
No sé si recordarás aquella tarde. Probablemente para ti fue una más. Para mí no.
No pasó nada extraordinario. Caminábamos despacio. Hablábamos de cosas pequeñas. Había viento. Y, durante unos minutos, el mundo dejó de tener prisa.
A veces pienso que la vida está hecha de momentos así. No de grandes acontecimientos, sino de instantes que nadie fotografía y, sin embargo, se quedan viviendo dentro de nosotros.
Nunca te lo dije, pero ese día aprendí algo. Hay personas que no cambian el mundo. Cambian la forma en que uno lo mira.
No sé dónde te llevará la vida. Tampoco sé si volveremos a compartir otro paseo. Solo quería que supieras que, cuando recuerdo ese día, no pienso en lo que dijimos. Pienso en cómo me sentí.
Y eso, curiosamente, el tiempo no ha conseguido borrarlo.
Ojalá encuentres muchos lugares donde puedas sentir esa misma calma. Si ocurre, quédate unos segundos más de lo habitual.
Puede que, sin darte cuenta, estés creando uno de esos recuerdos que algún día alguien escribirá en una carta.
.
Posdata 1: Si te resuena algo esta carta, escríbeme y me lo cuentas.
Posdata 2: Hablo de arte y salud en mi canal https://youtube.com/@antonreinatv
Posdata 3: Estoy escribiendo aquí estas cartas de un artista inútil)))
.
anton)))
Descubre más desde antonReina)))
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.