447. Vigilancia total.

¿Cuando no te ven eres igual?
¿Cuando no te ven eres igual?

Vigilancia total. Es lo tenemos y más que vendrá. Para bien o para mal. El tiempo lo dirá. Puede ser como la conciencia de cada cual. Nada será igual. Puede que ya nada sea seguro. Puede que si todos estamos vigilados ésto sea una gran prisión. Mucha prevención y mucho miedo. Nada de promoción y poco disfrute.

Como tu conciencia. Esa que te dice si lo que haces es lo correcto o no. Esa voz interna que te recuerda respetar los límites de velocidad. El volumen de la música. Un maravilloso sentido común al tener en cuenta a los demás. El respeto por las distancias de seguridad y de cortesía. ¿Cómo lo ves tú?

446. Valor vs confort.

Lo contrario de valiente no es cobarde, sino conformista. El valor es lo que vale. Lo que vale es lo útil. Lo útil es lo necesario. Lo que necesitas es equilibrio, armonía y bienestar. Por eso a los que se atreven a pensar yo los llamo valientes.

¿Piensas o te conformas? De eso se trata la vida interior. Lo espiritual va de pensar en aquello del sentido de la vida. Quién eres. Quién pretendes ser. De dónde vienes. A dónde vas. Hacia dónde quieres ir. Lo que importa son las preguntas. Aún así, sigue buscando respuestas.

444. Enfermería Solar.

¿Cómo integrar lo que ya tenemos para lograr nuestro propósito?

Apostando por una enfermería solar. Time to endorse a solar perspective of nursing consciousness. Del ciclo Las 13 enfermerías que propongo para 2020: Magnética. Lunar. Eléctrica. Auto-existente. Entonada. Rítmica. Resonante. Galáctica. SolarPlanetaria*. Espectral. Cristal. Cósmica.

Enfermería solar es brillante e integradora. Incluye todo lo que tiene para cuidar. Se aferra a todos los recursos disponibles y si no los tiene se los inventa. Está claro que todo va a cambiar de una manera muy profunda después de esta llamada pandemia, tan similar a la peste europea. El ambiente debería ser más y mejor considerado en lo que respecta a la salud pública. Hablaremos de eso en otro momento.

Imaginando siempre que nuestro servicio es CUIDAR en general. ¿Qué cuidamos ahora? ¿Solamente a los enfermos? ¿A las familias desbordadas? ¿A los profesionales que ya están cuidando y no pueden más? ¿A los enfermeros que están enfermos y ya no pueden ni trabajar ni volver a sus casas con sus familias? Ya te lo decía yo… todo es cuidable, incluso lo incurable. Por eso la importancia del cuidado en sí mismo, del contexto, del momento y del marco teórico-práctico que cambiará para siempre, irremediablemente, después de este momento histórico.

Otro tema es cómo está afectando la situación a otros sanitarios en particular y a otras profesiones en general. Dejemos de mirarnos el ombligo, que es importante, pero también lo es ponernos de acuerdo a gran escala para casi todo: ir al cole, hacer la compra, tirar la basura, vestir y relacionarnos, fomentar el comercio local y las marcas de confianza de verdad…

Una propuesta más concreta es, por ejemplo, que seamos más conscientes de lo que compramos. Toallitas desechables por el wc o no. Productos muy embalados en plásticos innecesarios o no. Frutas y verduras de consumo local y de temporada, sabiendo la parte que gana el agricultor y a parte que se lleva el distribuidor. Ayudando a los mayores de tu barrio que viven solos, por ejemplo. Repartiendo buenas maneras. Favoreciendo el consumo local y la producción de proximidad. Perdiendo complejos profesionales, que somos una profesión de las más queridas. ¿Qué opinas?

Vive y juega bonito.

¿Cómo haces las cosas? ¿Cómo vives? ¿Lo habías pensado? Puede que te obliguen o que no tengas más remedio que hacer algo. Sin embargo, siempre podrás decicir cómo haces las cosas. Me refiero a aquello que se puso de moda en el deporte en general y en el fútbol en particular:

Joga bonito. Juega bonito. Vive bonito. Como si cualquier cosa que hagas en la vida fuera tu propia obra de arte. Cómo barres. Cómo te agachas a recoger algo. Cómo saludas a la gente. Cómo te haces la comida. Cómo lees lo que te gusta y lo que no. Cómo te comportas en las redes sociales. Cómo asumes la responsabilidad de cómo respondes a las circunstancias. A los momentos. A la suerte. A la vida. A la muerte. Al nacimiento. A la gente.

Ética emocional.

Las enfermeras cuidamos. Es algo humano. Va con aquello de promover la vida. Somos personas y profesionales a la vez. Por eso hemos de cuidarnos personalmente, conscientemente. Por eso hay que comunicarse, para sumar nuestro arte y técnicas. Para multiplicar lo auténtico de nuestra flexibilidad.

