
Hola.
He observado algo interesante.
Cuando me pongo hacer algo que no me apetece, aunque sea sin grandes pretensiones, hay una pequeña fase inicial de desgana, pereza y ganas de abandonar.
Es como una señal de alarma, que me avisa de que puede ocurrir algo diferente a lo habitual.
Es un aviso para que no intente nada nuevo, nada arriesgado, nada desafiante.
Y resulta que el miedo se disfraza de pereza, me empuja a dejarlo para otro momento, y realmente no aporta nada.
Aunque sí que aporta algo.
El miedo es un gran aliado.
Pero no para hacerle caso.
No es para dejarte llevar por él.
El miedo te avisa cuando tengo que seguir adelante. Precisamente me dice que hay algo interesante nuevo novedoso y seguramente positivo y enriquecedor.
Por ejemplo ayer, en un taller de escultura, en el que no se buscaba ningún resultado concreto, me enfrenté a una oreja con arcilla.
En menos de dos horas obtuve un resultado bastante satisfactorio.
Recordando que no pretendía nada en absoluto, más que pasar el tiempo, haciendo algo manual, sin pensar en nada.
He aprendido a confiar en el proceso. Y he aprendido a confiar en mí.
.
Sigue adelante, que lo estás haciendo muy bien)))
.
Descubre más desde antonReina)))
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.