Actitud temporoespacial. Juego. Placer. Dolor. Emoción… Todo es comunicación. Vulnerabilidad. Conexión. Espontaneidad. Humor. Cualquier acción que te salga, sin más. Cualquier movimiento que te haga empezar a hablar. Cualquier señal que te ayude a avanzar ante un peligro ambiental. El peligro sueles ser tú o tu público.
Código de humor. No todo vale para hacer el humor. Porque siempre estamos codificando ideas y símbolos. Y de ti depende decidir qué conceptos manejar. Por eso me parece importante hacerlo con ética y responsabilidad. Porque te estás comunicando con el mundo. Emites emociones y transmites información usando la imaginación.
Disfrute imprescindible. Si no te compensa, entonces no merece la pena. Aquí me refiero a la sensación de estar haciendo el imbécil «en directo». Con todo el amor, con todo el respeto y con todo el humor posibles. ¿Qué te parece el enfoque? ¿Acaso la comicidad puede ser una buena herramienta para comunicar en salud?
Hace un año toqué fondo. Uno de los peores baches de mi vida. Tuve que cambiar de trabajo por mi salud. Estaba enfermando física y mentalmente. Eran años de sufrimiento emocional y autonegación. Había desconectado de mí mismo. Me sentía maltratado en un entorno laboral realmente tóxico. Por eso empecé a publicar más, porque para mí es autocuidarme.
Hace un año que publico cada día. Al menos una entradilla, una reflexión, un poema o una conclusión. Porque necesito expresarme más. Y aunque este blog nació para hablar del arte, pasión y oficio del masaje sentado (herramienta que me apasiona porque promociona salud sin intención terapéutica), decidí aprovecharlo para presentarme y conectar como enfermero. Al menos me ayuda a conocerme mejor.