Tres Tácticas Globales Para Vender Más Masaje

Enseñando un poco de Masaje Sentado Amma

Táctica y estrategia… Tu estrategia para vender masajes es el plan general que tienes. Las tácticas son los métodos y los procesos concretos que usas dentro o no de tu plan global.

Estrategia = Plan general 

Táctica = Métodos concretos 

Tres tácticas básicas. Ten claras al menos estas tres tácticas para vender masaje. Intenta pensar en ellas seriamente. Es decir, que no las subestimes. Analiza qué necesitas para poner en marcha cada una de ellas (hazte un DAFO). Y decide qué, por qué, cómo, dónde y cuándo las vas a implantar en tu negocio de masajes.

10358726_10152069322426304_1928005683902935675_n

Táctica 1# para vender masaje

Hablar con la gente

Habla con la gente. Escríbeles. Llámales. Mantén contacto frecuente para que se acuerden de tí. Trabaja tu agenda de contactos. Mantén vivas las relaciones..

Presencia. Preséntate físicamente en una oficina en la que conozcas a alguien. Visita un negocio al que te gustaría ofrecer tus servicios. Aparece como por sorpresa si hace falta. Lo importante es que hables con la gente. Pregúntales cómo están. Pregunta con respeto..

Escucha. Lo más importante para hablar con la gente es escuchar más. Olvídate de hablar de tus masajes hasta que llegue el momento. Primero escucha. En serio. Presta atención. La mayoría de las personas que conozco agradecen que les hagas caso. Pregúntales y escucha de verdad..

youneedamassage

Táctica 2# para vender masaje

Hacer demostraciones

Haz demostraciones. Cuantas más, mejor. Cortas, largas, gratis, pagando… Da lo mismo. Se trata de trabajarte la confianza de la gente. Que sepan lo que vales porque lo demuestras… No pienses en el dinero (por ahora). Tienes mucho más que ganar que eso..

Ya lo decía César de Shivathai hablando de propinas y buenos clientes de masaje:

  1. Diferénciate de la mayoría (al menos un poco).
  2. Haz todas las demostraciones que puedas (cuantas más, mejor).
  3. Acércate a personas influyentes (las que pueden llegar a mucha gente).
  4. Atiende, respeta, escucha, conecta y considera muy bien a todas las personas (clientes o no).

excuseme

Táctica 3# para vender masaje

Meter prisa

Mete prisa.. Que sientan emoción.. Humaniza. Conecta. Emociona, sí,,, pero limita las ofertas. Es lo que nos motiva para comprar.. Aunque hagas descuentos, lo que más mueve es el sentido de urgencia. Algo que vaya contrarreloj. Una oferta limitada en el tiempo es más poderosa.

Hazlo natural. Si te propones invertir una hora en una visita, ese es el tiempo del que dispones. Si te piden más demostraciones, lo siento. Solamente tengo hasta tal hora. Aunque te quieran pagar, tienes que respetar tu agenda. Tienes un plan y unos compromisos previos.

Sensación de escasez. Es algo muy normal. Si tienes una mañana libre, preséntate diciéndolo así: Hola, tengo la mañana libre (o vengo a regalar 3 masajes de 20minutos). Si alguien se anima le hago una oferta especial.. Sólo hasta mediodía (por ejemplo). Haz lo mismo cuando regalas bonos de masaje. Genera sensación de escasez. Limitando tu oferta a una cantidad de masajes y unos días o semanas concretos. Sin abusar. Sin repetir lo mismo cada mes. Lo más personalizado posible.

d-masajes-al-terapeuta-que-trabaja-en-un-cliente-en-una-oficina-49709130

¿Qué te parecen?

¿Hablas con mucha gente?
¿Cuántas demos haces?
¿Sueles meterles prisa?

7 Reglas De Oro Para Practicar Masaje Sentado Conmigo

20160626_140612.jpg

¿Hiciste un Curso de Masaje Sentado?

¿Quieres hacer tus prácticas conmigo? No me refiero a darme masajes a mí, sino conmigo. Vas a experimentar cómo vender masaje. Vas a descubrir el marketing masajista. Sin ninguna garantía. Solamente practicando e interactuando con gente.

¿Cómo conseguir clientes de masaje? Si todavía no has hecho las 100 sesiones por tu cuenta, ven a verme y déjate guiar. Además de la técnica, vas a descubrir el marketing masajista sobre la marcha..

Practica Masaje Sentado A Mi Lado
(vivo en Murcia)

Estas son Mis 7 Reglas
si vienes a Practicar
Masaje Sentado Conmigo:

  1. No hay reglas.

    Lo primera regla es que no hay normas. No hay ninguna regla ni condición. No hay secretos. Todo lo que yo sé tú ya lo sabes. Lo que tienes que aprender lo harás por ti. El mérito, la experiencia y la aventura son tuyas. Llámame guía, llámame compañero, llámame jefe, llámame como quieras, pero llámame y hablamos..

