270. Filosofía para la salud.

Un filósofo abrió su propia consulta. Ayudaba a la gente que se hacía preguntas. Parece una historia real, no tengo más datos. Me lo ha contado un compañero que es muy lector, pensador y conversador. Es que luego me parece una excelente idea para cuidar de la salud enseñando y aprendiendo a pensar.

Hace falta pensar para la salud. Tengo miedo a la muerte. No sé qué hacer con mi vida. Me pregunto de dónde venimos. Quién soy realmente. Qué sentido tiene la vida. Para qué me sirve este dolor. Cómo puedo vivir con mi realidad. Qué es cuidar. De quién le fio para la salud. Cómo puedo ayudar a los demás. Con qué me siento identificado. Y miles de preguntas más que te puedes hacer.

269. Nuevos caminos.

Buscando al enemigo he descubierto a mi yo de niño. Un bebé inocente que nunca dejará de serlo. Ha sido un verdadero redescubricierto. Ni justo ni necesario, solamente oportuno. Después de culparme por cómo he vivido, ahora por fin me siento agradecido. Por lo vivido. Sufrido. Dolido. Elaborado. Y ahora sanado. Somos hijos del amor/temor. Es cuestión de equilibrio entre culpa y comprensión. Entre la alegría-gozo-dolor de pervivir y la angustia-ira-resentimiento-enfado de supervivir.

Buscando luz he conocido el lado oscuro. Esa sombra que me acompañaba. Forma parte de mí. Siempre está ahí. Aunque no me define. Soy eso y mucho más que eso. Ya he dejado de culparme. Esa poderosa fuerza oscura mueve muchos hilos. Es un tremendo miedo con demasiado protagonismo. La vida es amor y miedo. Todo está relacionado. Me he perdonado y ahora me amo. Ahora me cuido. Ahora vivo. Ahora abro mi propio camino. Gracias a la voluntad de no conformarme y querer mejorar.

268. Muertos y vivos.

Acostumbran mucho por aquí, a rezarle a los muertos y ofender a los vivos. Sabias palabras de mi padre, muy oportunas e indicadas para hoy. ¿Acaso aprendes de los muertos? ¿Tienes en cuenta su legado? ¿Quién te ha enseñado a amar? ¿Sabes cuidar a los vivos? ¿Qué piensas de la muerte?

Emulando a Huxley (La medicina ha avanzado tanto que ya casi nadie está sano) me atrevo a publicar que, en algunos casos o familias, la religión ha avanzado tanto que ya casi todos somos culpables o enemigos. Nadie se salvará. Todos somos pecadores.

Los telediarios han avanzado tanto que ya nadie sabe lo que pasa en su casa. Miramos mucho alrededor y criticamos a todo el mundo. Muchísimas noticias en tiempo real. Y no sabemos lo que pasa en nuestra familia o nuestro corazón. Ni cómo se mira hacia el autocuidado, ni cómo se piensa y debate, ni cómo se asume la responsabilidad del bien común.

La publicidad ha avanzado tanto que ya muy pocos saben lo que quieren. Ni lo que sienten. Ni lo que piensan. Ni lo que de verdad importa en la vida. Para todos en el planeta… Llámalo mercado liberado, violencia publicitaria, falta de ética empresarial, irresponsabilidad social, política sin principios, gobernantes sin valores o entorno indigno con las personas.