Gorra de gorra

Artista.
Así me siento.
Estoy en el camino.

Aunque todavía no vivo de ello. No importa. Lo que me atrae es el proceso, el hábito, la vida coherente con esa idea.

Somos artistas, tú.

No es que baste con decirlo, no, es que hay que empezar diciéndolo en voz alta.

En voz alta.
O por escrito.
En silencio.
También vale.

Cuando me levanto.
Cuando me visto.
Cuando camino.
Cuando vivo.
Soy artista.
Sin más.
Arte.

Todo lo que pienso, digo y hago es una expresión.

De lo que soy y de lo que quiero ser.
De lo que he sido y de lo que seré.

Así lo siento.

Siento que llevo la gorra más por mí mismo que por lo que otros puedan pensar. Y precisamente eso es lo que se transmite. Algo. Ideas. Sentimientos. Atracción. Rechazo. Inspiración…

Nos falta poner la gorra.

Porque lo que es "de gorra" ya estamos compartiendo nuestro arte, ja, ja, ja.

¡Y a mucha honra!

Pasa un buen día.
Me toca guardia.
Hoy, ambulancia.

.

P. D. – Hablando de poner la gorra… La lista de correo sigue creciendo. Gracias.

https://antonreina.activehosted.com/f/1

Tercera opción

Dices tú de emociones.

Ayer te hablé de decepción.
Hoy tengo una buena respuesta.

Cuando siento decepción.
Cuando me siento mal por decepcionar.
Cuando siento una emoción cualquiera.

¿Qué hago?
¿Cómo hago para lidiar con ira, rabia, angustia, odio, envidia, decepción, malestar, dolor, sufrimiento?

Muy sencillo.
No siempre fácil.
Pero sencillo.
Y diferente.

Ni explotar compulsivamente.
Ni reprimir esa energía.
No te dejes llevar ni te aguantes.

¿A qué me refiero?

A una tercera opción.
La vía inesperada.
También la más evolucionada.

La tercera opción es observar.
Observar lo que te pasa. Observarte.

Verás que eso ocurre, pero no eres tú.
Date cuenta de que eso tan intenso no eres tú.
Está ahí, muy cerca de ti, pero no eres tú.

Y con esa práctica, a solas, en silencio, observando con atención, me quedo hoy.

Tómate tu tiempo.
Toma el sol o la sombra.
Con un libro o un teléfono.
En la calle o en tu casa.

Siéntate y observa.
Te despistarás, es normal.
Pero llegarás a ese estado.
Con quietud y silencio.
Simplemente observando.

¿Será una propuesta demasiado oriental?
¿Acaso pensar y meditar no se ha hecho siempre?
¿Observar tus pensamientos sin más?
¿Seré yo demasiado raro?

Imagino que vas a tener un buen día.
Con momentos de flujo y momentos de pausa.
Disfruta lo que eres y lo que te rodea.
Vamos a cambiar el marco de ideas.
Nada un poco a contracorriente.
Eso no hace daño a nadie y te pone fuerte.
Te prepara para vivir ante incomodidades cotidianas.

Voy a reír un ratico.
Seguro que me sienta bien.
Hohó-hahá.

.

https://antonreina.activehosted.com/f/1

Del engaño y desengaño

Es un maestro. Un referente.
Para mí.
Lo es.

¿Qué me ha dicho?
Insisto.
Es alguien que me importa.

Me dice que está decepcionado.

Decepcionado conmigo.

Esperaba algo se mí que no se ha cumplido.

Desilusionado.
No estuve a su altura.
Decepcionado.
Perdió la esperanza.
Desencantado.
Disgustado por algo.
Molesto. Enfadado.
Desengañado.

Ha sido por mensaje escrito. Tenemos que hablar.

No sé por qué es.
Espero que me lo diga.

Para aprender.
Para mejorar.
Para reflexionar.
Para saber.
Para conocerme.
Para superarme, si procede…

Sin olvidarme de algo.
Tal vez lo más importante.

Aunque me siento mal por no complacer a alguien que admiro, solamente puedo revisar mis hechos. Repasar los pensamientos que me llevaron a actuar así.

Y después, ponerlo todo a un lado de la balanza. En el otro lado pondré lo que supone para mí formar parte de esa decepción. Es decir, lo que me importa su respuesta, mental y emocionalmente.

Hablando se entiende la gente. Aunque eso no es lo que se ve en la tele.

No soy juez más que para mis propias palabras y acciones. Acepto al prójimo como sea y respeto la diversidad de opiniones y sentimientos. Al menos es lo que pretendo conscientemente. Porque del dicho al hecho también hay un buen trecho.

Hace mucho que no hablábamos y le he escrito para compartir un logro mío que se lo debo a él. Mis gracias se han degenerado en malestar.

Pero luego recuerdo que en la vida no hay problemas. Es en la mente donde se crean e inventan, nublados por un sentido de justicia que no tiene ni por qué existir.

Total.
Que mejor no me precipito, principito.

–Ya veremos –decían dos ciegos.

Y sin abusar de más refranes ni de frases hechas, te deseo un excelente y propicio día para lo que sea que hagas.

.

P. D. – Sigo con lo de mi lista de correo, ya te contaré… https://antonreina.activehosted.com/f/1