    Debería cobrarte por esta oferta. Es un experimento. Un programa de prácticas personalizado. En mi ciudad. Decide cuánto tiempo. Busca alojamiento. Ven a practicar conmigo. Te dejarás guiar. Sin sueldo. Sin mapa. Sin quejas. Sin excusas. Sin garantías. Sin morir en el intento… Sin reglas.

  2. Atrévete

    Lánzate. Atrévete. Inténtalo. Experimenta. Explora. Vive la aventura. Eres tú quien hace camino al andar. No lo olvides… Salta conmigo: Si te decides, tendrás que confiar en mí. Tendrás que saltar conmigo. No pondré en peligro tu vida, pero te daré caña. Sobrevivirás… Te enfrentarás a situaciones horribles donde la gente estará encantada de recibir tu masaje sentado, sonreirán cuando te vean llegar, nadie querrá ser el primero y tooodos querrán ser el segundo en recibirlo, tendrás que dar masaje sentado durante todo el día y tendrás que hablar con la gente. Verás que se despiden deseando que vuelvas,,, ¡Será un infierno!

  3. Conoce el kata.

    ¿Conoces el masaje sentado amma? ¿Recuerdas los pasos del kata? Para empezar unas prácticas tuteladas de masaje sentado conmigo lo primero es que sepas cómo se desarrolla el kata. ¿Hiciste un curso conmigo? Eso tiene arreglo..Descubre el Kata Original de masaje Sentado Amma en antonReina.com

    ¿Has practicado algo? Aunque tardes casi 20 minutos en ejecutarlo… Repasa los pasos del kata de masaje y practícalo. La familia y los conocidos de más confianza son tus animales de laboratorio. Sirven para practicar… Estás aprendiendo. Haz los deberes que te pedí. Porque para venir a practicar conmigo deberías de haber practicado el Kata (aunque con errores) al menos de 13 a 20 veces por tu cuenta.

  4. Conócete.

    ¿Dónde te sientes bien? ¿En qué medio o ambiente te mueves con comodidad? Los sabrás muy pronto. Simplemente piénsalo. ¿Eres más de oficinas o de peluquerías? ¿Eres más de mercadillo o de tiendas exclusivas? ¿Qué te gusta hacer? Aquí tienes algunas preguntas para conocerte mejor.

    1. Conoce tu propósito. Reconoce lo que de verdad quieres hacer en la vida. Aunque solamente sea hacer estas prácticas, por ahora.
    2. Conoce tus miedos. Acepta si hay algo que te limite para vender masajes. Que la prosperidad, el dinero, los sueños, el sexo o la muerte sean tabú no nos ayuda, ¿verdad? Pues eso, conoce tus miedos para poder enfrentarlos.
    3. Conoce tus fortalezas. Tus puntos fuertes. ¿Cuál es tu ventaja como masajista? Podrías hacerte un DAFO.
  5. Confía.

    Confía en el kata y practícalo. Simplemente hazlo. Es un acto de fé. Da un salto. Así, sin más. Confía en lo que te puede enseñar y déjate sorprender. Confía en mí. Tómalo como una deuda pendiente. Imagina que me debes algo. Confía en tí y empieza a creer. Tu aventura de masaje sentado puede empezar así. Haciendo unas prácticas muy atípicas. Podría merecer la pena. Te dará muchas alegrías.

    Dar cera. Pulir cera… Haz lo que te dice y descubrirás el poder que tiene la secuencia. Confía en el kata de masaje amma sentado. Fíjate en los puntos que tocas y en el ritmo. Observa los resultados. El kata es como un viejo y sabio maestro japonés que te lo enseñará todo. Da masaje. Mejora masaje. Exponer lo inferior revela lo superior: Atiende a los detalles para descubrir la grandeza.darcerapulircera

  6. Adáptate.

    No tienes opción. Abre tu mente. Deja que cambie tu cerebro. Déjate cambiar. Concédete la posibilidad de crecer o perder el tiempo. Aunque te extrañe, todo es posible. Aunque te parezca raro, te podría aportar. Si te dejas guiar, es para eso. Seguirás siendo tú. Solamente vas a ejercitar tu capacidad de adaptación. Nada extremo. Todo es mental. Actitudinal. Humano.

    No ganarás mucho dinero, pero tampoco me tendrás que pagar. Sin promesas. Sin garantías. Sin planes. Sin mapas. Sin ganancias económicas… Es como trabajar para otro (en este caso yo) pero sin cobrar nada (en principio, nunca se sabe).

