Día 168. Dices tú de yoga…

Encáustica maravillosa y ancestral)))

.

Dices tú del yoga.

Al final fui. He ido. Estoy yendo. Vuelvo a ir.

¿Y qué tal?

Pues era necesario volver a reconectar bien con lo físico. La respiración.

Y teniendo un buen maestro, como no he conocido a ningún otro en el sector, pues he podido recordar las bases. El asiento. La postura de sentado. Nada más y nada menos.

Postura erguida. Estabilidad. Columna cómodamente estirada. Respiración y propiocepción.

Contento de volver a comprometerme conmigo mismo.

Ya era hora de volver.

Bienvenido, antón)))

Volver a unirme.

Volver a yoga.

Volver a mí.

Gracias.

AUM)))

Chao.

Bye.

Já.

.

Día 167. Yoga

Y ahora… yoga)))

Desde que retomé la universidad no había vuelto a yoga. He practicado poco, la verdad.

Y como lo noto físicamente, me propongo volver a la práctica regular. Es para mantener y seguir ganando flexibilidad. Para estar fuerte y ágil. El mundo me necesita coherente y «unido».

Bueno, el mundo no me necesita. Soy yo que me afirmo eso pasa darle algún sentido a mis antoñadas. El mundo es sin mí y lo único que puedo hacer es abrir mi conciencia para integrar todo.

En eso ando…

Mañana te cuento)))

.

Día 166. Da casi igual

Una parada temporal en una carretera antigua)))

Igual.

Lo mismo.

Da igual todo.

Casi todo da igual.

Nos han anestesiado.

Estamos insensibilizados.

La información que llega por tantas fuentes es paradójica. Nada parece tener sentido. Parece que ya no puedan ocurrir futuros alegres, armónicos, concordantes, pacíficos ni solidarios.

Y me niego a sucumbir.

¿Todas las opiniones valen?

Pues no, mire usted.

Hay opiniones de mierda que no merecen ni la mención.

Creemos que somos libres para creer. El resto da igual. Todo.

Y tal vez lo somos. Pero creo que hoy más que nunca nos hace falta aprender a pensar.

Al menos aprender a escuchar.

Y a dialogar.

Respetando a las personas y hablando de las ideas.

No sé.

No me aporta nada ser pesimista.

.

Hohó-hahá)))

.