
Ayer era una rana,
que no nadaba nada.
Hoy es un hada, el hada helada.
Mismo aura. Misma energía.
Una especie de parón.
Sin desearlo, una jubilación.
Eso sí, temporal, todavía no.
El hada es mi energía. Mis ganas.
Mi tracción delantera. Soy yo.
Mi fuego y mi voluntad.
Mi fuerza para hacer más.
¿Y qué te digo que le pasa?
Pues que mi hada está helada.
Congelada o agotada. Atorada.
El hada helada. Ensimismada.
Mi alegría y mi energía.
Es el poder de la risa de un toro.
Solamente que hoy no sonrío.
Es como un agujero de lodo.
Un saco vacío y sin fondo.
Será por el cambio de estación.
O será el chip de la indecisión.
Espera, que aunque fuera camión,
tendría que pasar por repostar.
Que sólo sea un breve conmoción.
.
Está líneas se publican sin reflexión. Es más un divertimento y una diversión. No tienen mérito.
La cosa es publicar algo yo.
Pero no cualquier cosa.
Un pedazo de mi yo.
Un atisbo de Antón.
Sin ton ni son.
Tal vez sea más un son…
.
Buen día)))
.
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