La ética enfermera. La mirada enfermera en general y la ética del cuidado en particular, conceden mucha más importancia a la función de los sentimientos y emociones. Por eso es tan importante que sepamos comunicarnos a pequeña escala, en el cara a cara con la persona y su familia.

La distancia a salvar es otra. La que separa ciencia y humanidades. Mercantilización de las profesiones y excesiva especialización del saber. ¿Y el medio ambiente? ¿Y las desigualdades sociales de salud? ¿Te atreves a hablar de todo eso con la mente abierta? Yo estoy deseando debatertuliar con gente que sepa más que yo, que soy un zoquete, jajaja. Cualquier puede opinar 😉

442. Solarieguismo enfermero.

* Enfermería solar siene la intención de integrar lo necesario para su servicio.

Lo solar es algo divino, porque proviene del sol. Como quieren ostentar algunos linajes. Lo solariego es antiguo y noble, como el acto de cuidar. Antiguo y noble gesto de cuidarte, de cuidar a los demás y hasta de dejarte cuidar cuando llegue el momento… Bueno, también somos solares en el sentido menos atractivo de que la tierra no nos pertenece. Y parecemos algo vacío, sin terrenos ni propiedades, sin puestos de dirección ni posesiones, pero con una gran historia que seguir contando. Porque nuestras propiedades no son materiales. Es una gran fortaleza. Evidentemente.

Las enfermeras somos hijas de la luna y también del sol. Por eso tenemos la capacidad de ser tan sensibles, intuitivas, sutiles y emocionales… al mismo tiempo que valientes, fuertes, audaces, luchadoras y feroces. Ser visceral es bueno, aunque no siempre señalamos a los verdaderos resposables de nuestros males: aquellos a los que pagamos para que nos representen. Hoy no diré nada más.

440. Enfermería Galáctica.

Apostando por una enfermería galáctica. Time to endorse a galactic perspective of nursing consciousness. Del ciclo Las 13 enfermerías que propongo para 2020: Magnética. Lunar. Eléctrica. Auto-existente. Entonada. Rítmica. Resonante. Galáctica. Solar. Planetaria*. Espectral. Cristal. Cósmica.

Enfermería galáctica es la más íntegra y coherente consigo misma. Vive con dignidad y orgullo su propósito y su razón de ser. Estamos viendo, precisamente, cómo las enfermeras somos capaces de ponernos serias y hacer, hacer, hacer lo posible y lo imposible, con los medios adecuados o casi sin recursos materiales de apoyo. Las enfermeras y el resto de equipos que nos cuidan desde la limpieza y retirada de residuos hasta la asistencia, docencia, gestión, e influencia social y cultural, local real o pública general.

Imaginando que nuestro propósito principal es CUIDAR en general. ¿Qué cuidamos ahora? ¿Solamente a los enfermos? ¿A las familias desbordadas? ¿A los profesionales que ya están cuidando y no dan abasto para más? ¿A los enfermeros que están enfermos y ya no pueden ni trabajar ni volver a sus casas con sus familias? ¿A la población que en principio está sana, pero según sus hábitos en unos meses habrá enfermado por sedentarismo, mala alimentación y falta de autocuidado, por ejemplo? Pues sí a todo. Que se nos olvida el entorno, eso de limpiar y ventilar o airear las estancias… La cultura y el arte, precisamente ahora, para pedir que nos dejen trabajar en condiciones dignas y sin tanta precariedad de empleo, que nos lo vienen empeorando todo desde hace mucho.

Otro tema será qué pasará después de la pandemia. Qué otros problemas volveremos a tener que abordar. Porque ahora estamos enseñando a la población (un poco por las malas, la verdad) que no todo es tan urgente como se piensan y que hay cosas para el centro de salud en horario de mañanas. Ahora vemos que se puede filtrar mejor por teléfono antes de movililizar todos los recursos por tu indisposición. Si lo toman como una guerra, lo que quedará serán heridas de los héroes por currantes y de los pacientes y familias por sufrientes.

Una propuesta más concreta es, por ejemplo, que seamos conscientes de los discursos que dicen nuestros jefes, nuestros políticos y empresarios. Porque la gente influyente no necesita caer bien ni preocuparse por el bien común. Y claro, les hemos dejado manejar la política y la economía a su antojo. Hay que ir pensando en cómo y dónde votamos. Mirad a las personas y no a los colores de filiación. Lo que cuenta son los hechos y lo demás parece pura difamación en los medios de comunicación. Sigamos cultivando corrientes de pensamiento, porque el juego acaba de empezar y nadie sabe cómo sigue ni cómo acaba.