Día 134 entrenando mi voluntad

Boceto mural nocturno)))

No sé si lo estoy haciendo bien, pero he decidido no machacarme con obligaciones diarias.

Sí que apuesto por ir construyendo hábitos que me puedan acercar a mis objetivos.

Escribir cada día, grabar al menos un vídeo pequeño y publicarlo, leer, pensar e intentar aplicar lo que voy aprendiendo…

Y darme cuenta, siempre, de que la vida es el presente. Aquí. Ahora. Dando las gracias por ello.

Estoy basando esta construcción de voluntad o entrenamiento de mi fuerza de voluntad en un pilar llamado confianza. Autoconcepto. Autoconfianza. Autoestima. Ego?

Da igual cómo lo llame, porque se trata de aceptación radical de la realidad y al mismo tiempo activación de mis ganas de hacer cosas. Actitud. Proactividad.

Intento ser menos reactivo y más proactivo.

En cualquier caso, no sé vivir… yo también estoy improvisando.

.

Buen día)))

.

133. El hada helada

Mismo atardecer urbano de ayer)))

Ayer era una rana,

que no nadaba nada.

Hoy es un hada, el hada helada.

Mismo aura. Misma energía.

Una especie de parón.

Sin desearlo, una jubilación.

Eso sí, temporal, todavía no.

El hada es mi energía. Mis ganas.

Mi tracción delantera. Soy yo.

Mi fuego y mi voluntad.

Mi fuerza para hacer más.

¿Y qué te digo que le pasa?

Pues que mi hada está helada.

Congelada o agotada. Atorada.

El hada helada. Ensimismada.

Mi alegría y mi energía.

Es el poder de la risa de un toro.

Solamente que hoy no sonrío.

Es como un agujero de lodo.

Un saco vacío y sin fondo.

Será por el cambio de estación.

O será el chip de la indecisión.

Espera, que aunque fuera camión,

tendría que pasar por repostar.

Que sólo sea un breve conmoción.

.

Está líneas se publican sin reflexión. Es más un divertimento y una diversión. No tienen mérito.

La cosa es publicar algo yo.

Pero no cualquier cosa.

Un pedazo de mi yo.

Un atisbo de Antón.

Sin ton ni son.

Tal vez sea más un son…

.

Buen día)))

.

132. No nada nada

Atardecer urbano)))

Una rana que no nada.

No nada nada.

Nada.

Ea.

No, nada.

Y ella nada.

Y nada, no nada.

Pero nada de nada.

.

Así me siento yo algunos días.

Como que no avanzo. No nado.

Bueno, sí que nado, pero no ando.

Y qué puede hacer uno en días así.

Pues nada. No nadar.

No nado nada. Y ya está.

O nadar igual. Tal vez descansar.

Me concedo esa pausa. Ese bache.

Es lo que toca.

Nada de rendirme.

Más bien aceptar.

Me lo permito.

Y ya está.

Fitetú)))

.