Carta 3. Yo no sé dibujar

Hay una frase que escucho muy a menudo.

«Yo no sé dibujar.»

Casi siempre llega con una sonrisa tímida. Como si la persona estuviera pidiendo perdón por algo.

Nunca pregunto si sabes dibujar.

Pregunto otra cosa:

– ¿Quién te ha dicho eso?

Tardan unos segundos en responder… Después aparecen nombres.

Un profesor.

Un compañero.

Un hermano.

Un padre.

Alguien que un día miró tu dibujo y, sin darse cuenta, te dejó una semilla.

«No se te da bien.»

«Tu hermana dibuja mejor.»

«Parece de un niño de tres años.»

Qué curioso.

Basta una frase para que alguien deje de dibujar durante cuarenta años.

Y, sin embargo, nadie dice:

– Yo no sé reír.

O:

– Yo no sé caminar.

¿Sabes?

Crear es una capacidad humana. Y dibujar bien es una habilidad.

Es que no son lo mismo.

Confundirlas nos ha salido caro.

Porque el día que dejamos de hacer garabatos no solo abandonamos el lápiz. También dejamos de explorar. De jugar. De probar. De equivocarnos sin pedir disculpas.

Tengo otra sospecha.

Quizá el papel en blanco nunca dio miedo. Lo que da miedo es la voz que aparece justo antes de tocarlo.

Hoy no quiero que dibujes. Solo quiero que observes.

Cada vez que pienses «No soy capaz», pregúntate:

¿Es realmente mi voz… o es alguien que me sigue hablando desde hace muchos años?

Mañana quiero contarte por qué creo que un papel en blanco nunca está vacío.

Creo que está esperando.

.

Posdata 1: Si te resuena algo esta carta, escríbeme y me lo cuentas.

Posdata 2: Hablo de arte y salud en mi canal https://youtube.com/@antonreinatv

Posdata 3: Estoy escribiendo y guardando aquí estas cartas de un artista inútil)))

.

anton)))


Descubre más desde antonReina)))

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

¿Tienes algo que decir?