342. Cuentacuento 2

Loli fue una niña muy buena. La menor de 7 hermanos, todos varones. Era muy inteligente, le encantaba leer, ir a la escuela y aprender. Pero su madre casi siempre estaba enferma y ella tenía que quedarse ayudando en casa. Limpiar, lavar la ropa en la acequia, cocinar o traer agua para el aseo de toda la familia, que trabajaba en el campo.

Siempre se sabía la lección. Aunque estuviera semanas sin poder acudir a clase ni abrir un libro. Llegaba siendo la última y rápidamente la sentaban en primera fila. El maestro le decía a sus padres que era muy lista y que debía estudiar para ser maestra o enfermera. Pero ellos eran muy mayores y ante la duda nunca lo permitieron.

Nunca pudo volar. El caso es que creció con muchas ganas de salir, viajar y vivir. Pasó demasiado tiempo encerrada, educada en el miedo, como en tantos pueblos de la época. Y de alguna manera sigue así. Insatisfecha con la vida. Soñando con melancolía. Con el lema familiar de ser buenos y ayudar a los demás.

¿Sabes un secreto? La alegría y la generosidad nunca se apagan. Por eso una sonrisa cuesta poco pero vale mucho. Aunque le cortes las alas a un pájaro, siempre querrá volar. ¿Colorín colorado?

341. Cuentacuento 1

Pepe era un niño normal, alegre, movido y con ganas de jugar. Tartamudeaba un poco, pero eso nunca le frenó. Reírse de sí siempre le dió ventaja en las relaciones humanas. Fue la manera de querer de su abuela, de su madre y de sus hermanas lo que más le marcó. Eso le dejó huellas dolorosas y semillas de rabia.

Su padre murió joven. Le transmitió prudencia y buenos valores. Su madre era poco o nada cariñosa. Ella le ponía ropa vieja, fea y rota para que no saliera a jugar fuera ni se fuera con los otros niños del pueblo. Por eso él era travieso dentro de casa. Le rompía las patas a las gallinas del corral. Se las atrapaba con tejas. Así pensarían: ¡Qué mala suerte, menudo accidente!

Ahora ya no soporta la hipocresía. Ni la prepotencia ni la manipulación. Parece un cascarrabias, pero está enfadado. Parece que odia, pero solamente refunfuña. Parece intoxicado por su propia ira, pero está depurando. Parece rabioso, pero se calma sacando los colores propios y ajenos, generando tensiones internas y externas.

¿Sabes un secreto? No hay niños culpables. No existen niños malos. La violencia es una respuesta de supervivencia ante un mal trato recibido. ¿Colorín colorado?

340. Cuentacuentos CERO

Érase una vez
un personaje.

En su propio ambiente,
con su propia vida,
su propia historia
y su propia voz.

En aquel momento
y en aquel lugar le
surgió un conflicto.

Lo resolvió
lo mejor que supo.

¿Qué te parece
este cuento?

340. Cuentacuentos CERO