Lo complejo del complejo

¿Te digo qué?

Me encanta ir en bolas.
Sí, sí. Desnudo. En pelotas.

Iría así todo el día y todos los días por todas partes. Sin embargo, solamente lo practico en mi casa o en las playas nudistas.

¿Por qué?

Por dos motivos.

Uno. Es un poco ilegal. Te pueden acusar de escándalo público.
Y dos. Es también por decoro. Llámame antiguo.

Esta mañana he salido por la ciudad. Tenía que hacer algunas gestiones y me he enfrentado al duro calor. El cemento es implacable con la temperatura. Faltan árboles por todas partes. Ya lo sabes. Son la mejor tecnología para el control de la temperatura en la city.

En fin.
Que me he cruzado con varios hombres sin camiseta.
Y me ha sorprendido, la verdad.
Será que soy de pueblo.

Un chico con las bolsas de la compra.

Un señor mayor con carrito de bebé.
Un señor bajando del cambión.

¿Y qué?

Pues que no sé por qué me llama la atención.
Será que me influyen los antiguos.
Será que tengo decoro de ese que dicen.
Será eso de las buenas maneras. Llámame clásico.
Recato. Compostura. Complejos. No lo sé.

Cada uno es de su casa y de su leche. Aunque sea vegetal. Que no es leche. En fin.

El caso es que el ser humano tiene complejos para unas cosas sí y para otras no.

Complejos. Traumas. Culpas. Miedos. Desconfianzas. Inferioridades. Ignorancias. Inseguridades… Todo eso que te limita es lo que te define. Otra cosa bien distinta es que te frene, te haga daño o te haga sufrir. Entonces hay que ponerse manos a la obra.

P. D. – El amor propio, quererte, aceptarte, valorarte y superarte también se cultiva. No subestimes el poder de verte como eres y aprender a vivir contigo para estar mejor.
Cuando tenga listo el libro, avisaré primero a mi lista privada ;)
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Descansan sin descansar

Imagínate.
Un cenicero grande.
Abarrotado de colillas.

Cenicero muy grande.
Muchas colillas.

En la puerta del hospital.
Fui fumador. Y me he asustado.

¿Algún problema?
Ninguno.

Simplemente me ha llamado la atención.
Le iba a hacer una foto, pero me ha dado vergüenza.
Demasiada gente sentada en la escalera y fumando alrededor.

Soy vergonzoso, aunque no lo parezca.

.
¿A qué viene esta historia?
Muy fácil. Estaban descansando.

Sí, sí, se supone que la gente ahí sale a descansar.
A tomarse un respiro. A desahogarse. A parar.

Y así es como hemos decidido que se hacen las pausas.
Tomándote algo. Comiendo o bebiendo. Fumando o mirando al móvil. Poniendo la tele o hablando con alguien. Muchas veces por inercia. Porque así lo hace la gente y ya.

¿Se te ocurren otras maneras de descansar?

Dando un paseo. Mirando por la ventana. Estirándote un poco. Bailando unos segundos. Cerrando los ojos. Meditando un poco. Leyendo algo que te gusta mucho. Imaginando. Escribiendo. Dándote un masaje en las manos, los pies o la cara.

¿Que te da vergüenza eso también?

Pues solamente puedo hacerte preguntas y propuestas. Tengo más ideas para darte. Para que te animes a probar algo diferente.

P. D. – De eso te hablo en mi proyecto sobre autocuidado y bienestar.
Apúntate a mi lista y en cuanto la sepa manejar y lo tenga en marcha te lo cuento por allí primero, ¿vale? https://antonreina.activehosted.com/f/1

Traicionar a lo tradicional

Dices tú de comida.
¿Te digo qué?

Esta noche cené con mi familia en un restaurante mejicano.
Me ha encantado la alegría de la gente, las frases de humor en las paredes, la decoración colorida y desenfadada, la música animada y los sabores potentes.

He salido de allí con el cuerpo pleno y el alma alegre.
Me ha dejado buen sabor de boca.
Deberíamos celebrarlo todo más a menudo.

Celebra.
Celebra cualquier cosa.
Hay que celebrar cada día.

Tiene mucho sentido que lo celebremos todo. Y tiene mucho sentido que lo hagamos con comida, bebida, baile y risas. Incluso en los entierros se abraza, se come y se brinda.

Pero ahora buscamos un punto medio entre la fiesta y la salud.

Parece que todo es excesivo y hay que recortarlo.
Comidas menos "grasosas" y menos graciosas.
Bebidas menos gaseosas y menos alcohólicas.
Bailes menos espontáneos y performantes, como los de antes.
Hasta nos da vergüenza reír a dos carrillos.
¿Estamos perdiendo las oportunidades de celebrar cualquier evento de la vida?

Reconozco que me siento saturado.
Quiero las dos cosas. Fiesta y salud… ¿Cómo lo hago?

Hay muchas tradiciones que no entiendo. Con otras no me identifico.
Pero todas tienen una de estas dos cosas.
O fiesta diversión, o momento reflexión.

Todo es necesario.
Hay un momento para celebrar y otro para pensar.
Unos para brindar por lo que sea y otros para contemplar para adentro.

Lo único que me parece vital es celebrar.
Como sea.

P. D. 1 – ¿Será cosa de aprender a celebrar con comidas más ligeras y bebidas menos calóricas? ¿Es tan necesario cometer algún que otro exceso de vez en cuando?
No me siento capaz de dar consejos de comida ni de bebida.

P. D. 2 – Solamente alcanzo a opinar sobre estudios científicos y tradiciones milenarias. Tal vez sea una cuestión de alimentos que favorecen más y alimentos que favorecen menos. Tal vez sea cuestión de cómo se combinan algunos alimentos. ¿Qué opinas?