Día 4 entrenando mi fuerza de voluntad

Oreja de Junio. Coherente. Acrílico sobre cartón entelado. 2025. antonReina)))

Ya te digo que no es forzando.

Es algo coherente conmigo.

Ahora pienso diferente.

Será una racha.

O será un cambio.

Efímero o permanente.

Da igual.

Lo hago.

Hago.

La cosa va de hacer.

Con sentido.

Incluyendo gestos en la vida diaria. Completo y amplio sobre hábitos y cosas que ya hago cada día.

Mientras se fusiona el café, ordeno la cocina y hago al menos siete sentadillas con estiramientos. Otro día te lo cuento. Es algo básico, para movilizar caderas y hombros.

Mientras que el café quema escribo un poco. En papel o por aquí. Me ayuda a pensar. Para ver por dónde voy. Al menos hoy.

Mañana más.

Y mejor)))

Día 3 entrenando mi fuerza de voluntad

Oreja de Junio. Desafiante. Acrílico sobre cartón entelado. 2025. antonReina)))

No, que no es eso.

No se trata de sufrir.

Ni de pasarlo mal.

Es otra cosa.

Lo que estoy haciendo es redirigir. Reconducir. Guiar. Reenfocar. Ajustar. Ajustar. Pensar diferente.

Eso es.

Pensar diferente.

Cambiar el foco.

La atención.

Hoy decidí priorizar un amigo que necesitaba ayuda. Luego un trabajo que debía presentar. Unas obras que entregar. Una conversación creativa… y ahora un descanso necesario.

Porque ahora estoy en casa, antes de irme al trabajo, que hoy tengo guardia esta tarde-noche.

Escribo para pensar.

Unos minutos…

Y aquí está.

El momento.

Creo que es perfecto.

Es un momento ideal.

O podría serlo.

O hacerlo yo.

Mi momento ferpecto.

Eso es.

Para entrenarme con un café recién infusionado.

Desde el sillón.

Incluso antes de ese café, haré cosas.

Luego, durante el café, seré un poco más contemplativo, pero también operativo.

Después sabré lo que más me conviene. Incluso si es parar.

Ya lo estoy haciendo.

Otro día más.

Gracias)))

.

Día 2 entrenando mi fuerza de voluntad

Oreja de Junio. Soberbio. Acrílico sobre cartón entelado. 2025. antonReina)))
Oreja de Junio. Soberbio. Acrílico sobre cartón entelado. 2025. antonReina)))

Una de las cosas que mejor me ha funcionado hoy ha sido tener un compromiso que me obligue a madrugar más. Es decir, tener que hacer algo a primera hora. Después he vuelto a casa y le he dado caña a mi ritual de café, que estoy ampliando para incluir más gestos saludables.

Con esa inercia, anulo una comida de compromiso que hoy me robaría tiempo para dedicarme a los trabajos que debo entregar ya. Sacrificio convertido en inversión para mi futuro. También dedico unos minutos a limpiar una parte de la casa, porque un poco cada día es más sostenible que un día entero limpiando de vez en cuando. Y con ese mismo rebufo he practicado unos minutos de ejercicio…

Todo eso, con el café, en menos de dos horas. Listo para trabajar en los proyectos que debo entregar ya de Bellas Artes. Y me ha dado tiempo a responder mensajes, tomar el sol y escribir aquí.

Testigo del entrenamiento de mi fuerza de voluntad.

O más bien, de la redirección de mi fuerza de voluntad.

Que tengas un buen y propicio día.

anton)))

.