La fractura del verano. Cada dos veranos me pasa algo. Un pie descalzo. Una silla en mi camino. Un dedo pequeño que tropieza. Y voilá: esa fractura del verano que dice Eugenia en su web mirandatrauma.com. Te recomiendo que lo leas, precisamente porque lo mejor es hablar con especialistas en el tema.
Me lo tomo a risa. Yo me digo que es otra antoñada. Me lo alineo como puedo y me hago un vendaje sindactilia. Lo malo es que no siempre se queda bien. Por eso hago dos cosas: un vídeo riéndome de mí mismo y esa recomendación de que consultes quien sabe bien del tema.
Invocación enfermera abierta. Publica tu pregunta en Twitter añadiendo la etiqueta #InvocacionEnfermera o en grupos de Facebook, Whatsapp, Telegram… Porque hay muchos canales de difusión, pero para pedir ayuda lo que cuenta es la interacción. Cada vez hay más grupos abiertos para preguntar dudas, pensar fallos, contar problemas, pedir ayuda o compartir recursos con el espíritu enfermero, como decía Mónica hablando de Red enfermera.
Invocación enfermera privada. Llama o escribe a tu gente. En tus grupos y conversaciones personales. Seguro que conoces alguien que conoce a alguien. Vía Whatsapp, Telegram, Facebook, Linkedin, Instagram… Esta corriente colaborativa funciona poniendo tu consulta en un mensaje, explicando qué info necesitas y añadiendo la etiqueta o hashtag #invocacionenfermera para generar conversación con las personas que responden.
¿Llama al 112 y diles que vengan? ¿En serio? ¿Te pase lo que te pase?
1 Trampa: La estructura social. El sistema sanitario es muy comercial. Es el gran negocio de la salud + enfermedad + diagnóstico + tratamiento… Hemos creado una población cada vez más dependiente abusando de reduccionismo y paternalismo. Ese enfoque de la asistencia es limitado. No es capaz de abordar, atender ni resolver el sufrimiento más común de la gente, que son los problemas, conflictos y necesidades psicológicos, mentales, emocionales, sociales, culturales, económicos, filosóficos o espirituales.
1 Anzuelo: Promesa de felicidad + Miedo al dolor + Intento de evitar sufrir = Población cada vez más demandante. Tanta demanda, con tan poco criterio, satura el sistema. Son problemas cada vez menos graves. Personas cada vez más desesperadas. Profesionales cada vez más presionados. Recursos limitados. Todos cada vez más agotados. Situación cada vez peor.
2 Víctimas: Trabajador y usuario. Los profesionales se queman. Mucha carga. Malas condiciones de trabajo. Nos estamos convirtiendo en mercenarios del sistema para poder sobrevivir. Parecemos intermediarios comerciales. Administrando pruebas, tratamientos o intervenciones. Gestionando la salud y la enfermedad. Trabajando como en una fábrica. Justificando más gastos económicos. Calculando más beneficios políticos. Todo a costa de las otras víctimas, que son y somos los usuarios, la población.