  7. Practica.

    Practicar, practicar, practicar. El kata es tu mejor maestro. Práctica, práctica, práctica. Y toda la teoría sobre marketing masajista que te he contado, la vas a vivir. Ese es el secreto. Que lo veas y lo sientas con tus propios ojos. ¿Empiezamos ya? Practica, practica, practica y me cuentas 😉

    Ninguna promesa.
    Ninguna garantía.

    No te cobro.
    Tampoco te pagaré…

    Sin ganancias (en principio). Dando masaje sentado bajo mi mando.

    Solamente puedes confiar en ti y en mí. No necesitas nada más.

¿Qué te parece? ¿Te atreves? ¿Cuándo vienes?

20160626_091627.jpg

15 Cosas Que No Suelen Decir Los Masajistas

http://lasfofuchasdelore.blogspot.com.es/2013/07/ref-028-masajista.html

¿Le cuentas todo a tus clientes de masaje? ¿Qué te gustaría decir algunas veces? Hoy me ha dado un ataque de sinceridad masajista… Normalmente escribo sobre marketing para masajistas. Creo que todo es marketing. Todo lo que haces y lo que no haces. Porque influye en lo que vendes, en cómo lo vendes y en cómo te ven tus clientes.

15 Cosas Que (muchas veces) No Decimos A Los Clientes. Todo eso que nunca les dices a tus clientes antes, durante y después de la sesión de masaje o terapia… Inspirado en este post de Michelle Doetsch. Si te afecta como si no, es normal. Nada de qué preocuparte. Son cosas que tienes que saber..

