En las profundidades de la mente oculta, se agita la angustia existencial, absorta. Mortalidad y fragilidad, susurra en susurros, recordando a todos nuestra finitud sin filtros.
Despierta cuando enfrentamos la verdad, que la muerte nos acecha en su eternidad. Soñamos y planeamos en vano intento, pues todos a ella estamos siempre sujetos.
Nos engañamos con falsa inmortalidad, creyendo que siempre habrá más oportunidad. Pero la vida es un engaño, una ilusión, ignoramos el reloj y su implacable canción.
¡Oh, alma inquieta! Abraza la angustia feroz, y en cada instante encuentra tu voz. Aprovecha cada momento, cada latido, pues ante la mortalidad, el tiempo es tesoro perdido.
Así que avanza con valentía y sin descanso, enfrentando la angustia, sin temor a su abrazo. Porque en la fugacidad de la existencia, cada segundo es una joya, una efímera esencia.
–
P. D.- No hablo de angustia psicológica, date cuenta.
Todos estamos igual de cerca de la muerte.
Pensamos que viviremos más allá de mañana.
Pero es que existir es también engañarse, ¿no?
–
P. D. 2.- He escrito un librico de poesía enfermera.
Por si te interesa o lo quieres regalar, está aquí ;)
Juan era un joven apático que no encontraba mucho placer o sentido en la vida.
Cada día se levantaba y hacía las mismas tareas monótonas sin mucho entusiasmo.
Un día, después de leer el periódico como todos los días, se fijó en un pequeño anuncio sobre un taller de lectura. Curioso y sin nada mejor que hacer, decidió asistir.
Un taller de lectura y…
Allí conoció a gente diferente, de otros ámbitos, pero que tenían una cosa en común: la pasión por explorar nuevas ideas a través de la lectura. Intercambiaban impresiones sobre los libros que abrían la mente de formas inesperadas y sorprendentes.
Juan comenzó a interesarse por distintos géneros que antes no había considerado: filosofía, psicología, ciencia, biografías de pensadores… Y cada lectura lo llevaba a nuevas comprensiones sobre sí mismo y el mundo. Poco a poco.
Su visión sobre la vida comenzó a cambiar.
Donde antes veía aburrimiento ahora percibía posibilidades.
Su mente estaba más activa y despierta.
Incluso sus relaciones mejoraron al poder conectar en niveles más profundos.
Años más tarde, Juan no podía creer el cambio que había experimentado gracias a abrir su mente a nuevas ideas. Comprendió que la vida es mucho más que la rutina diaria, ya que a través de los libros, a través de las personas y gracias a las ideas, uno puede viajar a otros mundos, otras épocas, incluso otras dimensiones.
Leer material que desafía nuestra visión del mundo te puede conducir a un gran crecimiento personal de forma imprevista. A veces basta un pequeño cambio, leyendo algo diferente, para que la vida tome un giro inesperado.