
1 Toma aire. Inspira profundamente. En especial antes de hablar o pensar. Vas a mirarte a los ojos. Eso es algo muy serio. O muy divertido. O muy necesario. O muy difícil. O muy fácil. O todo eso a la vez. Tú decides.
2 Mírate al espejo. Simplemente mantén la mirada. Sin juzgar. Sin quejarte. Sin comparar. Sin machacarte. Sin prejuzgar. Sin hablar. Sin distorsionar. Simplemente mira. Cierra la boca por ahora. Puedes poner caritas. Ríe o llora. Enfádate o ponte triste. Calla. Es vital que mires y calles. Mira y calla.
3 Ahora responde: ¿Te has equivocado? ¿Aprendiste algo? ¿Te comparas? ¿Para qué lo haces? ¿Te quieres? ¿Qué te apasiona? ¿Con qué o quién vibras? ¿Has reído, bailado, jugado o paseado hoy? ¿Te quejas mucho? ¿Sabes soñar? ¿Quieres mejorar? ¿Has respondido? ¿Prefieres abandonar?

