
Ese latido de lo cotidiano
El sol cruza la misma ventana cada mañana. El ruido de la calle se repite, predecible y constante, envolviéndonos a todos en la inercia de la rutina. Compartimos el mismo suelo, el mismo aire y los mismos días idénticos.
Sin embargo, el mundo cambia si nos detenemos.
Si presto suficiente atención a cualquier detalle, cualquier cosa cotidiana se convierte en algo especial y extraordinario. Una gota de lluvia en el cristal se transforma en un espejo. El crujido de un paso sobre la acera se vuelve música.
Este asombro no me pertenece solo a mí. Nace para ser compartido.
Necesito contarte lo que veo, transformar mi mirada en palabras y tender un puente hacia ti. Nombrar lo invisible es nuestra forma de encontrarnos.
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Buen día)))
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