Sin descanso

¿La vida?
No sé ni cómo va.
Ni idea, de verdad.

Solamente sé que no para.
Solamente sé que no espera.
La vida avanza sin tregua.
No sé si va hacia el caos.
No sé si va hacia el orden.

No tengo manual. También voy improvisando.

Lo que sí que sé es una cosa.

Una sola cosa.

Algo que igual ni te sorprende.
Pero que a mí me da sentido.

La idea de que todo fluye en la vida.

Todo fluye. La vida fluye. Sin descanso.

Bueno, que todo fluye y que lo hace con cierta armonía. Aunque muchas veces nos parezca todo muy caótico. La vida sigue adelante. A toda costa.

Por eso me propuse escribir todos los días.
Para dejarme fluir y para conocerme.
Para expresarme, sin más.
Para abrirme y para descubrir capas.
Para practicar algún arte y ver qué me limita.

Escribo cada día. Envío un correo cada día.
Publico una entrada diaria.
No quiero dejar de crear.
Necesito sentirme creativo.
Lo sufro y lo disfruto mucho.
Me dejo llevar y me quiero dejar llevar más todavía.
Como aquello de ser como el agua y dejarte fluir.

Be water, my friend.

Estoy aprendiendo.

P. D. – Seguiré compartiendo de manera pública, al menos hasta que tenga cien suscriptores más en mi lista de correo. Entonces cerraré esta vía y me dedicaré a contarte mis antoñadas en privado. Te lo mereces. Por tu desfachatez al leerme – es broma – y por tu valentía – en serio – al decidir confiarme tu email o apuntarte a mi blog.

Te puedes apuntar a mi lista desde aquí: https://antonreina.activehosted.com/f/1

Tinto de verano

El vino y la infancia.
Extraña relación.

Hoy me tomé un tinto de verano.
Y me acordé de cuando era niño.

Extraña asociación de ideas.

Recuerdo aquellos veranos. Siendo yo pequeño.

Recuerdo algunos detalles.

Imágenes de ciertos momentos.

No sé qué habré modificado.
La memoria es muy caprichosa.

Recuerdo esas jarras tan refrescantes.
Vino con gaseosa y trozos de fruta.
Sabor a verano antes de comer.
Impensable hoy para niños.

Nos encantaba comernos el melocotón de la sangría.
Nadie pensaba que eso estuviera mal.

Como aquellas meriendas en casa de mis abuelos.

Rebanada de pan con chorro de vino,
chorro de agua y azúcar por encima.
Meriendas que me daba mi abuela.
Hoy serían delito.

Aquellos veranos de mi infancia tendrán muchos más detalles, sin duda, pero hoy me sabían a vino fresco. Qué cosas.

Mientras, yo me sigo sorprendiendo de lo rápido que cambia la vida y de lo lentos que van nuestros pensamientos. Las noticias ocurren sin parar y van a toda velocidad. Pero nuestras creencias son duras de cambiar y se resisten a evolucionar.

En fin.
Que la vida se pasa y siempre miramos atrás.
Cuando tal vez sea más sensato mirar adelante.
Sin remordimientos. Sin nostalgias. Sin pesares.
Tal vez sea más útil no arrastrar nada del pasado.
Tal vez sea más necesario disfrutar el presente sin angustiarse por el futuro.

Fácil de decir.
El desafío está en aprender a vivir.

Sin arrepentirse por lo vivido.
Sin ansiedad por lo esperado.

Por ahí debe andar eso del bienestar.
Sigo investigando la fuente del autocuidado ese que dicen.

Tiempos fáciles

Lo habrás oído.

Eso de que lo difícil te hace fuerte.
Que los fuertes nos lo ponen fácil.
Pero que lo fácil te hace débil.
Y los débiles lo complican todo.

Menuda parrafada, bla, bla, bla.

Pues en eso estaba pensando.
En que vivimos muy cómodos.

Lo tenemos todo bastante fácil.
Al menos en este ombligo del mundo.

Y tal vez no somos conscientes.
Demasiado cómodo todo.
Demasiado fácil casi todo.
Demasiado sencilla la vida.

Siempre lo pienso.

Cuando veo cómo vivimos.
Con comodidades. Con facilidades de todo tipo.
Para comer. Para vestir. Para trabajar. Para comprar. Para jugar.

Cada vez que me pongo a escribir.
Cada vez que salgo a la calle.
Cada vez que voy a trabajar.

Lo tenemos todo muy fácil.
Y eso nos debería poner alerta.

Prepararnos para lo peor.
Viviendo con lo mejor…

Si no para ponernos a entrenar, sí al menos para jugar a lo difícil.
Si no para autoflagelarse, sí al menos para practicar escasez.
Aunque sea como un juego, no sé.

Hay quien prefiere vivir sin más.
Yo prefiero cuanto menos dar las gracias.

P. D. – Y tú, ¿qué opinas de tus comodidades?
https://antonreina.activehosted.com/f/1