
Vaya.
Es extraño.
No sé qué pasa.
Me siento cansado.
Con ganas. Pero cansado.
Y agradecido. Muy agradecido.
Abrazo todo lo que rechazo.
Para que no me siga más.
Prefiero aceptar
Y trascender.
Conmigo.
Yo Soy.
Y tú?
.

Vaya.
Es extraño.
No sé qué pasa.
Me siento cansado.
Con ganas. Pero cansado.
Y agradecido. Muy agradecido.
Abrazo todo lo que rechazo.
Para que no me siga más.
Prefiero aceptar
Y trascender.
Conmigo.
Yo Soy.
Y tú?
.

Cambiar mi vida está siendo cambiar las decisiones que tomo en pequeños momentos.
Estoy dándome cuenta de cómo pienso y de cómo me respondo en automático…
.
No es un gran cambio, son pequeñas acciones repetidas que, aunque parecen mínimas al principio, pueden generar transformaciones profundas cuando las realizo de manera constante.
Cada elección que tomo a diario, desde los hábitos que suelo cultivar hasta las reacciones que tengo ante desafíos cotidianos… todo suma para la construcción de mi presente y de mi futuro.
Me enfoco en estos instantes y hago ajustes. Lo hago consciente. Y estoy empezando a ver cómo mi vida se desarrolla en otras direcciones más alineadas con mis deseos y con mis valores.
.
Nada, otra reflexión que me hago de vez en cuando)))
.

En muchas tradiciones espirituales, el propósito no se ve tanto como algo que «hacemos», sino más bien como una manera de «ser» que se muestra de forma natural en nuestras acciones.
Esta perspectiva nos hace pensar que, en realidad, no se trata tanto de «encontrar nuestro propósito», sino más bien de quitar esos obstáculos que nos impiden vivir el propósito que ya está en el corazón de quienes somos.
Cada uno de nosotros tiene una chispa única, ¿verdad? Es como una manera especial en que la vida busca expresarse a través de nosotros.
Cuando logramos conectarnos con esa chispa…
Este no es un destino fijo, sino más bien una danza continua; es como un diálogo constante entre lo que somos y las circunstancias que van cambiando en nuestras vidas.
.