210. La virtud enfermera 2/2

Virtud es la capacidad para hacer el bien. Se trata de una fuerza. Un poder. Una potencialidad. Un camino de mejora. Una manera de vivir pensando en qué es bueno, bello, justo y verdadero. Más que filosofar sin más, se trata de aprender a vivir de manera coherente. Porque la vida se vive haciendo y sintiendo, que no solamente pensando.

Incluso con miedo también eres valiente. Con templanza. Aunque tengas dudas. Sin tener que controlar ni disponer a tu antojo. A veces sientes miedo de mirar padentro y conocerte, o de mirar pafuera y reconocer a otros. El ambiente te condiciona. Recuerda que tú también condicionas a tu entorno.

Refuerza tus buenas cualidades. También siembra algo para compensar las menos buenas. Igual que la vida no parece justa y aún así intentas pensar o decidir lo más justo en cada momento. Practica sin prisa ni pausa. La virtud es un camino de vida.

Tu fuerza es buena. Úsala para servir y proteger sin hacer daño. Puedes liderar sin mandar ni dirigir. Ayudando a los demás. Dando ejemplo. Con compasión y confianza. Demuestra que cada persona es digna por sí misma.

Usa tus oídos. Escucha más. Respeta la dignidad de todas las personas. Conversa y dialoga sin necesidad de concluir nada. Cuida las palabras y aprende a comunicarte mejor. Desde la escritura y lectura hasta la conversación, debate y tertulia.

Da generosamente de verdad. Sin esperar recompensa y sin contar demasiado lo que haces. Exprésate con respeto y comparte sin esperar nada a cambio. Y si quieres dime qué piensas de la virtud, la bondad o la belleza de la vida.

209. La virtud enfermera 1/2

Virtuosidad… Para cuidar necesitas abrir tu mente y mantener la calma. Para no dejarte llevar por el estrés ni la ira, que te hacen verlo todo de manera extrema. Es bueno ser flexible para entender a los demás y ponerte en su lugar considerando otros puntos de vista más allá del tuyo.

Importante sentir orgullo y no soberbia por lo que haces. Al mismo tiempo también es importante ser humilde, porque no eres más que nadie. Aunque tampoco es bueno demasiada abnegación. Que no te pise nadie. Evita cuidar o ayudar con paternalismo, porque no siempre tienes la razón aunque tengas buenas intenciones.

Recuerda ser tú. Autenticidad sincera. Sin esconder tu forma de ser ni pretender engañar a nadie para salirte con la tuya. A corto plazo puedes fingir algo que no eres, pero a la larga se nota la vanidad y los tapujos. Sé cómo eres sin miedo al rechazo ni a mostrarte tal y como seas de manera espontánea.

Tú eres mejor cuando no te asustas de ti. Cuando no tienes miedo de ser tú. Con tu más o menos creativa manera de ver el mundo. Con tus reacciones espontáneas entonces… Así puedes tratar a todo el mundo por igual. Así ya estarás aportando algo bueno a tu alrededor.

Una virtud es también atreverte a mejorar. A reinventarte. Sin envidia. Sin quejas. Sin egocentrismo. Sin complejos. Que no es obligatorio, sino conveniente y favorable… Todo eso se cultiva. Todo eso y algo más que mañana seguiré repasando.

Dime qué crees. ¿Estás de acuerdo con estas virtudes y cualidades nobles que propongo cultivar?

208. EscuchArte.

Sentir que te escuchan da sentido al sufrimiento o problema. Es mucho más que un desahogo. Es mirarte al espejo. Contar la historia de tu vida. Una cuestión de narrativa. Nos define como personas y comunidades.

Contar lo que nos pasa también nos ayuda. Es parte de la relación de ayuda. Esa que ocurre al cuidar. Un tema apasionante para recordar y seguir abordando. Otro día…

Dar sentido a nuestra existencia. Temazo para pensar. Una cuestión difícil de definir. Tan necesaria de tratar como delicada de aplicar.

¿Algo que contar? Te escucho ;)