Limones y limosnas

¿Sabes?

Ayer iba por la calle y volví a verlo.

Lo veo muchas veces. No sé si te has dado cuenta.

Vivo en Murcia.
Tierra de limones.

En una ciudad donde también hay mendigos por la calle. En la puerta de la iglesia. Delante del supermercado. En esquinas de mucho paso. Los has visto por ahí.

A veces hacen cola. En comedores sociales.
A veces se ven por la calle. Otras veces no los ves.

En cualquier caso, siempre me doy cuenta de algo.
Siempre se pone de relieve el comportamiento de las personas por la calle.

Cómo se porta la gente.
Cómo se comporta la gente.

Con los mendigos y encuestadores. Con los que piden limosna para ellos o para alguna oenegé. Incluso cómo se tratan entre ellos o cómo los trata la gente cuando se los cruza por la calle. Muchos ni se miran a los ojos. Otros saben ver más allá…

¿Has visto cómo miran a los que piden por la calle?
¿Has visto cómo miran a los que pasan por delante?
¿Has observado quién busca la mirada de quién?
¿Has observado qué es lo que transmites cuando vas por la calle?

Es mejor no generalizar.
Nunca sabes por qué la gente se comporta así o asado.
Lo que sí se puede saber con sólo mirar a la gente a los ojos es si va a ser más o menos receptiva. Aunque esquive la mirada. Eso se puede entrenar.

Ni se puede ni se debe generalizar. Vale.
Cada uno tiene una historia y se comporta según le haya ido en la vida.

Lo mismo ocurre en el trabajo.
Los jefes aprenden a etiquetar a los empleados.
Los empleados encasillan a los jefes y a otros compañeros.
Los abusones se aprovechan y lo explotan mejor que muchos jefes.

P. D. – En eso trabajo. En lo que saben los que se escaquean. ¿Artistas o sinvergüenzas? Apoya el proyecto. Es otra antoñada de muchas:
https://antonreina.com/el-arte-del-escaqueo/

Artistas cobardes

Muy buenas.
En muchos equipos de trabajo hay abusones.

Como en el cole.

El típico listo que se ríe de los listos.
La típica lista que va de graciosa.
Ridiculizan a los que hacen bien las cosas.

Son los que llegan a acosar a los demás.
Rodeados de seguidores abducidos por sus tonterías.

Casos reales.
Seguro que conoces alguno.

Se mofan del bueno.
Se burlan de la que sabe trabajar.
Parece que todos le siguen el juego de mierda.
Están abusando de otros y parece que nadie lo ve.

Es maltrato.
Y se puede aprender de ellos.

¿Por qué?

Muy fácil. Porque son artistas. Saben cómo ganarse la confianza de algunos para ponerles de su lado y poder atacar a quien sea. Van a por los buenos. Los que curran. Los que respetan. Y van contra la armonía solamente por fastidiar. Eso es lo que parece.

Son artistas y hay que aprender de ellos. Tienen mucho que enseñar. Son matones de poca monta. Son psicopatillas de mierdecilla. Acomplejados con el poder de hacer daño. Y nadie entiende cómo pueden seguir con esos ataques. Desgastan a los demás, pero parece que se alimentan de las miserias ajenas.

¿Conoces alguien así?
Me lo puedes contar. El mundo está lleno de gente que se escaquea. Unos son buenos y dan buen rollo. Otros son malvados. Hay que ponerlos en su sitio. ¿Cómo los puedes diferenciar?

P. D. – Estoy trabajando en eso. https://antonreina.com/el-arte-del-escaqueo/

Cuando amanece

Mira.
Con este calor me gusta madrugar.
Sentarme en el balcón.
Antes de que salga el sol.

Todavía se está fresco.
Y se ve alguna estrella.

Me parece un momento mágico. Se mezcla el oscuro de la noche con el brillo de la mañana. Me encanta. Aunque siempre hay alguien que lo jode.

¿Te digo qué?

Hay una alarma sonando.
No muy lejos. Edificio de al lado.
Se oye un pí, pí, pí, pí, pí sin parar. Lleva así desde anoche. Parece de un ordenador de los de mi trabajo cuando se queda sin batería.

Al principio pensaba que era un descuido. Un olvido. Le puede pasar a cualquiera. Un descuido puntual.
Ahora se pone la cosa seria. Se pasa así los fines de semana enteros. Pienso que hay alguien al que se la suda.

¿Y por qué pienso mal?

Pues no lo sé.
Será porque me canso de oírlo y estoy pensando en ir a decírselo. Aunque me manden a paseo. Y entonces me acuerdo de lo quemada que está mucha gente. Y por eso no hace bien su trabajo. No lo sé.

Estamos rodeados de gente harta de todo. Hartos del trabajo. Hartos de la otra gente. Hartos de su trabajo. De sus compañeros. De sus obligaciones. De su vida. De todo.

¿Serán esos los que se escaquean?
¿Serán los que pasan de todo cuando nadie les dice nada?
¿Será normal que vayan a trabajar sin pensar en hacer nada bien?
¿Será que se creen superiores?
¿Me creeré yo superior por querer abordar el tema del escaqueo?
¿Escaquearte del trabajo es un arte o es dejadez?

P. D. – Si quieres, puedes apoyar mi proyecto sobre el escaqueo:
https://antonreina.com/el-arte-del-escaqueo/