escaqueo/

Ven, veneno, ven

¿Te digo qué?
Ayurveda.

Hace tiempo conocí un poco. Es ese sistema para la salud y el bienestar. Tradicional de la India. Tiene mucho que ofrecer y enseñarnos, por cierto.

En fin. A lo que iba.
Ni a favor ni en contra.

Más allá de extremismos sinsentido, que no aportan nada, me quedé con algo muy interesante.

Una cosa.

Es un principio que se podría usar para evitar posibles efectos indeseados de muchos productos que usamos a diario.

Es una clave para decidir qué usamos sobre nuestra piel y nuestro cuerpo.

Es un concepto que nos ayuda a comprender mejor cómo nos relacionamos con el mundo que nos rodea.

Estamos más impregnados del entorno de lo que pensamos.

La piel es más permeable y protectora de lo que parece.

Una idea.

Ahí va.

Usar sobre tu cuerpo solamente productos que puedas ingerir sin miedo.

Aceites. Cremas. Ungüentos. Aplicaciones. Enjuagues. Mascarillas. Lociones. Jabones. Exfoliantes. Protectores. Dentífricos… Que sean alimentos.

Es lo más importante.

No ponerte nada que no te puedas comer.

Después de todo, son productos que te metes al cuerpo, a través de la piel. Y se supone que deberías pensar en la calidad de lo que comes.

En fin.

Todo es relativo. Y aunque no te puedes aislar del mundo, ni de la contaminación, ni de los tóxicos del ambiente, sí que puedes cuidar un poco lo que te comes. Y lo que te pones en el cuerpo.

P. D. – Temas así me planteo. Para cuidar de mí y de los demás. Para promover la salud y el bienestar. Autocuidado y calidad de vida… ¿Cómo te cuidas tú?

Competir o compartir

Jipi.

Me llaman jipi.

Da igual el motivo. La gente necesita ponerte etiquetas. Encasillarte de alguna manera. Es para su tranquilidad. Enfermerajipi era mi etiqueta. Cosas de las redes sociales digitales.

Ya estamos hablando de cosas raras.
Bueno, no tan raras… De amor, de buenas vibraciones y otras antoñadas que muchas veces no sirven para nada pero que no puedo dejar de tener en cuenta.

Alguien me ha dicho que cuando piensas más que sientes, te entran los miedos y el ego se pone a la defensiva. Y yo no estoy tan seguro de si eso es algo que eliges o te sale sin remedio. No se si, en eso de las buenas intenciones, naces o te haces.

Los niños pequeños sienten desde la inocencia más auténtica que conozco. Los iluminados que conozco también sienten así. Aunque muchas veces no los comprendan.

Debo reconocer que soy responsable de muchos de mis pensamientos. Reconozco que puedo decidir ser más retorcido o menos, respecto a las demás personas que me rodean. Habrá quien no lo pueda evitar. Pero siempre te puedes dar cuenta, digo yo.

Todo es fácil.

Según cómo lo mires.

La mente nos hace juzgar demasiado pronto.
Por eso muchas veces nos complica la vida.
Por eso deberíamos conocerla más. Conocernos mejor.
Desde dentro. Hacia nuestro dentro más profundo y personal.

Muchas veces vemos lo malo en los demás.
Y eso podría ser un reflejo de nuestra propia realidad.

Porque desde el amor construyes.
Desde el amor compartes.
Desde el amor creces.
Suma y multiplica.

Porque desde el miedo destruyes.

Desde el miedo compites.
Desde el miedo temes.
Resta y divide.

P. D. – Me conformo con que le des un pensado al tema y me respondas si así lo consideras. Sigo dándole vueltas al tema.
https://antonreina.com/el-arte-del-escaqueo/