222. Rabia disfuncional.

Rabia y rencor tienen mucha fuerza. Parece que te cargan de energía. Llaman mucho la atención cuando los expresas. Hacen mucho ruido de entrada. Pero también te debilitan cuando te mantienes ahí. Porque hacen que vuelvas a sentir el dolor. Cuando te aferras desde la mente, no sirven de nada. No aportan. Te debilitan. Tu salud se resiente. Tu cuerpo, tu mente y tu gente se resienten. Concédete expresarlos. Enfádate y después observa. ¿Qué te queda tras el rencor? ¿Qué obtienes al mantener tu resentimiento? ¿Sabes expresar esa rabia?

Rabia y recor te curan y te debilitan. Te pueden impulsar para avanzar. Como la pasión, la compasión o la idea de justicia. Te pueden incitar a querer controlar a otros. Pueden impedir que te comuniques. Intentando protegerte. Pueden hacer que no enfrentes tus miedos y penas. Pueden cargarte de razón, aunque no la tengas. Te pueden hacer sentir víctima culpando a otros. Te pueden eludir de la responsabilidad de tu vida y tus sentimientos. ¿Para qué te enfadas? ¿Sabes canalizar tu agresividad?

221. Lo que te incomoda.

Incomodidad para curiosear. Experimenta con tu postura corporal. Curiosea con lo que comes. Lo que lees. Lo que escribes. La incomodidad que sientes puede ser tu motor. Para tu salud o tus hábitos. Para tu entorno psicosocial. Para la realidad políticosanitaria. Incomodidad es lo contrario de tranquilidad.

Incomidad para buscar. Investiga otras maneras de hacer las cosas. Para Fomenta la creatividad para calmar tu incomodidad. Cuando algo sea difícil te lo puedes tomar como un juego. Lo incómodo te sirve para entrenar. Tómatelo como una prueba. Disfrútalo y explora. Busca en tu incomodidad, porque es lo contrario de estar bien.

Incomidad para no conformarte. Gracias a lo que te incomoda te puedes revelar. Lo rebelde surge de la saturación. Cuando ya no soportas la molestia extrema. No te conformes con la injusticia. Con las desigualdades en salud. Con tu manera de descuidarte. Con la falta de transparencia colegial, sindical y política. Incomodidad es lo contraro de Salud.

220. Vive más alerta.

Más alerta, sí. Tal vez sea mejor vivir más alerta. Más atentos. Más conscientes. Más pendientes del entorno. Observando lo que pasa. Preparados para lo que venga. Por si llueve mucho y tienes que cocinar. Por si no te pueden traer comida rápida a domicilio. Por si tienes que quedarte sin salir de casa. Por si no puedes comprar comida. Por si hay que salir corriendo con lo puesto.

Más alertados no. Muchas alertas no. Porque eso es vivir con demasiado estrés. Porque tanta tensión te contrae sin más. El exceso de expectación no aporta ni ayuda. Solamente daña. Sobrecarga. A a larga hipertensiona… Nos estamos acomodando a vivir con muchas alertas. A no saber prestar atención a los signos de alarma que realmente importan. A asustarnos por cualquier cosa. A subestimar los peligros reales.