
Me siento raro.
Será que me comparo.
Tal vez no debería.
Pero lo hago.
Me comparo.
Y lo comparto.
Todos somos iguales, nos parecemos mucho. Y al mismo tiempo todos somos diferentes. Únicos. Especiales.
Supongo que somos muy comunes en la mayoría de costumbres y formas de vivir.
Pero muy diferentes en algunos detalles que nos definen individualmente.
Me considero más sensible que la media de gente que me rodea.
Pero últimamente estoy conectando con más personas que también son más sensibles y entonces paso a ser normal.
Por otro lado, tampoco puedo decir que aquellos que antes me parecían más insensibles o superficiales, sean personas que no sufren, sienten y padecen.
¿Quién soy yo para juzgar, etiquetar o evaluar al prójimo?
Habrá un aspecto biológico y fisiológico necesario. Incluso habrá motivos psicológicos o mentales. Cosas de la especie.
Pero en el fondo no sé nada.
Por eso lo resuelvo mirando para mis adentros. Prefiero pensar en eso que depende de mí mismo. De eso sí que soy responsable.
Tengo el poder de decidir mucho respecto a cómo me tomo las circunstancias de la vida.
¿Cómo te las tomas tú de la tuya?
Buen día)))
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