Todavía no sé si soy enfermero de urgencias y emergencias)))
No sé si es la voluntad lo que entreno.
Porque decía ayer que tal vez no hay que hacer tanta fuerza.
Es decir, que tal vez debo fluir más y complicarme menos. Pero es que parece mi naturaleza. Mi tendencia. Mi forma de pensar. De funcionar. Mi alud mental. O mi esquema mental. O mi patrón o algoritmo mental.
En fin.
Que busco muchos momentos de sentarme sin hacer nada.
Paisajes murcianos interurbanos con palmeras y autovías)))
¿La fuerza de voluntad será lo mismo que la fuerza del intento?
¿Acaso la voluntad que digo será la intención?
¿El querer ser, hacer, estar?
Estoy cultivando mi propia capacidad de decisión y actuación. De ser autónomo para hacer las cosas que quiero. De descubrir por mí mismo si lo que digo que me gustaría hacer es lo que necesito de verdad. No sé… hablo de responsabilidad. De cómo me tomo los obstáculos y cuáles quiero que sean mis recompensas.
Es como el hambre racional. Las ganas de pensar y hacer lo que pienso.
Escribir más libros. Terminar mis estudios y continuar investigando en arte y en ciencia. Dirigirme hacia el bien. Impulsar acciones conscientes en mi vida…
En definitiva, se trata de cultivar mi disciplina para hacer todo eso.
Aunque muchas veces dudo de si no será mucho más sencillo que todo eso.
Me gusta todo. Hago fotos por la calle. Necesito compartir)))
Me gustan todas las artes.
No sé nada de ninguna.
Pero es que creo que el arte para mí ha de ser algo inútil.
Es decir, que soy un artista inútil.
In-útil.
Útil por dentro.
El arte para mí es útil. Muy útil para el ser humano.
Esa es otra historia.
La cosa es lo que supone para mí. Porque hasta ahora no sabía cómo canalizar mis emociones, mis inquietudes y mi manera de ver el mundo. Porque puedo usarlo para desahogarme, para contar algo, para expresarme…
Pero también puede ser algo contemplativo. Eso es para disfrutar con lo que considero más o menos bello para mí… Incluso para provocar, revelarme o desobedecer, si así hace falta.
El caso es que me sirve para reflexionar y hacer reflexionar. Eso me gusta mucho.
Incluso para sentir que conecto con algo trascendental, espiritual y metafísico. Con lo sutil de la vida.
.
Ahora lo uso para documentar este entrenamiento de mi fuerza de voluntad. Una foto. Un poema. Un texto. Una reflexión. En fín. Un apunte diario de lo que estoy sintiendo respecto a esa dimensión humana de autodeterminación, querer hacer, actuar con una intención…
Y aquí sigo. Entrenando. Practicando. Disciplinando.