
En las profundidades de la mente oculta,
se agita la angustia existencial, absorta.
Mortalidad y fragilidad, susurra en susurros,
recordando a todos nuestra finitud sin filtros.
Despierta cuando enfrentamos la verdad,
que la muerte nos acecha en su eternidad.
Soñamos y planeamos en vano intento,
pues todos a ella estamos siempre sujetos.
Nos engañamos con falsa inmortalidad,
creyendo que siempre habrá más oportunidad.
Pero la vida es un engaño, una ilusión,
ignoramos el reloj y su implacable canción.
¡Oh, alma inquieta! Abraza la angustia feroz,
y en cada instante encuentra tu voz.
Aprovecha cada momento, cada latido,
pues ante la mortalidad, el tiempo es tesoro perdido.
Así que avanza con valentía y sin descanso,
enfrentando la angustia, sin temor a su abrazo.
Porque en la fugacidad de la existencia,
cada segundo es una joya, una efímera esencia.
–
P. D.- No hablo de angustia psicológica, date cuenta.
Todos estamos igual de cerca de la muerte.
Pensamos que viviremos más allá de mañana.
Pero es que existir es también engañarse, ¿no?
–
P. D. 2.- He escrito un librico de poesía enfermera.
Por si te interesa o lo quieres regalar, está aquí ;)

