209. La virtud enfermera 1/2

Virtuosidad… Para cuidar necesitas abrir tu mente y mantener la calma. Para no dejarte llevar por el estrés ni la ira, que te hacen verlo todo de manera extrema. Es bueno ser flexible para entender a los demás y ponerte en su lugar considerando otros puntos de vista más allá del tuyo.

Importante sentir orgullo y no soberbia por lo que haces. Al mismo tiempo también es importante ser humilde, porque no eres más que nadie. Aunque tampoco es bueno demasiada abnegación. Que no te pise nadie. Evita cuidar o ayudar con paternalismo, porque no siempre tienes la razón aunque tengas buenas intenciones.

Recuerda ser tú. Autenticidad sincera. Sin esconder tu forma de ser ni pretender engañar a nadie para salirte con la tuya. A corto plazo puedes fingir algo que no eres, pero a la larga se nota la vanidad y los tapujos. Sé cómo eres sin miedo al rechazo ni a mostrarte tal y como seas de manera espontánea.

Tú eres mejor cuando no te asustas de ti. Cuando no tienes miedo de ser tú. Con tu más o menos creativa manera de ver el mundo. Con tus reacciones espontáneas entonces… Así puedes tratar a todo el mundo por igual. Así ya estarás aportando algo bueno a tu alrededor.

Una virtud es también atreverte a mejorar. A reinventarte. Sin envidia. Sin quejas. Sin egocentrismo. Sin complejos. Que no es obligatorio, sino conveniente y favorable… Todo eso se cultiva. Todo eso y algo más que mañana seguiré repasando.

Dime qué crees. ¿Estás de acuerdo con estas virtudes y cualidades nobles que propongo cultivar?

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