158_Ranciofacts Sanitarios

Dedicado a @pedroveraoyp

Lo rancio y lo cuñao no entienden de ideologías, razas, sexos, religiones ni clases sociales. Pedro Vera es mi eterno cuñao. Más allá de dibujar en El Jueves, documenta de manera gráfica nuestra realidad más rancia. Sigue la etiqueta #ranciofacts en tuiter para saber de qué hablo… También tienes entrevistas al respecto aquí, en jotdown, o en yorokobu aquí y aquí.

La celadora que me trae una muestra de orina y delante de otro señor al que estoy curando me dice aquello de: aquí te dejo el pipí, no te lo bebas, ¿eh? #ranciofacts sanitarios

Ranciofacts sanitarios: ¿Y si empezamos a contar todo lo rancio que vivimos y sufrimos los sanitarios? Desde los compañeros hasta la organización. Desde el postureo sanitario hasta algunas haches y congresos de otra época ya. Desde esa muestra de orina a gritos por el pasillo hasta la actitud de muchas organizaciones en las redes sociales… Vamos a contar cosicas rancias sanitarias con la etiqueta #ranciofacts sanitarios.

157_Vocalizar mejor

Me refiero a mí. A mi propia dicción. Hago prácticas vocalizando. Intento pronunciar mejor. Cultivo mi seguridad al hablar. Es otro de mis puntos débiles. Por eso de vez en cuando le doy una vuelta. Y es curioso, pero parece que muchas ideas y conceptos vitales son difíciles de pronunciar.

Vocalizando mejor. Parece que hay conceptos vitales e ideas muy importantes que son muy difíciles de pronunciar. Solidaridad, sororidad, ontología, idiosincrasia, multidisciplinar, transdisciplinariedad, biopsicosocialespiritual, IdeologíaPolíticoEconómica, EconomíaDelBienComún…

Todos son constructos interesantes para debatir. Para hablar en serio del planeta. Para construir otro futuro. Para sumar y colaborar. Para avanzar de verdad como especie. Para nuestra salud mental y nuestro bienestar social. Por eso me parece bueno practicar y vocalizar. Para interiorizarlos de otra manera.

156_Ya no tengo fe.

Ya no tengo fe en muchos futuros. Sigo esperando lo mejor. Sigo creyendo en la humanidad. Sigo apostando por el amor. Sigo pensando en el poder de la compasión. Sigo valorando la amistad. Sigo defendiendo el honor y la amistad. Aunque no será suficiente. Lo sé. Muchas cosas ya no tendrán arreglo.

No creo que baste con querer. Ni con luchar. Ni con visualizar. Ni con currar. Ni con colaborar. Ni con estudiar. Ni con ceder. Ni con ayudar, comprender o empatizar. Ni con hablar o teorizar. Ni con planificar o innovar. Ni con votar o participar… Ya no tengo seguridad en las batallas que debo luchar.

Ni confianza en que mucha gente cambiará. Ni en que aún podamos salvar el mundo. Ni en que de verdad queramos ayudar a los demás. Ni en mejorar las condiciones de los más frágiles y desfavorecidos. Ni cuidar a los más débiles y dependientes. Ni en que a todos nos importe lo mismo el bien común. Ni siquiera en que nadie quiera hablar del tema.

• P. D. No tener fe en nada (ni seguridad o confianza en todo eso) no quiere decir que no me importe nada. Soy consciente del pasado, presente y futuro que estamos elaborando. Me siento responsable. Sigo buscando e intentando. Como la vida misma.