
Gestión sanitaria. Dirigir, administrar, gobernar, planificar, organizar, controlar, tramitar, operar, procesar… supuestamente para la salud de las personas. Buscando satisfacer las necesidades de la población con los recursos y habilidades que se tienen. Es evidente su relación con la economía, política, ética, ciencia, filosofía, paradigmas, dogmas, creencias, valores y cuidados.
Digestión sanitaria. Concepto que me ayuda a pensar diferente mezclando la idea administrativa con lo biológico digestivo… Por ejemplo, si la digestión es la transformación al menos química y mecánica de los alimentos en moléculas nutrientes, entonces la digestión sanitaria podría ser lo que hace la sociedad (como un cuerpo) para atender, preservar y proteger la salud de todos.
Indigestión sanitaria. El sector salud, consumo y bienestar social (incluso ese ministerio) podría estar sufriendo una mala digestión o dispepsia. Porque no basta con disponer de instalaciones y personas. Porque sus bienes y servicios no hacen que nos sintamos mejor. Ni evitan las enfermedades biológicas, mentales, emocionales, sociales y espirituales que sufrimos.
Alivio relativo. Es lo que siento al pensar que todo esta en un mismo tubo, aunque la actividad y la responsabilidad ocurren a escala multiceluar, celular y subcelular: ¿Quiénes lideran, delegan, resuelven o alivian el estrés? ¿Quién diseña el sistema? ¿Quién ingiere, secreta, digiere, descompone, absorbe y defeca en el sistema?

