
Igual.
Lo mismo.
Da igual todo.
Casi todo da igual.
Nos han anestesiado.
Estamos insensibilizados.
La información que llega por tantas fuentes es paradójica. Nada parece tener sentido. Parece que ya no puedan ocurrir futuros alegres, armónicos, concordantes, pacíficos ni solidarios.
Y me niego a sucumbir.
¿Todas las opiniones valen?
Pues no, mire usted.
Hay opiniones de mierda que no merecen ni la mención.
Creemos que somos libres para creer. El resto da igual. Todo.
Y tal vez lo somos. Pero creo que hoy más que nunca nos hace falta aprender a pensar.
Al menos aprender a escuchar.
Y a dialogar.
Respetando a las personas y hablando de las ideas.
No sé.
No me aporta nada ser pesimista.
.
Hohó-hahá)))
.
Descubre más desde antonReina)))
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.