126_ Critícate un poco.

1 Toma aire. Inspira profundamente. En especial antes de hablar o pensar. Vas a mirarte a los ojos. Eso es algo muy serio. O muy divertido. O muy necesario. O muy difícil. O muy fácil. O todo eso a la vez. Tú decides.

2 Mírate al espejo. Simplemente mantén la mirada. Sin juzgar. Sin quejarte. Sin comparar. Sin machacarte. Sin prejuzgar. Sin hablar. Sin distorsionar. Simplemente mira. Cierra la boca por ahora. Puedes poner caritas. Ríe o llora. Enfádate o ponte triste. Calla. Es vital que mires y calles. Mira y calla.

3 Ahora responde: ¿Te has equivocado? ¿Aprendiste algo? ¿Te comparas? ¿Para qué lo haces? ¿Te quieres? ¿Qué te apasiona? ¿Con qué o quién vibras? ¿Has reído, bailado, jugado o paseado hoy? ¿Te quejas mucho? ¿Sabes soñar? ¿Quieres mejorar? ¿Has respondido? ¿Prefieres abandonar?

125_ Estar en lo que estás.

*Lo del mindfulness, atención o conciencia plena, es estar atento a lo que haces, sin intención de juzgarlo, apegarte, o rechazar cada experiencia (Wikipedia). ¿Saber vivir?

Ni vacía tu mente. Más bien todo lo contrario. Llénala. Mira a la cara de quien te habla. Escucha atentamente. Si comes, come. Si bebes, bebe. Si estás leyendo, lee. Si cuidas, cuida. Haz lo que hagas, lo mejor posible. Estudia a conciencia. Haz todo lo que hagas con todo tu cuerpo. Con todo tu corazón. Con toda tu alma. ¿Sabes a qué me refiero?

Ni mente en blanco. Máxima atención. Mínima resistencia. Pasividad en la forma. Actividad en la esencia. Es una actitud. Atención. Hacer caso. Escuchar. Mirar. Percibir. Estar atentos a la vida. Atender a tu alrededor. Darte cuenta y vivir totalmente presente.

Estar en lo que estás. Nada más que estar. Estar en lo que estés. Donde estés. Cuando estés. Con quien estés. Plenamente. Déjate ser. Concédete estar. Aquí y ahora. ¿Será eso saber vivir? ¿Será vivir mejor? ¿Ayudará a estar bien? ¿Será un factor relacionado con la salud? ¿Lo has probado?

124_ Época de sindactilias.

La fractura del verano. Cada dos veranos me pasa algo. Un pie descalzo. Una silla en mi camino. Un dedo pequeño que tropieza. Y voilá: esa fractura del verano que dice Eugenia en su web mirandatrauma.com. Te recomiendo que lo leas, precisamente porque lo mejor es hablar con especialistas en el tema.

Me lo tomo a risa. Yo me digo que es otra antoñada. Me lo alineo como puedo y me hago un vendaje sindactilia. Lo malo es que no siempre se queda bien. Por eso hago dos cosas: un vídeo riéndome de mí mismo y esa recomendación de que consultes quien sabe bien del tema.