A algunos clientes de masaje les dirías…

  1. No hace falta tomarse tooodo el tiempo necesario para levantarse después del masaje. Es una frase hecha. Sirve para que sepas que hemos terminado la sesión. No quiero que saltes de la camilla como si fuera una silla de eyección y te vistas corriendo. Simplemente necesitaré hablar contigo unos minutos para saber cómo estás, cobrarte y despedirte tranquilamente.. Todo eso sin retrasar al resto de citas en mi agenda del día.
  2. Las uñas se pueden cortar más de una vez cada 6 meses. Cuando pides un masaje de piernas o una sesión de reflexología podal y llevas las uñas muy largas, lo más probable es que me arañes. Mis manos son mis herramientas de trabajo. Como la camilla y el papel. Al tumbarte también puedes enganchar la sábana o deshilachar las toallas.
  3. Me encanta que te bañes con agua y jabón. Ducharte el día de tu cita está muy bien. Eso sí, bañarte en perfume después del masaje no hace falta que lo hagas antes de irte. Hay centros y gabinetes de masaje que son acojedores porque son pequeños. Si tu fragancia llena toda la habitación, reemplazando el oxígeno disponible, puede incomodar al masajista. Es difícil concentrarse en aliviar tus contracturas cuando estás respirando olores químicos tan fuertes.. Incluso podrías asfixiar a otros clientes que son sensibles.
  4. Si tienes la piel seca te podrías poner alguna loción de crema o aceite nutritivo. Los productos que se usan durante el masaje son lubricantes para trabajar mejor. No se trata de tratamientos hidratantes gratis. Si tu piel está seca, se absorven muy rápido. Cuando tengo que estar aplicando más cantidad una y otra vez, estoy perdiendo tiempo de trabajo. Es decir, descontracturando o relajando esos músculos tensos.. Imagino que es lo que quieres, ¿verdad?
  5. Si tienes que ir al aseo, hazlo en cuanto llegues. No esperes a que te toque la sesión para decidir que tienes que ir. Supongo que sabes cuándo podrías tener la vejiga llena.. (Si te llamo justo cuando estás entrando, eso no cuenta, claro). El caso es que, si pierdes tiempo de tu masaje por ocuparte de tus asuntos, yo debo de terminar la sesión a mi hora.
  6. Tu médico te puede dar algo para tratar esos hongos en las uñas. Si ves que no toco esa zona amarilla es porque se pueden contagiar a otras partes de tu cuerpo o incluso a mis manos. No lo voy a tocar… Cuando sientas que tu masajista no te toca los pies, seguramente sea porque parece que tienes hongos en las uñas. Hazte la prueba en tu médico y si no es así, díselo tranquilamente a tu masajista: no son hongos, me puedes dar el masaje en esa zona. Nota: es mejor enseñar el informe 😉
  7. Los médicos también tratan pie de atleta, tiña y otras enfermedades de la piel. Si tienes algo contagioso es mejor que me lo digas. Si no, me enfadaré. Porque reconozco muchas alteraciones físicas, pero no puedo diagnosticar. Si no puedo verlo bien o hay poca luz, me lo podrías contagiar. Lo malo es que no podré trabajar hasta que me cure. Además, te lo puedo extender por todo el cuerpo. ¿Gracias? ¡Cuánto daño nos hubiéramos ahorrado diciéndomelo antes! No creo que vuelva a confiar en ti, ni tampoco creo que te quiera volver a tener como cliente.
  8. Sí, lo he olido. Puede que no lo haya oído, pero sí que se huele bien. Por algo lo llaman “el pedo silencioso pero mortal”. Sí, ocurre alguna vez. Lo que no es normal es que pase durante toooda la sesión de masaje. Por mucho que hayas comido legumbres, deberías preguntarle a tu médico o enfermero. Si sabes qué alimentos te producen gases, te agradecería que los evites cuando vengas a darte un masaje.
  9. Cuando te pregunto cuánto te duele, es imposible que tu nivel de dolor sea de 10. Has venido porque quieres. La escala subjetiva sirve para conocerte mejor y trabajar adecuadamente. Si tuvieras 9 ó 10 sentirías mareo y casi no podrías hablar. Incluso te desmayarías de tanto dolor… Acabas de hablar por teléfono, hemos charlado o incluso bromeado al llegar. Por eso me parece que: a) No sabes lo que es el dolor real; b) Eres una persona hipocondríaca; c) Eres alguien propenso a exagerar.En definitiva, no te voy a hacer demasiado caso. Intentaré hacerlo lo mejor posible. El 10 no me ayuda NADA.
  10. Si no vas a venir a tu cita, prefiero que me llames. Es mejor que lo sepa antes y no en el momento de ver que no acudes. Si me avisas podré hacer planes en ese hueco de tiempo… Que te vas a la playa no es la mejor excusa para darme cuando me llamas para anular la cita de masaje que tenemos mañana. Tienes derecho a decidir lo que quieras, por supuesto, y agradezco tu sinceridad. Pero recuerda que una cosa es la honestidad y otra muy distinta la honestidad brutal. Prefiero que uses alguna otra excusa más general como la del “tema familiar” o “problema personal”. Gracias.
  11. Dime dónde te duele. No soy vidente. Tal vez me gustaría, pero no lo soy.. Si no concretas dónde te duele, será difícil (casi imposible) saber cómo tratarte bien. A veces el dolor en una zona no corresponde con los músculos locales o cercanos. Por eso, dime dónde te duele.
  12. Tampoco hago milagros. Aunque soy excelente como masajista, no puedo eliminar 40 años de estrés, tensiones y malas posturas en una hora de masaje. Si te recomiendo que hagas algo en tu casa, es mejor que lo hagas. Ponerte hielo, baños calientes, o hacer estiramiento suave puede ayudar a que los beneficios del masaje duren más. Si no te responsabilizas de tu salud, no puedo hacer mucho más por ti.
  13. Demasiadas preguntas me despistan. Es difícil concentrarme en los músculos, la piel, los órganos, las percepciones y las sensaciones cuando no paras de preguntarme. Recuerda que la mayoría tenemos una formación suficiente como para alivar molestias y ayudar a relajarte. Para trabajar por tu bienestar me tengo que centrar en sentir tus músculos y percibir las reacciones de tu cuerpo. Podría responder a tooodas esas preguntas, pero es mejor dejarlas para después. Intenta relajarte y disfrutar de la sesión. Piensa en tu cuerpo y escúchalo. Muchas de tus preguntas se responderán solas y otras dará igual si no lo hacen.
  14. Hay cosas que no hago por que son ilegales. Igual no te respondo con claridad o lo hago con evasivas. No puedo diagnosticar ni tratar. Tampoco me dedico a ajustar vértebras o tratar lesiones. No prescribo medicamentos o sustancias de ningún tipo. Ni siguiera debería recomendarlos. Es absurdo hacerlo y decirte “no se lo digas a nadie”. Si rompo mi código ético y profesional estaré dejando de ser masajista de verdad, además de ponerme en peligro por incumplir la ley.
  15. No te disculpes por dormir durante el masaje. Eso quiere decir que sentías la suficiente comodidad y relajación como para quedarte durmiendo. Es casi un cumplido. Es absurdo sentirte mal por ello. Ah, y tampoco le quites importancia. No me chafes la autoestima profesional diciendo que estabas muy agotada, o que estabas demasiado cansado.

Eso es todo por ahora. Me refiero al trabajo de masajista con camilla, porque el mundo del masaje en silla es otra historia… Seguro que tienes muchas más cosas que contar, ¿verdad?

¿Te ha pasado a tí también? ¿Qué les dirías?