El timo del escatimo

¿Quién me ha timado?

A mí sí.
Otro día te lo cuento.

¿Te ha pasado a ti?

¿Alguna vez te han timado?
¿Por qué hablo de timo?

Pues porque me he dado cuenta de lo mucho que nos hemos creído eso de la mesura. Nada en exceso. El punto medio. Sin abusar. No pidas demasiado y no gastes demasiado.

¿A qué viene eso?

Pues a que ya me he cansado.

Si bien me preparo para la escasez, como gesto de entrenamiento para la supervivencia, también me concedo abundancia. Pero ojo, cuidao. Que no te engañen. Porque una cosa es abundancia y otra despilfarro. Una cosa es disfrutar de lo exuberante que es la vida y otra cosa es gastar demasiado en cosas sin sentido que no necesitas.

Tampoco te vayas de la escasez al derroche.
No caigas en el consumo desenfrenado.

Si en algo quiero escatimar es en el tiempo.
El tiempo que dedico a lo que no quiero.
El tiempo es para invertirlo en lo que sí quiero.
El tiempo y la energía, la atención y la conexión.

¿Y dónde está el timo?
Pues en sentirme frenado.

El timo del escatimo es la privación del disfrute.
No escatimes en tu vida. Tampoco derroches.
No sé si me explico.

Hay que apostar por lo que quiero de verdad.
Decido jugar fuerte por lo que me más me importa.

Ya no necesito trasnochar bebiendo, aunque tal vez sí que me merece la pena salir a cenar y a tomarme algo con alguien que me importe y me aporte.
Ya no necesito abusar de la tele, aunque tal vez sí me parezca importante estudiar, investigar, documentarme en profundidad sobre un tema en particular.
Ya no me hace falta comprarme nada para pasarlo bien, aunque tal vez sí que me quiero gastar el dinero en libros, música o momentos que para mí son de más calidad.
Ya no quiero pertenencias, porque los lujos son otra cosa.

Pasa un buen finde.
Gasta tiempo, energía y dinero en lo que de verdad te parezca importante en la vida.
Yo estoy aprendiendo a escatimar en lo que me interesa.

.

P. D. – Aquí te puedes apuntar a mi lista de correo:
https://antonreina.activehosted.com/f/1

Ahora es la hora

Parece una frase hecha.

La hora.
Es ahora.
Es la hora.

Y es que para mí lo es.

Porque me he cansado.
De mi actitud y de mi disposición.

Siempre fuera de lugar.
Así me he sentido durante casi toda mi vida.
Sensible.
Constantemente insatisfecho.

Confundido.
Entre triste y melancólico.
Entre soñador y bucólico.
Bohemio. Raro.
Entre artista y abnegado.

Y ya paro de llorar.
Porque ahora lo veo distinto.
Ahora me veo y soy distinto.

Por eso digo que ahora es la hora.
Por eso digo que la hora es ahora.

Porque reconozco el cambio.

Ahora sé que estaba aprendiendo.
Por algún motivo necesitaba vivir esa experiencia.
Por alguna razón tenía que recorrer ese camino.
Para llegar aquí. Para estar ahora.
Para ser diferente. Para cambiar.

¿Y de qué cambio estoy hablando?

Pues hablo de seguridad.

Seguridad.
Seguridad en mí.
Seguridad conmigo.
Seguridad para mí mismo.

Eso es lo que algunos llaman madurez.
Otros dicen que es endurecimiento por los años.
Hasta hay quien lo considera desarrollo y fortaleza.

Yo digo valor.
Es una evolución.
Ahora confío en mí.
Confío en lo que quiero hacer.
Confío en mis habilidades y aptitudes.
Sé que no es mero lenguaje motivacional.
Sé que se trata de un cambio real. Fruto de muchos pequeños cambios. Resultado de muchos detalles que se van sumando y finalmente desencadenan reacciones que parecen espontáneas pero que se vienen fraguando y gestando desde hace más tiempo.

Simple y llanamente doy un paso adelante.
Yo puedo. Yo quiero. Yo soy capaz.

No son frases hechas para animar.
Son palabras que describen mi estado.

Puedo. Quiero. Soy capaz.

Ya está pasando. Es real.
Así es como me siento de verdad.

Cualquiera puede. Tú también puedes.
En teoría. Claro. Porque yo no lo sé.
Desconozco tu historia y tu recorrido.
Supongo que puedes hacer lo que sea.
Y te animo a que luches o juegues lo tuyo.
Pero no sé ni lo que quieres ni lo que pretendes.

Solamente puedo compartir mi alegría.
Mis ganas de hacer y de crear.
Mi estado actual.

Muchas gracias y que tengas un propicio día.

.

https://antonreina.activehosted.com/f/1

Trabajar sin trabajar

Dices tú del escaqueo.
Ya te lo decía.
Estoy escribiendo sobre el tema.

Más bien sigo investigando.

Contarlo es lo de menos.
Impone respeto.
Contarlo, digo.
Pero es fácil.
O eso pensaba.

Lo intenso es leer.
Investigar. Buscar.
Explorar y aprender.
Darme cuenta.

¿Por qué lo digo?
Porque la realidad supera a la ficción.

La vida sorprende.
La gente también.

Y los que se escaquean.
Esos artistas de verdad.
La gente que sabe trabajar sin trabajar.
Aunque tengan que esforzarse más.
Porque escaquearse requiere energía.
Ellos son unos auténticos líderes.
Aunque muchas veces parezcan invisibles.
De hecho, los buenos pasarán inadvertidos.

Hoy lo dejo aquí.
Diferenciando entre gandules y artistas del escaqueo.

Una cosa es ir a trabajar y evitar en lo posible tus responsabilidades.
Otra muy distinta es salir siempre airoso sin dar ni golpe en el trabajo.

.

Para apuntarte a mi lista privada de correo:
https://antonreina.activehosted.com/f/1

Para apoyar el proyecto sobre el arte del escaqueo:

https://antonreina.com/el-arte-del-escaqueo/

Un cordial saludo y que trabajes cuanto desees de verdad ;)