
Érase una vez una chica encantadora, era del pueblo y todos la llamaban loca.
Loca porque sentía.
Loca porque reía.
Loca porque soñaba.
Loca porque brillaba.
Una oveja negra. Un pétalo de otro color. Un día lluvioso en zona de secano. Una noche en vela. Esa sombra en el desierto. Ese rayo de sol en la penumbra.
Y como tantas veces en la historia, en aquel momento y en aquel lugar, ella tuvo que luchar por su libertad. Por su dignidad. Por su singularidad. Por su propia vida. Sin más ni menos que los demás..
Y así es…
Así es como yo me he sentido durante gran parte de mi vida. Como un extraño que conduce a contracorriente. Un cardo que molesta en el jardín. Una flor que resplandece en el barro.
¿Qué he aprendido?
1. Flexibilidad.
He aprendido a ser como el junco, que se dobla pero siempre sigue en pie.
2. Mentalidad.
La salida estaba dentro. No tenía que mirar hacia el exterior.
Como ahora.
El tema voluntad y acción estaba dentro. Es mi yema. Mi semilla. Mi perla. Mi tesoro…
Lo llaman mindset.
Yo le digo mentalidad.
Actitud.
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Buen día)))
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